Autor: Luis E Larrondo Director Instituto Milenio de Biología Integrativa (i Bio)
ES HORA DEL ÚLTIMO CAMBIO
SEÑOR DIRECTOR: Este 5 de abril, al retroceder nuestros relojes una hora, no solo estamos ajustando el reloj, sino también llevando a nuestros ritmos biológicos a una situación más óptima; el horario estándar, o también llamado de invierno.
Así, en la eterna polémica del cambio de hora, el real problema no se da esteabril, pues volvemos a alinearnos con los ritmos de la luz natural, sino quese da en septiembre, cuando pasamos al llamado horario de verano. Es entonces cuando nos forzamos a despertar en la oscuridad, desajuste que puede incrementar el riesgo de accidentes cardiovasculares y otros trastornos, aquejando incluso el rendimiento en el trabajo y los estudios. Dicho cambio, por pequeño que parece, en realidad genera alteraciones profundas en nuestro bienestar. Los ritmoscircadianos, que regulan nuestro sueño y fisiología, se ven gravemente afectados, y los efectos no son menores.
Sensación de fatiga, dificultades para levantarse, episodios de ansiedad, irritabilidad, además de una menor productividad en nuestras labores diarias, son sólo algunas delas consecuencias de estos forzados cambios, hechos que están documentados en múltiples estudios científicos y décadas de análisis.
Por eso, desde la ciencia abogamos por mantener un solo horario durante todo el año, siendo el de inviernoel más adecuado pues nos permite despertar con más luz natural y no le exigeal cuerpo actuar desfasado de la hora geográfica local. La solución es simple: que este cambio del 5 de abril sea el último ajuste de hora: aquel que permita alinear nuestra biología con nuestra geografía. Nuestros cuerpos lo agradecerán.