José Antonio Kast visita frontera de República Dominicana con Haití
José Antonio Kast visita frontera de República Dominicana con Haití El presidente electo José Antonio Kast llevó su agenda de seguridad y migración a un escenario cargado de simbolismo regional: la frontera entre República Dominicana y Haití, uno de los puntos más tensionados del Caribe en materia de movilidad humana.
En compañía del presidente dominicano Luis Abinader, Kast recorrió la zona donde se ha desplegado una barrera de control migratorio -con infraestructura física, presencia militar y apoyo tecnológicoy luego participó en la inauguración de un hospital en Dajabón, municipio dominicano fronterizo.
El viaje, presentado por el entorno del mandatario electo como una instancia "de aprendizaje", dejó una idea matriz: observar en terreno cómo un país combina control, vigilancia y logística estatal para contener flujos irregulares, sin perder de vista la dimensión económica del intercambio fronterizo.
En un breve punto de prensa, Kast agradeció la visita guiada y destacó la experiencia dominicana en la construcción de una "verja" con "medidas de seguridad" de control electrónico y control físico, además de un "despliegue importante del Ejército". Pero el segundo eje del mensaje fue el que encendió más interrogantes en clave chilena: la referencia a la colaboración respondió con cautela institucional: que es una decisión que debe tomar el Presidente "en atención a la realidad" del país y que, más allá del formato, lo relevante es adoptar medidas tecnológicas y físicas que entreguen seguridad a las personas.
En términos políticos, la frase funciona como bisagra: no cierra la puerta, pero tampoco se compromete con una receta específica. económica hacia Haití mediante zonas francas radicadas en República Dominicana, que -según lo explicado en la girapermiten fabricar parte de bienes del lado dominicano y derivar procesos intensivos en mano de obra hacia Haití, generando empleo para miles de personas.
Kast sostuvo que es un "tema de aprendizaje" y que se abre a "pensar en situaciones en la frontera", aunque recalcó que no se trata de anunciar La visita no ocurre en el vacío. una réplica automática.
Este lunes, Kast continuará su El trasfondo político es evidente: Kast llega a la frontera dominicohaitiana en momentos en que su futuro gobierno ha levantado la gira con un paso altamente controversial y mediático: el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, bandera del control migratorio y la megacárcel impulsada por el el combate al crimen transnacional como ejes rectores.
Y lo hace, además, acompañado por figuras del equipo entrante, entre ellas la futura ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, según reportes de la prensa. gobierno de Nayib Bukele, convertida en ícono de su "mano dura". Tras ello, el mandatario electo viajará a Panamá para participar del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, organizado por Consultada sobre si medidas CAF junto al Gobierno panamecomo zanjas u otras obras físicas ño, una cita que reúne líderes son opciones para Chile, Steinert políticos y empresariales.
Con esa hoja de ruta -verja fronteriza, megacárcel, foro económicola gira parece diseñada para un objetivo comunicacional tan claro como discutible: mostrar "modelos" y traerlos a la conversación chilena como evidencia de que el plan de seguridad del gobierno entrante no se improvisa, sino que se nutre de experiencias externas. El problema es que los modelos, en seguridad y migración, rara vez son exportables sin fricción. Ahí aparece el punto crítico. La frontera de República Dominicana con Haití no es la frontera de Chile con Bolivia o Perú.
La primera comparte una isla y un flujo histórico condicionado por crisis institucional severa del lado haitiano; la segunda se estructura sobre altiplano, desierto, pasos múltiples y una macrozona donde confluyen rutas de contrabando, trata, tráfico ilícito de migrantes y economías transfronterizas.
Lo que en Dajabón puede presentarse como un cinturón de control relativamente concentrado, en el norte chileno se dispersa en kilómetros de territorio y en una realidad geográfica más difícil de "sellar" con una sola obra física. Y hay otra dimensión: la del espacio público de la política. Cuando un presidente electo viaja a mirar una "verja", el debate interno se polariza rápido. Para unos, la señal es orden y soberanía; para otros, es el riesgo de convertir la migración en un problema reducido a infraestructura, sin abordar institucionalidad, integración, persecución de redes y coordinación regional.
La clave, si el gobierno entrante quiere evitar un choque prematuro, será explicar con precisión qué parte del modelo se evalúa (tecnología, coordinación militar/policial, trazabilidad, infraestructu ra, cooperación económica) y qué parte es incompatible con el marco jurídico y operativo chileno. Cronica Las zonas francas, por ejemplo, abren un flanco distinto: no son solo seguridad, son política industrial, comercio exterior y relaciones bilaterales.
Plantear que Chile "podría estudiar" mecanismos de producción fronteriza con participación del país vecino obliga a responder preguntas incómodas: ¿ con quién se coordina?, ¿qué incentivos se ofrecen?, ¿cómo se fiscaliza?, ¿cómo se evita que una política económica se transforme en un incentivo para nuevas irregularidades? En la frontera norte, donde el Estado ya enfrenta desafíos de control y fiscalización, la idea suena atractiva como narrativa de "orden + desarrollo", pero exige una arquitectura institucional que hoy está lejos de estar resuelta. El gobierno entrante, además, carga con una tensión adicional: la promesa de resultados rápidos. Por eso estos gestos internacionales importan.
Sirven para construir relato, pero también suben la vara: si se visita una verja "modelo", la opinión pública esperará anuncios concretos; si se visita el Cecot, el debate derivará hacia cárceles, régimen penitenciario y derechos; si se aterriza en un foro económico, se exigirá conectar seguridad con inversión y empleo. En ese cruce, el viaje a Dajabón deja un mensaje y una pregunta. El mensaje: Kast busca respaldar con imágenes y experiencias su enfoque de control migratorio y seguridad.
La pregunta: ¿ habrá capacidad política y técnica para ordenar la discusión en Chile antes de que se transforme en una disputa binaria entre "muro sí" y “muro no"? Porque, en migración, el problema no se resuelve solo con fierros o sensores; pero tampoco se resuelve sin control efectivo y sin Estado en territorio.
La línea entre una política seria y un eslogan se vuelve delgada, y el margen de error, pequeño.. En plena gira por Centroamérica y el Caribe, el mandatario electo recorrió junto a Luis Abinader el control fronterizo dominicano y luego participó en la inauguración de un hospital.