Autor: Andro Mimica Guerrero
Columnas de Opinión: Punta Arenas y la importancia de volver a habitar los espacios públicos
Columnas de Opinión: Punta Arenas y la importancia de volver a habitar los espacios públicos Exseremi de Gobierno La recuperación de los espacios públicos no es solamente una política urbana. Es una forma concreta de dignificar la vida de las personas. Cuando un barrio tiene iluminación adecuada, plazas cuidadas, parques para la infancia y espacios comunitarios seguros, no solo mejora la infraestructura, mejora la convivencia, la seguridad y la calidad de vida de las familias. En los últimos años, Punta Arenas ha sido ejemplo de cómo el Estado puede transformar las ciudades cuando existe decisión política y una visión de desarrollo territorial. La inversión impulsada durante el Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha permitido avanzar en iniciativas que durante mucho tiempo fueron esperadas por los vecinos y vecinas de distintos sectores de la comuna. El recambio del 100% de las luminarias de la ciudad, financiado con recursos de SUBDERE, no es un detalle menor. Significa barrios más seguros, mejor tránsito peatonal, mayor percepción de tranquilidad para quienes vuelven tarde a sus hogares y una mejora concreta en la calidad de vida de miles de familias. La iluminación pública también es una herramienta de equidad territorial, porque permite que los sectores históricamente postergados tengan las mismas condiciones de dignidad que cualquier otro lugar de la ciudad.
A ello se suma la importante red de parques y espacios públicos desarrollados por el Ministerio de Obras Públicas y el MINVU en sectores como Villa Las Nieves, Población Alfredo Lorca, la Población Silva Henríquez junto al ELEAM y el parque infantil en la costanera.
Son obras que devuelven el espacio público a la comunidad, que permiten que los niños vuelvan a jugar al aire libre, que las personas mayores puedan caminar con seguridad y que las familias tengan lugares de encuentro. Porque una ciudad no se construye solamente con cemento. Se construye con espacios para convivir. En este desafío, los municipios tienen un rol fundamental. Son los gobiernos locales quienes conocen de cerca las necesidades de los barrios y quienes deben liderar el ordenamiento territorial con una mirada humana y de largo plazo. Las familias merecen vivir en mejores condiciones y eso exige gestión, mantención y compromiso permanente. Por eso también es necesario decir las cosas con claridad. Así como se valoran las inversiones públicas que han permitido recuperar espacios en Punta Arenas, también existe una deuda importante de la actual administración municipal con la infraestructura comunitaria y deportiva. El abandono prolongado del gimnasio de la Población El Pingüino y del gimnasio de la Alfredo Lorca es una señal preocupante. Son espacios esenciales para la vida de barrio, para el deporte, para la juventud y para las organizaciones sociales que durante años han construido comunidad en esos sectores. No basta con inaugurar obras; hay que mantenerlas y proyectarlas en el tiempo. Hoy las ciudades enfrentan enormes desafíos en materia de seguridad, cohesión social y bienestar. Y frente a eso, recuperar espacios públicos no puede verse como un gasto, sino como una inversión social indispensable. Cada luminaria instalada, cada plaza recuperada y cada parque construido es también una señal de presencia del Estado y de respeto hacia las comunidades. Las ciudades más humanas no son las que tienen más edificios. Son las que ponen a las personas en el centro de sus decisiones. Autor: Andro Mimica Guerrero.