COLUMNAS DE OPINIÓN: Más proveedoras principales del hogar
COLUMNAS DE OPINIÓN: Más proveedoras principales del hogar Carolina Molinare Directora Bachillerato en Administración y Economía UDP e investigadora OCEC UDP Más proveedoras principales del hogar in los últimos 14 años, Chile ha E experimentado un cambio estructural en el mercado laboral y la organización de los hogares: el aumento sostenido de mujeres ocupadas que son proveedoras principales. En octubrediciembre de 2010, solo el 29,79% de las mujeres ocupadas era la principal responsable económica de su hogar. Para el mismo trimestre de 2024, eran el 45,7%. Históricamente, el ingreso femenino al 'mercado laboral se consideraba comple'mentario al de los hombres. Pero esto ha cambiado y la pandemia aceleró esta transformación: muchas mujeres ocupadas vieron reducidas sus oportunidades laborales y asumieron labores de cuidado. En contraste, quienes ya tenían esta responsabilidad se mantuvieron en el mercado. Clave en esta transición ha sido la transformación de las estructuras familiares. El matrimonio, que históricamente ha sostenido un modelo tradicional de distribución de roles de género, ha perdido peso. Entre 2010 y 2024, la proporción de mujeres casadas cayó de 35,4% a 27/%, mientras que aumentó la prevalencia de mujeres solteras, convivientes y divorciadas, lo que ha incidido directamente en su mayor autonomía económica. El alza en la proporción de ocupadas proveedoras principales del hogar ha sido impulsada principalmente por mujeres solteras, cuya participación aumentó 9,4 puntos porcentuales en 14 años. En contraste, la participación de mujeres casadas en este rol se ha mantenido estable. Otro factor clave es el aumento en la escolaridad. La proporción de ocupadas proveedoras principales con educación superior completa creció 11,8 pp. entre 2010 y 2024, representando la mayor parte del incremento total. Una mayor formación educativa amplía oportunidades laborales y permite acceder a mejores remuneraciones, facilitando la asunción del rol de proveedoras principales. El crecimiento sostenido de trabajadoras como proveedoras principales plantea desafíos para la política pública y el mercado laboral. Aunque se refleja una mayor autonomía económica femenina, también se requiere fortalecer las políticas de conciliación trabajo-familia, acceso a cuidados infantiles y equidad salarial. Además, la rigidez de los roles de género dentro del matrimonio sugiere que aún existen barreras culturales que impiden una redistribución equitativa de la responsabilidad económica dentro del hogar.. - -