Chile tricontinental: el país que debe aprender a mirarse desde el mar
Chile tricontinental: el país que debe aprender a mirarse desde el mar I Mes del Mar no solo es una conmemoración naval. Es la instancia donde todos los chilenos debemos recordar que vivimos en una nación marítima.
Aquí es donde cobra importancia nuestra conciencia marítima nacional, que constituye un factor determinante en el crecimiento y desarrollo de nuestro país, basado en la vinculación con nuestras áreas costeras y oceánicas, que históricamente han sido nuestras vías de comunicación y acceso a los mercados mundiales. Los mapas, la historia y nuestra geografía nos dicen que Chile es un país bioceánico y tricontinental. Nuestro territorio se extiende desde Arica hasta el Polo Sur, pasando por la Isla de Pascua en la Polinesia. Somos un país que toca el Pacífico, que accede al Atlántico a través del Estrecho de Magallanes y que está presente en el territorio antártico.
En este contexto, no debemos dar la espalda al mar o verlo como un paisaje más de nuestro país, sino que más bien debemos aprender a mirar y pensar a Chile desde el mar, como una plataforma de desarrollo, como espacio estratégico y como eje del futuro nacional, considerando que el 71% de la superficie del planeta es agua, el 80% del comercio mundial se mueve por vía marítima y el océano concentra los recursos, la energía y las rutas que definirán la geopolítica del siglo XXI.
Por ello, fomentar la conciencia marítima nacional en la ciudadanía no es una tarea de exclusiva responsabilidad de la Armada de Chile, sino que, de toda la sociedad en su conjunto, entendiendo que su bienestar depende de lo que ocurre a 200 millas de la costa y más allá. Al reflexionar sobre la importancia de este concepto, podemos encontrar tres razones que lo hacen ser un factor determinante en el crecimiento y desarrollo del presente y del futuro del Estado de Chile. Uno está relacionado a la económica. El mar es un espacio productivo aún no explorado de forma integral.
La acuicultura sostenible, la energía undimotriz y mareomotriz, la biotecnología marina y la logística portuaria, entre otras áreas, pueden diversificar la economía, ya que el océano Pacífico no es solo una salida para los productos que se exportan, sino que también un camino que nos une, nos conecta y nos permite tener presencia en los mercados del mundo. Una segunda razón es la geopolítica.
El centro de gravedad económico mundial se ha desplazado hacia el Asia Pacífico y Chile por su posición, puede y debe ser el puente entre Sudamérica y esa zona del mundo, para lo cual requiere puertos eficientes, buques de investigación, presencia científica en la Antártica y una sociedad que entienda el derecho del mar. Un tercer aspecto es la seguridad y la cohesión. En los espacios oceánicos también se presentan amenazas como la pesca ilegal, narcotráfico, desastres naturales, crisis migratorias.
Y es aquí donde la Armada cumple un rol fundamental resguardando la soberanía y los intereses marítimos del país a través de su labor de fiscalización, vigilancia y salvaguardando la vida humana en el mar, estando siempre presente en el control de la frontera maritima nacional.
Dada la importancia que el mar tuvo, tiene y tendrá para el porvenir de Chile, en este Mes del Mar les invito a cada uno, desde sus respectivos ámbitos de acción, a trabajar por el desarrollo de una conciencia permanente y sostenida en el tiempo, para dejar de ver al mar como un límite y lo comencemos a integrar en nuestro diario vivir como una plataforma de desarrollo y progreso.. Contraalmirante Edgardo Acevedo Pérez Comandante en Jefe de la Segunda Zona Naval y Jefe de la Defensa Nacional para las provincias de Arauco y Biobío.