COLUMNAS DE OPINIÓN: ¡Mío!
COLUMNAS DE OPINIÓN: ¡ Mío! ¡Mío! Robert Funk Facultad de Gobierno Universidad de Chile Igunos autores han explicado el comportamiento de Donald Trump como transaccional: concibe la política exterior como una negociación destinada a obtener el máximo beneficio para Estados Unidos, o quizás para símismo. Académicos como Richard Haass y Hal Brands han sugerido que bajo toda la fanfarronería existe una lógica meramente instrumental: maximizar la ventaja para obtener concesiones. El caso de Groenlandia, sin embargo, ilustra que esta explicación, en el mejor de los casos, es insuficiente y, en el peor, equivocada. Desde un punto de vista estratégico, Estados Unidos no necesita "tomarse" Groenlandia. El Acuerdo de Defensa que data de 1951 permitiría una mayor presencia militar estadounidense, y los marcos existentes incluso facilitarían la explotación de minerales críticos. No hay ningún beneficio estratégico que justifique los riesgos. Sin embargo, Trump insiste. No porque sea necesario poseer Groenlandia, sino porque simplemente la quiere. Queda cada vez más claro que su motivación no se basa en ninguna visión del mundo o gran estrategia. Más bien, es psicológica. Sin caer en ningún tipo de diagnóstico (para el cual no estoy en absoluto cualificado), al menos se pueden identificar algunos rasgos evidentes. Desde el trabajo de Kohut sobre el espejismo hasta el concepto de egocentrismo cognitivo de Jean Piaget, la psicología ha intentado comprender el narcisismo. Pero en general, para los narcisistas la afirmación simbólica pesa más que la utilidad. Trump muestra estos rasgos de forma constante. Personaliza las relaciones entre estados ("me respetan"/"me engañan"), convierte disputas complejas en peleas de estatus, y confunde posesión con prestigio. En este marco, las restricciones legales o las preocupaciones de los aliados se convierten en consideraciones secundarias frente a una necesidad primaria de autoafirmación.
Groenlandia no es un activo estraté gico; es un objeto grande y brillante de gico; es un objeto grande y brillante de un activo un activo un activo un activo "Groenlandia no es estratégico; es un objeto grande y brillante de deseo". deseo. En palabras del propio Trump, entrevistado por Peter Baker y Susan Glasser: "Me encantan los mapas. Miren el tamaño de esto. Es enorme. Esto debería formar parte de Estados Unido: La explicación del Trump trans: cional no explica por qué el presidente humilla públicamente a sus aliados y admira a los autócratas. Pero su narcisismo infantil revela por qué su política exterior parece tan errática: no le importan los resultados, le preocupa la gratificación inmediata. Es el niño de 3 años que prefiere comer un dulce ahora en vez de esperar media hora para que le entreguen dos. La implicancia para otros líderes mundiales es clara. Tratar a Trump como un negociador convencional es un error. No necesariamente le importan losincentivos materiales; responde más aseñales de reconocimiento. Groenlandia no es una anomalía. Es el ejemplo más reciente y extremo del estado mental de Trump. No hay estrategia, solo un impulso que busca la estrategia como justificación. justificación. justificación..