Autor: MIGUEL CANALA-ECHEVERRÍA V. Gerente general de Frutas de Chile
Fruticultura amenazada
Señor Director: Desde Frutas de Chile nos parece preocupante la decisión de la Dirección de Presupuesto de, nuevamente, recortar el presupuesto del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para 2025, esta vez en más de $4 mil millones, y solo nos queda pensar que una decisión así responde a una falta de información del importante rol que cumple este organismo para el desarrollo del sector agrícola, frutícola y ganadero de todo el país.
El SAG no solo es el encargado de certificar todas las exportaciones nacionales para que los productos lleguen correctamente a destino, sino que también vela por el control de enfermedades y plagas; y supervisa los pasos fronterizos para mantener a raya el ingreso ¡ legal de alimentos, entre sus principales funciones. Además, es el ente facilitador de los procesos exportadores de los sectores silvoagropecuarios que, en su totalidad, aportan más de tres puntos del PIB y 800 mil puestos de trabajo.
Hoy, la fruticultura es el segundo motor exportador luego del cobre; por ende, es contradictorio que se ponga en juego su desarrollo en un escenario donde necesitamos más que nunca que la economía nacional se reactive y, así, retomar la senda de crecimiento del país.
Este recorte presupuestario no solo ha encendido las alarmas en nuestro sector, sino que ahora tiene a los funcionarios de la propia entidad con una amenaza de movilización sin precedentes, convocada para el 4 de marzo, que pondría en jaque la temporada exportadora frutícola en curso, e impediría cumplir con nuestros compromisos comerciales.
Todo esto no solo dañaría a nuestro sector, sino la reputación de todo el país como potencia agroalimentaria y principal exportador de frutas frescas de hemisferio sur. ¿Estamos dispuestos a poner en riesgo la calidad fitosanitaria, la seriedad y el cumplimiento de nuestros compromisos comerciales, que nos han llevado a ser líderes mundiales en exportaciones frutícolas? Esperamos que el Gobierno pueda encontrar una rápida solución a este grave problema.