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V próximo 7 de marzo, sólo cuatro días antes del cambio de mando, a la cumbre "Escudo de las Américas" (Shield of Americas), que se realizará en el complejo hotelero de Trump en Florida.
A esta cumbre, en la que Trump buscará alinear a los países de la región en torno a los intereses de Estados Unidos frente a China, ya han anticipado que asistan los presidentes Milei, de Argentina; Rodrigo Paz, de Bolivia; Nayib Bukele, de El Salvador; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay, y Nasry Asfura, de Honduras.
Por lo mismo, la presencia de Kast en esa cita con Trump ha generado preocupación en Chile, ante la amenaza de que un alineamiento excesivo con Trump en medio de la guerra que tiene con el gigante asiático por la hegemonía mundial provoque una reacción adversa de China, el principal socio comercial de Chile y destino del 40% de nuestras exportaciones. El tema ha sido analizado varias veces en los últimos días por el entorno de Kast y el futuro canciller Francisco Pérez Mackenna.
Fuentes de la OPE afirman que los riesgos serían menores, porque, si bien es muy posible que en esa cumbre en Florida Trump les pida a los presidentes que firmen algún acuerdo o declaración conjunta sobre esta materia, Kast quedaría liberado de hacerlo al no haber asumido aún como presidente en ejercicio. Pero las gestiones con la Casa Blanca y el Departamento de Estado apuntaban también a un segundo propósito. Amarrar el viaje de una poderosa delegación de empresarios y congresistas estadounidenses que acompañen al secretario de Estado, Marco Rubio, a los actos de cambio de mando del 11 de marzo.
Esto, para dar una señal de "relanzamiento total" de las relaciones de Estados Unidos hacia Chile y la región. "A Estados Unidos le hemos dicho que el crecimiento de la influencia de China en la región en gran parte floreció por las décadas de abandono que hizo Estados Unidos de América Latina, por lo que ellos deben retomar una política más activa hacia la región", señalan fuentes el equipo de Kast. Las gestiones ante Estados Unidos se desarrollaron por canales paralelos. Por una parte, a través del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien ha colaborado activamente. Pero al mismo tiempo, se activaron redes con congresistas pro Trump de Florida. En esto jugó un rol el diputado UDI Jorge Alessandri, quien encabeza el grupo parlamentario de Amistad con Estados Unidos. El propio Kast se involucró directamente en las gestiones, durante su paso por Panamá a fines de enero para el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe.
Fuentes de la OPE afirman que Estados Unidos ya confirmó el envío de una amplia delegación a Chile para el cambio de mando y que ya se han organizado reuniones para esos días con gremios empresariales chilenos y con autoridades políticas. "Se espera que en esos días podamos suscribir varios acuerdos importantes en materias de seguridad y cooperación entre Estados Unidos y O Chile", aseguraron las fuentes de la Oficina del Presidente Electo, pese a que la agenda aún no está completamente definida.
Lo que sí generó controversia en los equipos del futuro gobierno de Kast es que la delegación que envió Kast a Washington tuviera una cena privada con el embajador de Israel en Estados Unidos, Yeshiel Leiter.
No es un misterio que Kast busca también normalizar las relaciones con el gobierno de Netanyahu, pero en el mundo diplomático vinculado a Chile Vamos y a otros sectores de la derecha chilena no ven con buenos ojos que haya un alineamiento total con Israel en desmedro de Palestina y exigen que se mantenga la posición tradicional de Chile de respaldo a la existencia de dos Estados con fronteras claras y seguras. En ese sentido, ya se han levantado alertas, especialmente desde los equipos que trabajaron en los dos gobiernos de Piñera de evitar agendas personales que puedan terminar afectando las relaciones internacionales de Chile. Lo mismo que se le critica precisamente al gobierno de Boric en torno al cable submarino chino.
Retomar confianzas Para Estados Unidos es clave restablecer las confianzas con las nuevas autoridades chilenas tras la inédita sanción que aplicó el secretario de Estado, Marco Rubio, de revocar las visas para ingresar a Estados Unidos que afectó al ministro de Transportes, Juan T Carlos Muñoz, y a otros dos funcionarios del gobierno de Boric involucrados en la tramitación del proyecto de cable submarino Chile-China Express. El lunes pasado, al justificar esta medida, el embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd, señaló que las autoridades chilenas habían actuado de manera poco honesta con los representantes estadounidenses.
Varias veces y por diferentes vías, Estados Unidos había advertido a Chile que para ellos era inaceptable la instalación de un cable submarino para la transferencia de data a través de fibra óptica entre Sudamérica y China que estuviera bajo el control directo de los chinos. Todas las veces, la respuesta que daba la Cancillería chilena es que el proyecto chino no iba a avanzar.
La última vez que dieron esa respuesta fue hace menos de un mes en Washington, cuando el embajador de Chile en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, se reunió con el encargado para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Michel Kozak. En la cita, en la que Valdés aprovechó de despedirse con motivo del pronto término de su misión, Kozak le reiteró la preocupación de Estados Unidos por el avance del cable chino. Valdés hizo consultas a la Cancillería chilena y transmitió que el cable no iba a prosperar. Esa -admiten diversas fuentefue siempre la postura de la Cancillería y del propio ministro Van Klaveren.
Desde 2024, cuando se constituyó una mesa de trabajo en la Subtel para el seguimiento de proyectos de cable submarinos, los representantes de la Cancillería manifestaron reparos al ingreso de nuevas solicitudes de empresas chinas que compitieran al proyecto de cable Humboldt donde participa el Estado de Chile y la empresa estadounidense Google. La mesa de trabajo, que se reúne una vez al mes, la componen dos representantes de la Subtel, el subsecretario Claudio Araya y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen, ambos militantes del PC. Por la Cancillería participa el director de Planificación del Minrel, José Villar, o en su reemplazo el jefe de la unidad de cables submarinos de Diplan, José Miguel Serrano. Y en representación del Presidente Boric, asistía el asesor internacional de presidencia, Carlos Figueroa.
Quienes conocieron de las conversaciones que se dieron a partir de 2024 -cuando las empresas chinas manifestaron su interés por el cableaseguran que, si Cancillería presentaba reparos al proyecto, tanto desde Presidencia como desde la Subtel planteaban que para Chile era beneficioso tener varios cables y que cualquier decisión se debía evaluar "en su mérito", y no por presiones extranjeras.
En el Ministerio de Transportes, cercanos a Muñoz reconocen que en varias ocasiones el canciller llamó personalmente al titular de Transportes para manifestarle los problemas geopolíticos del proyecto de cable chino, y por lo mismo recomendaba no avanzar en él. En Presidencia y en la Subtel, sin embargo, no acogieron estas advertencias. Para ellos se trataba de un tema técnico que debía evaluarse primero técnicamente. "Faltó más coraje de parte de las autoridades de Cancillería para frenar este proyecto", señalan en privado varios excancilleres. Pero tan llamativo como eso es que Presidencia y el Ministro de Transportes no entendieran las repercusiones que tenía seguir adelante con la tramitación del proyecto.
El 27 de enero, cuando Muñoz firmó el decreto de Concesión de Servicio Intermedio de Telecomunicaciones a la empresa China Mobile Internacional Chile SpA, que dos días después debió revertir ante la advertencia directa de un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en Chile, no le avisó que había hecho ese acto administrativo al canciller Van Klaveren, tampoco al ministro del Interior.
Sí le informó al Presidente Boric, tal como lo reconocieron desde la cartera de Transportes esta semana a La Tercera. "Como en todo tema sensible, el ministro le comunicó al Presidente la alerta que se recibió por parte de la Embajada de Estados Unidos, lo que nos llevó a revisar en detalle el impacto de esos nuevos antecedentes", aseguraron. "El Presidente estuvo de acuerdo con no avanzar en la tramitación del permiso del proyecto hasta no tener absoluta claridad sobre el alcance de las alertas", agregaron.. ®. Gabriel Boric y José Antonio Kast volverán a reunirse el martes.