Inversiones mineras mueven la aguja
Inversiones mineras mueven la aguja OColumnaMarko Razmilic Presidente de la Asociación de Industriales de Antofagasta773 E: es un caso que símueve la aguja”. Con estas palabras, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, destacó, [durante su visita hace unas semanas a nuestra región, el plan de inversiones de Minera Escondida para la próxima década: US$10.300 millones, el mayor enla historia de lacompañía. La minería es juntamente la actividad que verdaderamente puede moverla aguja del desarrollo nacional y nuestra Región de Antofagasta tiene el liderazgo para concretarlo. De hecho, según Cochilco, se proyectan inversiones históricas por US$83.181 millonesen el país entre2024 y 2033. Nuestraregión lidera esta cartera de proyectos con una inversión proyectada de US$31.317 millones para este período. Sin embargo, para que estas iniciativas pasen delanuncioa la realidad, es urgente resolver las trabas que persisten en la tramitación de permisos. Actualmente, la burocraciaen la tramitación de permisos sectoriales, los procesos de evaluación ambiental prolongados y laincertidumbre en la relación con las comunidades están generan-do demoras que amenazan el dinamismo del sector. A ello se suman las complejidades en materia de infraestructura, recursos hídricos y energía, factores estratégicos y determinantes paraimpulsar el desarrollo dela industria. Si no se enfrentan con decisión, pondrán enriesgo la continuidad de la producción y la competitividad del cobre, litio y otros minerales chilenos en el esce-nario internacional.
Los proyectos y las inversiones de Escondida, Codelco Freeport McMoran, Antofagasta Minerals, Sierra Gorda, SQM, Glencore, Albemarle, Capstone Copper, no solo son esenciales para mantener la producción y competitividad del cobre y litio chileno, sino también para un mayor dinamismo en la economía chilena. Por ello, es prioritario que el Gobierno acelere la tramitación de permisos, por cierto, sin comprometer en absoluto losestándares ambientales. El Ejecutivo había proyectado finalizar la discusión legislativa sobrelasreformasa la permisologíaa fines de 2024, cosa que aún no ha sucedido. En los próximos días podrían haber novedades, particularmente sobre el proyecto de ley de permisos sectoriales quese discute en el Senado, pero eltiempo corre. Esosí, enel largo plazo no se debe olvidar que, sibien lasreformas son un paso en la dirección correcta, no bastan porsísolas pararesolver los problemas estructurales de la tramitación de permisos.
Adicionalmente, habrá que hacer un especial esfuerzo para concretar en los reglamentos de las nuevas leyes y, además, aclarar las dudas que persisten -y que seguiránsobre las atribuciones clave, por ejemplo, en la Superintendencia de Medio Amla vez, con prudencia y cobiente. Vamosresolviendo una cosaa laboración. Este será el camino para “mover la aguja”..