Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
La influencia de Lula da Silva en la región, a prueba tras la caída de Maduro en Venezuela
La influencia de Lula da Silva en la región, a prueba tras la caída de Maduro en Venezuela Presidente de Brasil: Tras haber liderado los esfuerzos de mediación regional en las sucesivas crisis venezolanas, el rol del Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quedó en entredicho tras la captura del líder chavista, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos el 3 de enero pasado, y Brasilia aún intenta recuperarse de la pérdida de influencia.
Luego de la extracción de Maduro, Lula ha sido uno de los principales críticos del accionar del gobierno de Donald Trump, a través, primero, de un comunicado conjunto con México, Chile, Colombia, Uruguay y España, en el que manifestó el rechazo al operativo militar, y más recientemente mediante una columna de opinión en The New York Times.
En el artículo, el mandatario calificó los bombardeos sobre Venezuela como “otro lamentable episodio en la continua erosión del derecho internacional y el orden multilateral”, y agregó que Latinoamérica no “se someterá a proyectos hegemónicos”. De todas maneras, Lula también envió un mensaje conciliatorio a Washington: “Mi gobierno ha mantenido un diálogo constructivo con Estados Unidos. Somos las dos democracias más grandes en el continente americano.
Nosotros en Brasil estamos convencidos de que unir nuestros esfuerzos en planes concretos para la inversión, comercio y el combate del crimen organizado es el camino a seguir”. Para Eduardo José Grin, analista de la Fundación Getulio Vargas, el mensaje de Lula tiene una doble lectura: la condena en términos generales a la intervención estadounidense, pero sin mencionar directamente a Trump para no afectar las relaciones entre Brasilia y Washington. “Lula intenta marcar una posición de liderazgo en América del Sur, pero al mismo tiempo sin romper las muy débiles relaciones que se están intentando reconstruir entre el gobierno brasileño y el gobierno estadounidense”, explica.
Pérdida de liderazgo La falta de un rol prominente en la situación venezolana remarca la pérdida de peso de Brasil en la región, con una Latinoamérica que principalmente ha manifestado su apoyo a la captura de Maduro. Las decisiones del gobierno de Lula sobre el régimen chavista en años recientes afectaron el papel de mediador ante la comunidad internacional.
En su vuelta a la presidencia en 2023, el mandatario reabrió la embajada en Caracas y recibió al líder chavista con honores en Brasilia, y además dijo que buscaba “la vuelta de la integración de América del Sur” con Venezuela. La relación entre ambos gobernantes comenzó a deteriorarse tras las presidenciales de junio de 2024, que Maduro se adjudicó. Al comienzo, Lula se limitó a pedir que exhibieran las actas electoraESSERPECNARF les, pero, ante la falta de garantías, se enfrentó directamente a Maduro con el bloqueo del ingreso de Venezuela a los BRICS. “La estrategia de Lula sobre Venezuela fue equivocada, porque ya había muestras suficientes de que Maduro estaba liderando un gobierno autoritario y no respetaba los derechos humanos. Lula debería haber hecho una condena más fuerte mucho antes”, dice Grin. En cuanto a su rol de mediador, Grin considera que Brasil ya no ejercía ese papel luego de su quiebre con Maduro y la falta de reconocimiento por parte de Trump.
Otro punto considerado por los expertos en cuanto a la pérdida de liderazgo de Lula en la región tiene que ver con el actual panorama político latinoamericano, con un giro a la derecha en Argentina, Ecuador, Bolivia y próximamente Chile, y a la espera de las elecciones de este año en Perú, Colombia y el mismo Brasil.
Las relaciones entre Washington y Brasilia han estado marcadas por tensiones, especialmente el año pasado, debido a los aumentos arancelarios impuestos por Trump debido al encarcelamiento del expresidente Jair Bolsonaro, en lo que ellos consideraban una persecución política. Ya en el segundo semestre de 2025, y tras diálogos entre ambos gobiernos, se puso fin a la disputa y Washington quitó la mayoría de los aranceles impuestos.
Trump llegó a decir que mantenía una “buena sintonía” con Lula, y que además lo consideraba “un buen hombre”. Por su parte, Lula ha dicho que Trump “es un amigo”. Con elecciones a la vista Los hechos en Venezuela y la nueva política de intervención directa de Washington también se volvieron parte de la interna brasileña con las elecciones presidenciales de octubre de este año en el horizonte. Por una parte, la izquierda condenó la intervención estadounidense, mientras que la derecha bolsonarista celebró abiertamente la caída de Maduro y ha intentado reiteradas veces asociarla con Lula y sus pasados nexos con el chavismo.
“El apoyo de Lula a (Hugo) Chávez y Maduro siempre ha sido un tema controvertido y fuente de críticas por parte de la oposición”, afirma el analista Flávio Daltro Lemos, aunque acota que la extracción del líder chavista “se convierte en una ventaja para Lula en este año electoral, ya que no tendrá que lidiar con estas críticas de la misma manera”. n Trump y una “nueva ONU” El Presidente brasileño acusó este viernes a Donald Trump de querer ser “dueño” de una “nueva ONU” con la propuesta del Consejo de Paz, un endurecimiento de tono hacia su par estadounidense tras superar tensiones arancelarias el año pasado. “En lugar de arreglar la ONU (... ), ¿ qué está pasando? El Presidente Trump propone crear una nueva ONU donde solo él sea el dueño”, dijo Lula en un acto del Movimiento Sin Tierra. Trump lanzó esta semana en Davos su iniciativa con la pretensión de resolver los conflictos globales. El Presidente estadounidense invitó a dirigentes de varios países a integrar la Junta, entre ellos a Lula, que aún no ha respondido.
El brasileño defendió el multilateralismo frente a lo que describió como el avance del “unilateralismo” y “la ley del más fuerte”. n Molestia tras acuerdo Mercosur-UE El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea para la creación de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo fue firmado el sábado pasado, tras más de 25 años de negociaciones, en una instancia marcada por la ausencia del Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el principal promotor de la iniciativa. Originalmente, el mandatario brasileño buscaba que la firma se realizara en diciembre en Foz de Iguazú, antes de que terminara su período como presidente pro tempore del bloque, lo que no fue posible. Según el gobierno brasileño, Lula no asistió a Paraguay, país donde se firmó el acuerdo, porque Asunción cursó las invitaciones “a última hora”. Para el politólogo Mauricio Santoro, “fue un gesto atípico. En general, el gobierno brasileño suele ser muy respetuoso con el protocolo multilateral.
Creo que la acción del Presidente está relacionada con sus desacuerdos con el Presidente de Argentina y el deseo de Lula de enfatizar el papel protagónico de Brasil en las negociaciones con la Unión Europea”. Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. Entre la condena al operativo militar de Washington y la búsqueda de un diálogo pragmático con Trump, enfrenta el desafío de evitar el aislamiento diplomático. n Trump y una “nueva ONU” El Presidente brasileño acusó este viernes a Donald Trump de querer ser “dueño” de una “nueva ONU” con la propuesta del Consejo de Paz, un endurecimiento de tono hacia su par estadounidense tras superar tensiones arancelarias el año pasado. “En lugar de arreglar la ONU (... ), ¿ qué está pasando? El Presidente Trump propone crear una nueva ONU donde solo él sea el dueño”, dijo Lula en un acto del Movimiento Sin Tierra. Trump lanzó esta semana en Davos su iniciativa con la pretensión de resolver los conflictos globales. El Presidente estadounidense invitó a dirigentes de varios países a integrar la Junta, entre ellos a Lula, que aún no ha respondido.
El brasileño defendió el multilateralismo frente a lo que describió como el avance del “unilateralismo” y “la ley del más fuerte”. n Molestia tras acuerdo Mercosur-UE El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea para la creación de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo fue firmado el sábado pasado, tras más de 25 años de negociaciones, en una instancia marcada por la ausencia del Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el principal promotor de la iniciativa. Originalmente, el mandatario brasileño buscaba que la firma se realizara en diciembre en Foz de Iguazú, antes de que terminara su período como presidente pro tempore del bloque, lo que no fue posible. Según el gobierno brasileño, Lula no asistió a Paraguay, país donde se firmó el acuerdo, porque Asunción cursó las invitaciones “a última hora”. Para el politólogo Mauricio Santoro, “fue un gesto atípico. En general, el gobierno brasileño suele ser muy respetuoso con el protocolo multilateral.
Creo que la acción del Presidente está relacionada con sus desacuerdos con el Presidente de Argentina y el deseo de Lula de enfatizar el papel protagónico de Brasil en las negociaciones con la Unión Europea”. LULA LAMENTÓ “la continua erosión del derecho internacional y el orden multilateral”.