Retorno a clases y congestión vehicular
Retorno a clases y congestión vehicular El inicio del año escolar es un evento que marca el fin de las vacaciones y el comienzo de un nuevo ciclo de aprendizaje para miles de estudiantes. Sin embargo, esta transición trae consigo un desafío recurrente que afecta a la mayoría de las ciudades: el incremento de la congestión vial. En Chile, este fenómeno se intensifica durante los primeros días de clases, generando retrasos significativos y afectando la calidad de vida de los ciudadanos. La congestión vial es un problema multidimensional que surge de la interacción entre múltiples elementos, como los vehículos, sus conductores y la infraestructura vial.
De acuerdo con una investigación llevada a cabo en Ecuador enfocada en la congestión originada por las instituciones educativas (Rodríguez, 2021), este fenómeno se atribuye principalmente al desequilibrio entre una demanda de transporte abrumadora y una red vial que no logra satisfacerla. Este desbalance se ve agravado por accidentes, deficiencias en la infraestructura y prácticas de conducción poco adecuadas. Estos factores no solo prolongan los tiempos de desplazamiento y aceleran el deterioro de los vehículos, sino que también elevan el consumo de combustible, exacerbando su impacto en el medio ambiente.
Para contribuir a la solución de este problema, es esencial que los ciudadanos adoptemos prácticas responsables y sostenibles en los desplazamientos: en primer lugar, se reco'mienda la planificación de rutas alternativas que eviten áreas de alta congestión, especialmente cerca de los establecimientos educacionales. En segundo lugar, fomentar el uso del transporte público o sistemas de movilidad compartida puede disminuir significativamente el número de vehículos en las calles. Además, ajustar los horarios de viaje para evitar las horas de mayor demanda puede ser una estrategia efectiva para distribuir de manera más equitativa la congestión a lo largo del día. Por último, promover el desplazamiento activo, como caminar o utilizar la bicicleta para trayectos cortos, no solo contribuye a reducir la congestión, sino que también fomenta estilos de vida más saludables y sostenibles. Además, la coordinación entre distintas entidades, incluyendo la Seremide Transportes, municipios, Carabineros y la Seremi de Educación, es fundamental para asegurar una gestión eficaz del tránsito. Esta colaboración permite reforzar la señalización y demarcación en puntos cercanos a los centros educacionales, así como optimizar la operación de semáforos y promover el uso del transporte público. Para enfrentar eficazmente la congestión vial asociada al retorno a clases, es crucial adoptar un enfoque integral que considere tanto las 'medidas de mitigación a corto plazo como las soluciones estructurales a largo plazo. La inversión en infraestructura vial, la promoción de modos de transporte alternativos y la educación vial pueden contribuir a crear un entorno más sostenible y eficiente para todos. Además, es crucial reconocer el papel del crecimiento urbano, marcado por un auge en la construcción de vivienda colectiva, como una variable clave en la congestión vial que vivimos hoy.
La reanudación de las actividades escolares evidencia esta falta de planificación, pues es en estas fechas cuando los conflictos viales se hacen más patentes y la ciudad, en su conjunto, se ve desbordada por el flujo vehicular en sus calles, esos mismos espacios públicos diseñados para la movilidad de todos.
Es imperativo que los temas como la transformación del espacio público y elimpacto del transporte urbano no queden relegados a estudios académicos o a discusiones técnicas, sino que sean abordados con la seriedad que merecen por aquellas entidades encargadas de regular el crecimiento urbano, en particular los municipios y ministerios pertinentes. Camila Leigh, Profesora Investigadora FECS UNAB y Miembro del Centro de Investigación Urbana para el Desarrollo, el Hábitat y la Descentralización (CIUDHAD) Matías Rivas, Arquitecto y Magíster en Arquitectura y Diseño.