Autor: CLAUDIA CAMPAÑA
Columnas de Opinión: Consagrados artistas nacionales y los versos de Neruda
Columnas de Opinión: Consagrados artistas nacionales y los versos de Neruda En 2002, la Corporación Amigos del Arte y la Fundación Neruda invitaron a una veintena de artistas nacionales a pintar a partir de la lectura de los versos del libro “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” (1924) de Pablo Neruda (1904-1973). Mediante un sorteo se asignaron los números de los poemas a ilustrar y el resultado se expuso en la muestra “Veinte poemas de amor y una canción desesperada: una voz nueva para los amantes”, que se llevó a cabo en julio-agosto de 2004 en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago.
Curada por Ramón Castillo, la exposición fue parte de las actividades destinadas a celebrar el centenario del natalicio del poeta (1904-2004). Lo sorprendente es que un coleccionista la visitó y decidió comprar todas las obras una vez que la exhibición concluyera.
Las piezas permanecieron hasta muy poco embaladas en un depósito, pero su propietario que prefiere mantenerse en el anonimato accedió a prestarlas a la Pontificia Universidad Católica de Chile, que hoy las presenta en la Galería de Arte de su Centro de Extensión Alameda.
Veintidós años después, los trabajos que ilustran estrofas de la icónica obra de adolesc e n c i a d e N e r u d a vuelven a ser expuestos, ahora en un nuevo espacio, bajo otro título “Donde el verso se vuelve imagen.
Artistas pintan a Neruda” y con la curatoría de Daniela Rosenfeld (directora de Extensión Cultural UC). La colectiva se despliega en dos salas de muros albos o naranjos, y su atractivo radica en que permite volver a ver, o conocer, obras que son parte de una colección particular. Asimismo, ofrece la posibilidad de contemplar trabajos pictóricos que tuvieron similar punto de partida con distintos resultados en lo que concierne a soluciones técnicas y narrativas estéticas. Se reúne aquí una diversidad creativa; es decir, obras de artistas de distintas generaciones e intereses.
Entre quienes fueron convocados a ilustrar o interpretar pictóricamente el famoso poemario de Neruda hay cinco premios nacionales de Artes Plásticas: José Balmes (1999), Gonzalo Díaz (2003), Guillermo Núñez (2007), Gracia Barrios (2011) y Roser Bru (2015); todos ya fallecidos.
A ellos se suman artistas que hoy tienen reconocidas trayectorias: José Basso, Samy Benmayor, Carlos Maturana (Bororo), Rodrigo Cabezas, Gonzalo Cienfuegos, Arturo Duclós, Ismael Frigerio, Sebastián Garretón, Patricia Israel, Hugo Marín, Lorenzo Moya, Benito Rojo, Jorge Tacla, Mario Toral, Bruna Truffa y Ulrich Welss. Ya en la primera sala/pasillo donde cuelgan las obras de Bru, Tacla, Garretón y Basso se aprecia la diversidad. Es inevitable comparar y contrastar, por ejemplo, pintura figurativa y abstracta.
En el segundo recinto el más grande de los dos están expuestas las restantes diecisiete telas que, como las cuatro anteriores, miden alrededor de 135 x 135 cm, están CULARUTLUCNÓISNETXEAZELITNEG dispuestas con suficiente espacio/ oxígeno entre una y otra, no tienen marco y es evidente que, la mayoría, fue realizada para esta convocatoria.
A pesar de ser un ejercicio creativo que se origina en la lectura de un poema, pocos incorporaron palabras o números dentro de su composición (fieles a su estética, lo hicieron Bru, Barrios, Cabezas y Truffa). Hay buenas pinturas y autores que sorprenden por sus opciones.
Es el caso de Gonzalo Díaz (19472025) con el “Poema XV”, cuya estrofa inicial reza: “Me gustas cuando callas porque estás como ausente”. No recordaba este trabajo suyo y desde lejos pensé que era una pintura de Claudio Bravo (1936 -2011). Tanto la imagen del amor melancólico como la idealización del silencio y la distancia se traducen aquí en una composición dividida en dos segmentos verticales, aunque desiguales.
En el de la izquierda el más grande se observa una cortina o un pedazo de tela blanca en extremo plegada (lo que permitió a Díaz trabajar una amplia gama de grises), muy próxima al hiperrealismo.
Las torsiones y dobleces del “género” transmiten una fuerte carga emocional; es como observar un fragmento de un gran pañuelo o un detalle de los pliegues del manto de la Virgen de “La Pietá” (1499) de Miguel Ángel. A la derecha de la “tela plegada”, que ocupa buena parte de la superficie pictórica, la franja vertical más delgada nada más deja ver la tela blanca cruda.
El vacío ofrece un “silencio visual” y un contrapunto al espacio ocupado por los profusos “pliegues”. (Entiendo que Díaz comentó que hubiese preferido que se le asignara otro poema. ) La cédula junto al cuadro contiene el nombre del pintor y la primera estrofa del poema, indicando el número de este (15); (habría sido bueno colocar un código QR que llevase el poema completo frente a cada cuadro). En resumen, una muestra que articula poesía amorosa y pintura; palabra e imagen. Un conjunto de singulares soluciones pictóricas realizadas por 21 artistas nacionales consagrados que trabajaron a partir de versos nerudianos. DONDE EL VERSO SE VUELVE IMAGEN. ARTISTAS PINTAN A NERUDA Lugar: Galería de Arte, Centro Extensión Alameda UC Hasta: 9 de mayo de 2026 Autor: CLAUDIA CAMPAÑA. CENTRO EXTENSIÓN ALAMEDA - UC DONDE EL VERSO SE VUELVE IMAGEN. ARTISTAS PINTAN A NERUDA Lugar: Galería de Arte, Centro Extensión Alameda - UC Hasta: 9 de mayo de 2026 Gonzalo Díaz, “Poema XV”, 2003