El complejo dilema que abre el caso de la profesora agredida por un alumno autista
El complejo dilema que abre el caso de la profesora agredida por un alumno autista Elena Caro sufrió una fractura de cráneo y está en la UCI El complejo dilema que abre el caso de la profesora agredida por un alumno autista Estudiante de primero medio le pegó con el palo de un escobillón. D. TORÁN / M. SALINAS Al Al mediodía de este martes, un grupo de profesores del Liceo Bicentenario de Excelencia de Trehuaco, en la región del Nuble, realizó una huelga de brazos caídos. Se pararon al frente del recinto y con unas pequeñas pancartas le demostraron demostraron apoyo a su colega que durante la mañana del lunes sufrió una violenta violenta agresión. El hecho se produjo cerca de las 9.30 de la mañana cuando Elena Caro le realizaba clases de matemáticas a un primero medio y un alumno la golpeó con el palo de un escobillón. El joven tiene 14 años y, según ¡ ndicó su familia, fue diagnosticado con un Trastorno del Espectro Autista (TEA). La profesora fue trasladada a una clínica en Concepción y se encuentra en la UCI. La mujer sufrió una fractura fractura de cráneo y se está analizando si debe ser sometida a una intervención quirúrgica. Desde la Fiscalía de Quirihue informaron informaron que se instruyó a la Brigada de Investigación Criminal de la PDI para que investigue cómo se produjeron los hechos.
Respecto a una eventual formalización del estudiante, la fiscal María de los Angeles Cáceres explicó que primero se debe establecer el nivel nivel de lesión que sufrió la profesora, por lo que hay que esperar el informe de la Bicrim.
La fiscal manifestó que “se encuentran encuentran en evaluación las lesiones sufridas sufridas por la víctima” y si “se tratara de lesiones graves o menos graves se evaluará posteriormente su formalización formalización ya que los hechos son materia de investigación por parte de la PDI”. En una entrevista con la radio Contacto, Contacto, el papá del escolar aseguró que “mi hijo es autista, no un delincuente”. delincuente”. Manifestó que la semana pasada la familia se reunió con la profesora jefe y la docente agredida para explicar explicar el diagnóstico de su hijo y aseguró que durante los últimos días se habían producido dos situaciones en el aula que habían tensionado tensionado la relación entre el joven y la docente. “A mi hijo no le gusta que le repitan las cosas y tiene dificultades para comprender ciertas situaciones”, agregó el papá del menor. Tanto la mamá como el papá del alumno aseguraron que el joven no había protagonizado situaciones violentas violentas similares. Durante la tarde de este martes, la superintendenta de Educación, Marggie Marggie Muñoz se refirió al caso. En primera primera instancia lamentó la agresión a la profesora. “Las agresiones contra docentes, asistentes de la educación o personal directivo de un establecimiento establecimiento educacional son hechos inaceptables”, inaceptables”, dijo.
“Estamos al tanto de informaciones que indican que el estudiante que habría efectuado la agresión tendría un diagnóstico de trastorno del espectro autista, por lo que también se investigará si el hecho pudiera obedecer a una desregulación asociada a su condición de salud”. Capacitación Verónica Pantoja, directora académica académica del Magíster en Neurociencias de la Educación de la Universidad Mayor, es tajante. “Los niños con trastorno de espectro autista no son inherentemente violentos. De hecho, ninguno de los niveles de clasificación determina que son agresivos.
Lo que hay son niños que necesitan apoyo, poco apoyo apoyo y un apoyo muy sustancial”. Para la académica, la Ley de Inclusión, que promueve la participación participación activa en los procesos educativos de todos los estudiantes, no se puede lograr sin capacitación y sensibilización. “Un estudiante con autismo, cuando cuando no puede expresar lo que necesita o siente, puede recurrir a conductas físicas, como golpes, empujones, gritos, pero no directamente con la persona. Puede golpear una mesa, hacer un sonido fuerte. Si un prof esor detecta que hay una dificultad en la comunicación, que no se gestiona la emoción, se puede evitar una respuesta respuesta agresiva. Que un niño llegue a una reacción agresiva es porque no se lograron contener todos los procesos previos, porque hubo una mala gestión del ambiente de aprendizaje. La única forma de evitar esto es que los prof esores esores estén capacitados”. Pantoja agrega que una persona que no tiene autismo también puede llegar a una reacción violenta.
“Cualquier “Cualquier persona a la que no le enseñaron enseñaron a desarrollar su corteza prefrontal, prefrontal, que está relacionada con la resolución del problema, que se llama control inhibitorio, puede reaccionar con procesos físicos”. Para Patricia Guerrero, investigadora investigadora asociada del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación, CEPPE UC, la capacitación no es la única vía. “Este episodio dejó en evidencia los grandes desafíos que tiene la educación educación en Chile.
Se necesita más apoyo en las salas para atender a toda la diversidad que hay, es relevante que haya menos alumnos por sala, no se puede hacer una buena gestión con 45 alumnos, se requiere más apoyo de las educadoras diferenciales, liberarlas liberarlas del trabajo administrativo. En el escenario de nuestra educación estandarizada y concentrada en los resultados, como lo demuestra el revuelo por los resultados del Simce, hacer una apuesta por la inclusión es un poco contradictorio.
Lo que está pasando es un síntoma de un sistema educativo que trata de hacerlas todas, que trata de cumplir con muchas demandas, demandas, pero que no las está pudiendo pudiendo cumplir”. La formación pedagógica es otro punto importante para Guerrero. “Estamos “Estamos ante un desafío en las universidades universidades de formar para el trabajo con la diversidad. Tenemos muy poquitos ramos de salud mental, de diversidad e inclusión, y trabajamos muy poco en equipo”. Para Marilú Matte, decana de la Facultad de Educación, Psicología y Familia de la U. Finis Terrae, el caso encierra un problema muy complejo, en donde el profesor, en muchos casos, casos, está solo contra el mundo. “Este tipo de casos solo se puede enfrentar con un equipo multidisciplinario, multidisciplinario, en donde el profesor es un engranaje engranaje más”, dice.
“Por equipo multidisciplinario multidisciplinario me refiero a neurólogo, sicólogo, terapeuta educacional, otras veces es necesario un fonoaudiólogo... fonoaudiólogo... Todos ellos le debieran ayudar al profesor a idear estrategias para afrontar cada caso, porque todos los casos son distintos. ¿Este caso fue un hecho puntual o fue una bola de nieve que se desencadenó ahora? Es decir, es imposible decirle a un prof esor, desde su formación, los casos de autismo se abordan de esta manera. No”. Por lo mismo, dice la decana, al profesor profesor no se le pueden pedir milagros. “Al profesor se le puede entregar un conocimiento global de la neurodiversidad, neurodiversidad, pero no puede abordar un caso por sí solo.
No es su especialidad”. Los colegas de Elena Caro le manifestaron su apoyo este martes. » Lo que está pasando es un síntoma de un sistema educativo que trata de hacerlas todas” Patricia Guerrero, investigadora del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas Prácticas en Educación, CEPPE UC.