Primero la vida
Primero la vida "Exigenile de Ingenieria Conceptual para frivar la Viabilidad Técnica y Tillmimics tel Potential de Proyectos La Columna Esta semana el país ha sido testigo de varios incidentes graves con estudiantes. Uno de ellos asesinó a una inspectora e hirió de gravedad a otro estudiante y a otra inspectora, quienes permanecen en estado grave en distintos centros médicos. Otro estudiante atacó con arma blanca a un compañero y un tercero fue descubierto portando una peligrosa arma de fuego. Sin duda hay un efecto de imitación, muy común en esa etapa de la vida. Y con seguridad hay causas de tipo familiar, psicológico y social que pueden explicar en parte estas conductas. Lo asombroso es que este fenomeno lleva varios años en evolución y el país no ha sido capaz de prevenir, al menos, el ingreso de armas a los colegios mediante detectores de metales. El Congreso le ha puesto todo tipo de dificultades a la implementación de una medida tan básica que prioriza el valor de la vida. Resulta casi increíble que algo que existe por décadas en todos los aeropuertos y tribunales de justicia, no pueda ser instalado en los colegios. Atacar las raíces de estas situaciones puede tardar años, y requiere enormes recursos. Detectar ahora a quienes lleven armas blancas o de fuego a los colegios es una medida urgente y realista. Por otra parte, el país comienza a sentir el alza de los precios de diversos productos como consecuencia del traspaso del aumento del valor del petróleo, causado a su vez por la guerra contra Irán. Y seguimos esperando la solidaridad de los parlamentarios con la clase media y los más vulnerables, renunciando a su subsidio de bencina, entre los muchos privilegios que gozan. Unos pocos consecuentes lo han hecho, pero la mayoría sigue cargando bencina a cuenta de todos nosotros para realizar su trabajo. Siempre romanticé la acción política, como la labor más noble al servicio del bien común. Con los años he descubierto que son muy pocos, casi excepcionales, quienes lo viven de esta manera. Tras los discursos, lo que generalmente buscan son los altos sueldos y el poder personal asociado a estos cargos. De allí la incapacidad de renunciar al más mínimo privilegio para solidarizar con el pueblo que dicen representar. Para mayor escándalo estos días hemos sabido que algunos funcionarios del Congreso, no electos, algunos incluso sin título, tienen ingresos de 19 millones de pesos mensuales. Lo más lamentable de todo esto es el desprestigio de la democracia, cuya recuperación costó la vida de tantos jóvenes.
A esto hay que sumar que ocho de ellos son deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE) y como el espacio no me alcanza para dar sus nombres, diré que dos son Republicanos, dos Socialistas, uno Comunista, uno del Frente Amplio, un Social Cristiano y un Independiente. ¡Gran ejemplo de estos honorables ciudadanos!. Gabriel Rodríguez Bustos.