Prevenir Suicidios
Prevenir Suicidios El puente Libertador, que conecta el sector de Las Compañías con el centro de La Serena, se ha convertido en un lugar asociado a historias trágicas. El pasado domingo, un nuevo intento de suicidio desde esta estructura conmocionó a la comunidad, recordándonos que este puente, más que una vía de conexión, es un punto crítico que requiere atención urgente.
Este no es un hecho aislado: en 2016, un músico de 29 años perdió la vida en el mismo lugar, y en octubre del año pasado, Carabineros logró evitar otra tragedia al persuadir a un hombre de 37 años que intentaba saltar. Estos sucesos nos obligan a reflexionar sobre cómo intervenir espacios públicos para prevenir tragedias y, al mismo tiempo, garantizar su funcionalidad y estética. El puente Libertador no es solo un paso vehicular; es un espacio que une comunidades, por donde transitan peatones, ciclistas y vecinos que lo usan a diario. Sin embargo, su diseño y las condiciones actuales lo han convertido en un lugar vulnerable. La falta de medidas preventivas adecuadas, como barreras disuasivas o iluminación suficiente, lo hacen propicio para actos desesperados. Esto no solo afecta a quienes intentan quitarse la vida, sino también a los testigos, vecinos y familias que quedan marcados por estas experiencias. Expertos en arquitectura y urbanismo han señalado la necesidad de conciliar seguridad y habitabilidad.
Propuestas como barandas no escalables, mallas metálicas o cristales translúcidos podrían ser soluciones efectivas, tal como se ha implementado en países como Italia y Nueva Zelanda, donde estas medidas han reducido significativamente los intentos de suicidio en puentes y estructuras similares. Sin embargo, se advierte sobre el riesgo de caer en diseños que conviertan el espacio en algo similar a una cárcel, perdiendo su carácter urbano y comunitario. Pero más allá de las intervenciones físicas, es fundamental también abordar el problema desde una perspectiva integral.
En 2024 se registraron 1.428 intentos de suicidio en la región, una cifra alarmante que refleja una crisis de salud mental que no puede ser ignorada.. El Puente El Libertador por su falta de medidas preventivas adecuadas, como barreras disuasivas o iluminación suficiente, lo hacen propicio para actos desesperados.