Hyundai y Gildemeister celebran 40 años de una de las alianzas más exitosas del mercado local
Hyundai y Gildemeister celebran 40 años de una de las alianzas más exitosas del mercado local Hay pocas asociaciones más largas y estables en el mercado automotriz local que la de Hyundai y Gildemeister. Una relación que partió en 1986 y que, con el paso de los años y una larga cosecha de éxitos, hace imposible hoy hablar de una sin la otra. Porque la historia de Hyundai en Chile no se explica sin Gildemeister ni la de Gildemeister se explica sin Hyundai.
Cuando llegó a Chile, la joven Hyundai Motor Company era un fabricante automotriz de la recién surgida Corea del Sur que, gracias a la fiabilidad de sus vehículos, empezaba a ser reconocida en la industria global y se aventuraba a conquistar nuevas latitudes. Tras un fugaz paso a fines de los 70, a mediados de los años 80 Hyundai buscaba volver a insertarse en el mercado chileno. Necesitaba esta vez un socio sólido, conocedor del consumidor chileno, con cobertura a nivel nacional y capaz de consolidar una extensa red de posventa y disponibilidad de repuestos. Gildemeister, en esos años dedicado casi exclusivamente a la maquinaria industrial, asumió la representación apostando por una visión a largo plazo. DE LA ALTERNATIVA ALA ELECCIÓN Durante los años 90, Hyundai se abrió paso como una alternativa fiable y accesible. De la mano de Gildemeister, fueron ganando la confianza de los chilenos modelo a modelo, cliente a cliente. En un Chile aún muy sensible al costo de los autos, rápidamente el icónico Pony, el Elantra, el Accent y el furgón H1 se convirtieron en vehículos habituales de taxistas, hogares y transportistas. A la vez que Hyundai desarrollaba modelos al otro lado del mundo, Gildemeister expandía su red de concesionarios, aumentaba su disponibilidad de repuestos y capacitaba a sus técnicos. Puertas adentro, se llevaba adelante un trabajo decisivo para el desempeño comercial de la marca.
Desde las oficinas de Chile salían las referencias a la fábrica de Corea sobre qué motorización, carrocería y equipamiento eran los más pedidos por el consumidor chileno y cuál era el precio más competitivo por modelo. Con esa sinergia, cada vez más autos con la insignia H empezaron a hacerse visibles por las calles. Y para el comienzo del nuevo milenio, Hyundai y Gildemeister ya habían puesto en circulación miles de ejemplares a lo largo de Chile. LAHEN EL NUEVO SIGLO Los años 2000 marcaron en Chile su apertura al mundo. Coincidentemente, Hyundai Motor Company experimentaba un giro importante. Empezaba a invertir de manera sostenida en IADNU Y H tecnología, diseño y calidad de sus materiales. Capitalizando el trabajo y conocimiento de las décadas anteriores, Gildemeister entendió que Hyundai era más que una alternativa de calidad a un precio justo y se convertía en una marca moderna y global. Eran, también, los años en que un tipo de carrocería aún incipiente se abría paso en el país. Y con ella, Hyundai supo llegar a las familias chilenas con un auto que mantenía la calidad y fiabilidad, pero que agregaba versatilidad, diseño y modernidad. Los primeros SUV de Hyundai fueron parte de una camada de nueva tipología de auto familiar que irrumpió con fuerza en Chile. Ofrecían más espacio interior, más equipamiento y un tamaño que los hacía ver más robustos y resistentes.
El Santa Fe y el Tucson fueron los modelos más reconocibles y exitosos de Hyundai por esos años, mientras que el Galloper y Terracan le dieron un perfil más todo terreno al variado catálogo de la marca. Hyundai ya no era solo una alternativa, era la primera opción entre las familias. Como líder del ranking de ventas, Chile se transformó, hasta el día de hoy, en uno de los mercados más relevantes de la firma coreana en la región.
LOS NUEVOS DESAFÍOS Con el ritmo de un gigante del mercado local y ocupando cómodamente los primeros lugares de las ventas, Hyundai consolidó durante la última década su liderazgo con presencia en las calles capitalinas y también en las regiones.
Parte de la consistencia de su éxito se basa en su variado portafolio de citycars, sedanes, SUV, IADNU Y H furgones y minicamiones; el amplio despliegue territorial de Gildemeister, con más de 57 concesionarios y 45 puntos de servicio desde Arica hasta Punta Arenas; y al trabajo sostenido de los equipos locales que han acompañado por cuatro décadas a sus clientes. En los últimos años, la alianza ha enfrentado un nuevo escenario marcado por la electromovilidad y la eficiencia energética.
Al igual que en sus inicios, en esta etapa Hyundai se ha centrado en desarrollar modelos innovadores, de calidad y a la El Hyundai IONIQ 5 es el SUV eléctrico más premiado de la marca. vanguardia de las nuevas energías. Fiel a su rol histórico, Gildemeister continúa recogiendo la experiencia cotidiana de los clientes y tomando decisiones de producto, equipamiento y tecnología a partir de las necesidades locales y de uso real. Con ese espíritu, juntos fueron pioneros en el ingreso de los autos eléctricos al mercado chileno con Ioniq en 2017, iniciando un camino que tomaría fuerza en los años siguientes. El trabajo que hoy guía a ambas compañías es IADNU Y H acompañar a los chilenos en la transición hacia la electromovilidad con opciones electrificadas en modelos que conocen y en los que confían.
Con esa convicción, la estrategia ecológica de Hyundai en Chile se concentra en sus gamas híbridas y eléctricas, con versiones de bajas o cero emisiones en buena parte de los SUV que se han consolidado a lo largo de los años, además de los modelos eléctricos premiados a nivel global.
Con un portafolio cada vez más electrificado, tecnología probada a nivel global y una estrategia pensada en el uso cotidiano en Chile, Hyundai y Gildemeister enfrentan la transformación de la industria con su mirada puesta en la innovación, la sostenibilidad y la experiencia real de sus clientes. Separados por casi 18.000 kilómetros, Chile y Corea del Sur tienen en Gildemeister y Hyundai una exitosa historia en común que se escribe en dos idiomas y desde dos continentes.
En estas cuatro décadas ininterrumpidas de relación, más de 750 mil personas encontraron en Hyundai un auto para su vida, demostrando la capacidad de la marca y el importador nacional de adaptarse a las exigencias de los tiempos y de siempre acompañar a los chilenos con soluciones de movilidad confiables, tecnológicas y cercanas.. Una historia gestada en Chile que se cuenta con orgullo en dos idiomas y dos continentes. Con cuatro décadas ininterrumpidas de relación, la marca surcoreana y el importador nacional acumulan hasta la fecha más de 750 mil vehículos vendidos en el país. ANIVERSARIO: El Hyundai Pony fue un ícono de confianza y calidad entre los chilenos. El Hyundai Palisade híbrido, es el último modelo lanzado por la marca en Chile. El Hyundai Pony fue un ícono de confianza y calidad entre los chilenos. Sucursal de Hyundai Gildemeister que se ubicaba en el Cantagallo de Las Condes.