LA HOJA DE RUTA de Pérez Mackenna para navegar entre EE.UU. y China y acercarse a India
LA HOJA DE RUTA de Pérez Mackenna para navegar entre EE.UU. y China y acercarse a India LERNIM El martes pasado, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, tuvo una de sus primeras pruebas frente al exigente mundo de los expertos en el área: su presentación frente al Consejo Chileno de Relaciones Internaciones (CCRI), donde expuso los principales lineamientos de lo que se espera sea su gestión durante el gobierno.
De acuerdo con fuentes de Cancillería consultadas por “El Mercurio”, esta está conformada por tres grandes puntos: seguridad en línea con el concepto de “gobierno de emergencia” de la administración actual, crecimiento y confianza, que consiste en la proyección de Chile como un “socio de confianza para el resto del mundo”, en tiempos de alta polarización. Consultados, desde Teatinos 180 explican que Chile, entonces, saldrá a venderse al mundo como país “serio”, “previsible” y “creíble”. “Hay que recuperar la confianza en el país desde los ángulos diplomáticos, políticos y económicos. Lo anterior permitirá avanzar en la colaboración en materia de seguridad, control migratorio y recuperación económica, incentivando la inversión. Si hay confianza, lo demás fluye”, dice el exembajador Alfonso Silva. Sin embargo, los expertos coinciden en que, para lograr estos objetivos, el país necesita sortear diversos escollos. Algunos, heredados por la administración anterior. “Yo creo que el canciller tiene una labor compleja, dada la situación que está ocurriendo en el mundo, y por las relaciones que quedaron bastante dañadas en el gobierno pasado. Además debe mejorar la imagen país y lograr que la inversión extranjera aumente”, dice el diputado republicano, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Stephan Schubert. ENTRE DOS POTENCIAS Cuentan, desde círculos diplomáticos, que enviados y autoridades de Washington y Beijing comenzaron a generar nexos con el ministro Pérez Mackenna desde el mismo día en el que fue nombrado. Estados Unidos, por un lado, buscaba dialogar y avanzar en distintos protocolos de acuerdo. Mientras, por el lado contrario, China presionaba para lograr que una delegación de alto nivel del nuevo Gobierno visitara pronto al gigante asiático.
Desde Cancillería consideran que mantener una buena relación entre ambas potencias “no es incompatible” y esperan potenciar una relación “desideologizada”. Sin embargo, el episodio del cable de fibra óptica que conectaría la Región de Valparaíso con Hong Kong, y el enojo que provocó este trato en Estados Unidos, volcó la balanza tempranamente. De hecho, el nuevo Gobierno debió “congelar” el proyecto y, aunque no ha habido una decisión oficial al respecto, se asume que ya no se llevará a cabo. Lo cierto es que la línea de este Gobierno, al menos en lo político y en lo ideológico, es, dicen, proclive a Washington.
Más aún, la evaluación de la administración Kast es que Estados Unidos es un socio “histórico”, sobre todo en materia de democracia, derechos humanos El canciller Pérez Mackenna junto al embajador de Estados Unidos, Brandon Judd. y seguridad, al cual durante el gobierno anterior se “descuidó”. “El Presidente de la República se permitía insultar a Trump día por medio. Había que hacer un gesto a Estados Unidos”, dice el exembajador Jorge Canelas. El problema está que, en respuesta, la Casa Blanca habría hecho exigencias: no consentirá que China tenga influencia en distintas áreas que considera estratégicas, como las comunicaciones, la defensa, la inteligencia. Y, de hecho, ya ha pedido varias veces a Chile que considere utilizar el mecanismo de screening, que se usa para evaluar los riesgos de las inversiones. Es algo que, según reconocen desde el Gobierno, podría considerarse, siempre y cuando se trate de algo selectivo y que solo se use en algunos casos. Mientras, hay una estrategia para sortear esta dificultad. El primer paso de esta consiste en fortalecer la relación con Estados Unidos. O, en otras palabras, en asumir que si Washington pedirá cosas a Chile, Chile también debiera poder pedirle cosas a cambio.
Algunas de estas son “restablecer las condiciones preferenciales que existen bajo el TLC”; lograr más cooperación en materia de seguridad y crimen organizado, y establecer que Chile pueda transformarse en un hub internacional de innovación y conocimiento. En contraste, hay conciencia de que China es el principal socio comercial de Chile y en que no se debe descuidar esa relación. De ahí que el foco estará puesto, principalmente, en actividades como la minería. De hecho, de acuerdo a cifras del Gobierno, un 40% de la inversión minera que se proyecta para los próximos años podría destinarse al mercado chino. Por ello se está evaluando la posibilidad de consolidar la idea de los corredores bioceánicos. En concreto, para que el mineral que se exporta desde América Latina a China salga desde puertos chilenos. Siguiendo esta línea es que se ha buscado un embajador idóneo para representar al país. Uno de los nombres que ha sonado es el del empresario Luis Schmidt, quien ya cumplió ese rol en los dos gobiernos de Sebastián Piñera. Sería una designación que vería con buenos ojos China.
Sin embargo, hay quienes creen que el embajador debería ser un diplomático “de experiencia”. Para Silva, “en este tema es muy relevante mantener la neutralidad, que no significa paralización o falta de acción respecto de la pugna geopolítica entre los Estados Unidos y China, manteniendo un diálogo franco y fluido con ambos”. Mientras, el exembajador e integrante del Foro de Política Exterior, Fernando Reyes Matta, expresa que “lo que a China le importa es mantener la presencia actual que tienen en las áreas de transmisión eléctrica o de ese carácter”. Con todo, en el Minrel han dado ciertas señales en pos de una relación balanceada. Por ejemplo, la semana pasada el canciller Pérez Mackenna sostuvo reuniones, el mismo día, con los embajadores de ambos países para analizar el estado de las relaciones. Además, ya está prácticamente confirmado que el Presidente Kast viajará en noviembre al gigante asiático, para participar de la cumbre de la Apec en Shenzhen, periplo que aprovechará para visitar otros países de la región. CON INDIA EN EL HORIZONTE En la oficina del ministro de Relaciones Exteriores del Edificio Carrera, al lado de la puerta, hay un cuadro. Un obsequio que le entregó la embajadora de India en Chile cuando asumió. Es también una especie de recordatorio de lo que el canciller quiere lograr. Una nueva relación “comercial y estratégica” con el país más poblado del mundo. “Para nuestro país asegurarse el acceso a nuevos mercados es clave y la India juega un papel crucial en esa estrategia”, dicen desde Cancillería. Tanto así que el objetivo trazado es especialmente ambicioso. Cerrar un acuerdo este mismo año. Algo de lo que muchos dudan, pues India es una nación que suele demorar estos procesos. Otros países donde Cancillería tiene puesta la mirada son Filipinas, Emiratos Árabes y naciones que son consideradas similares a Chile, como Canadá, Irlanda o Australia. “La política exterior es una herramienta concreta para abrir mercados, diversificar vínculos y fortalecer nuestra competitividad”, dicen desde Minrel. INQUIETUD DE ISRAEL Otro nudo que probablemente perseguirá al Gobierno en materia de política exterior es el conflicto en el Medio Oriente, o más específicamente, las relaciones de Chile con Israel y Palestina. Según dicen entendidos, en los primeros días de gobierno ha habido varios acercamientos del Ejecutivo con Tel Aviv, con el objeto de restablecer una relación que quedó seriamente lesionada tras la administración de Gabriel Boric. Una señal en este sentido es la casi segura designación del abogado Gabriel Zaliasnik (expresidente de la Comunidad Judía de Chile) como embajador. Sin embargo, en Cancillería no quieren descuidar la relación con la numerosa comunidad palestina residente. De ahí que, así como Pérez Mackenna tuvo una reunión con el representante de Israel en Chile, también tuvo otra con los líderes de la colectividad árabe.
Pero en la semana hubo una muestra aún más clara de esto, que incluso inquietó en círculos israelitas: en diversas votaciones realizadas en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Chile votó a favor de la condena contra Tel Aviv en el conflicto de Medio Oriente. Algo que implica, según algunas fuentes, un retorno a la política exterior tradicional de Chile en el tema: con relación con ambos lados, foco en los dos estados y oposición a las acciones bélicas. RECUPERACIÓN DE LO VECINAL Otra relación que el Gobierno quiere recuperar es con los países vecinos. Un ítem que, en opinión del Presidente Kast y sus principales asesores, sufrió un detrimento durante la administración Boric. En este punto ya hay planes, aunque aún en ciernes. En el caso de Argentina, Kast ya había viajado como mandatario electo y mañana realizará su primer viaje como Presidente en ejercicio, precisamente al país trasandino. Ahí espera profundizar las relaciones en minería y energía, además de lograr acuerdos para reacondicionar y restaurar los pasos fronterizos. Igualmente, tocará varios temas políticos con su par argentino, Javier Milei, como el de la extradición del exfrentista Galvarino Apablaza. En este sentido, desde Minrel destacan que “se terminó un proceso judicial de 21 años”, que están en permanente contacto con Argentina y que se valoran los esfuerzos de las autoridades del vecino país. Mientras, con Bolivia ha habido varias reuniones incluyendo una telemática entre los dos presidentes y declaraciones conjuntas, que buscan afrontar problemas comunes como el crimen organizado y la migración irregular. “Hemos visto un giro positiv o”, d ice n de sd e Cancillería.
Asimismo, con Perú, los cancilleres Pérez Mackenna y Hugo de Zela acordaron, la semana pasada, avanzar en una LERNIM agenda de siete puntos, entre los que destacan: activar el mecanismo de consulta en temas migratorios; duplicar la frecuencia de vuelos semanales entre Santiago y Lima; cooperar en materia portuaria; mejorar las capacidades logísticas del Paso Chacalluta y realizar un consejo empresarial.
SEGURIDAD, TEMA CENTRAL En materia de seguridad, uno de los principales puntos para el actual Gobierno, la Cancillería pretende “ser un actor clave en el combate al crimen organizado, el control de las fronteras y el orden migratorio”. La fórmula para llevar esto a cabo es que el ministerio presente, en foros internacionales y reuniones, los intereses de Chile al respecto, con la intención de compartir información y llegar a acuerdos de cooperación.
Un ejemplo claro de esta línea es que en todos los encuentros que el canciller tuvo durante la cumbre de Celac, realizada la semana pasada (con Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Perú y Uruguay) el tema principal fue ese. Y es algo que se pretende seguir haciendo. Es un área dónde, de acuerdo a los expertos, se notará más el alineamiento de Chile con Estados Unidos. Como de hecho ya ocurrió en la citada cumbre, en la que el país optó, junto con otros países, por no apoyar una resolución que condenaba el bloqueo estadounidense a Cuba. RUIDO INTERNO Sin embargo, el principal problema para el ministro podría ser interno. Fuentes del Edificio Carrera reconocen que los fondos son exiguos, especialmente para traslados y fletes. Algo que va a obligar a priorizar a algunos nombramientos, sobre todo de embajadores, en los países más importantes para este Gobierno como Estados Unidos, China, Perú, Bolivia y otros en Europa. Esto probablemente haga que otros sean postergados para algunos meses más adelante y se retrasen las designaciones. Pero hay otra preocupación.
Si bien será un proceso lento, por las mismas razones financieras citadas antes, algunas fuentes diplomáticas no descartan que se evalúe la continuidad de algunos funcionarios actuales, a los que se ve como muy relacionados con el gobierno anterior. Es el caso de la exembajadora en Nueva Zelandia Manahi Pakarati. Pero según dicen, podría haber otros. Asimismo, en la Asociación de Diplomáticos de Carrera (Adica) están inquietos por que se cumpla el acuerdo de que haya un 80% de embajadores diplomáticos y 20% de políticos. Algo que podría no lograrse dado que entre los nombres que circulan como posibles embajadores hay varios funcionarios ya retirados que, en rigor, no tienen la condición acordada. “Todo embajador y embajadora con más de 65 años es considerado político. Para nosotros es muy importante que haya movilidad en la carrera y que se permita a las nuevas generaciones poder desarrollarse. Para poder tener liderazgos para el futuro”, dice Sebastián Lorenzini, presidente de Adica. Con todo, poco a poco, va tomando forma la Cancillería versión Pérez Mackenna. n “El anterior Presidente de la República se permitía insultar a Trump día por medio. Había que hacer un gesto a Estados Unidos”, dice el exembajador Jorge Canelas.
“Para nuestro país asegurarse el acceso a nuevos mercados es clave y la India juega un papel crucial en esa estrategia”, advierten desde Cancillería.. Mejorar las relaciones con Estados Unidos, pero además mantener los buenos lazos comerciales con China; lograr un acuerdo con India durante este año; hacer gestos, pero equilibrados, a Israel y Palestina, y coordinar medidas multilaterales en materia de seguridad y crimen organizado. Son algunos de los desafíos que tiene el canciller, en un contexto en que los fondos no sobran y los nombramientos están atrasados. | MATÍAS BAKIT R. LOS PUNTOS QUE MARCARÁN LA GESTIÓN DE LA NUEVA CANCILLERÍA: “El anterior Presidente de la República se permitía insultar a Trump día por medio. Había que hacer un gesto a Estados Unidos”, dice el exembajador Jorge Canelas. “Para nuestro país asegurarse el acceso a nuevos mercados es clave y la India juega un papel crucial en esa estrategia”, advierten desde Cancillería. Jueves 26 de marzo. El canciller Francisco Pérez Mackenna recibió, el mismo día, a los embajadores de China, Niu Qingbao, y de Estados Unidos, Brandon Judd. La idea fue dar una señal de equilibrio. Jueves 26 de marzo. El canciller Francisco Pérez Mackenna recibió, el mismo día, a los embajadores de China, Niu Qingbao, y de Estados Unidos, Brandon Judd. La idea fue dar una señal de equilibrio.