Autor: JORGE PORTER T.
Valores
En tiempos de desconfianza, polarización y baja calidad en la gestión estatal y privada, resulta pertinente recordar que existen principios simples, probados y universales que pueden mejorar de manera concreta la calidad de vida de las personas. Desdeelmundode la gestión, W. Edwards Deming enseñó que la calidad no depende de discursos ni controles finales, sino de sistemas bien diseñados, mejora continua, liderazgo res ponsable y formación permanente. En política, el Reino Unido estableció los Principios de Nolan, que recuerdan algo esencial: quienes ejercen cargos públicos deben actuar con desinterés, integridad, objetividad, transparencia, responsabilidad y liderazgo ético. Ambos enfoques coinciden en una idea clave: los problemas estructurales no se resuelven culpando a las personas, sino mejorando los sistemas y elevando los estándares éticos de quienes los dirigen.
A partir de estas bases, es posible proponer un decálogo transversal, válido para educación, política y empresas, que incluya la dignidad humana, lajusticia y equidad, la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad individual y colectiva, el respeto por la naturaleza, la educación permanente, la cooperación, la innovación responsable y la promoción de la salud y el bienestar integral. Nose trata de ideología ni de consignas, sino de principios civilizatorios mínimos. Sociedades que los enseñan, los exigen y los practican logran mejores resultados económicos, mayor cohesión social y más confianzaentre instituciones. Tal vez el verdadero desafío de nuestro nosea inventar nuevas teorías, sino volver a enseñar y aplicar con coherencia estos principios básicos, allí donde más se necesitan.