Un iPhone que se siente liviano, incluso en el uso diario
Un iPhone que se siente liviano, incluso en el uso diario viano del cuerpo hacen que llevarlo durante todo el día no sea una carga, algo que se agradece cuando uno se mueve constantemente por la ciudad. En la mano se siente firme, bien construido, pero nunca pesado, y esa combinación termina marcando la experiencia cotidiana. En el uso diario, la batería cumple mejor de lo que su diseño podría hacer pensar. Con un uso promedio mensajería, redes sociales, navegación, fotos y algo de videollega sin problemas al final del día.
No es un teléfono para despreocuparse por completo del cargador si uno exige mucho, pero sí para confiar en que acompañará la jornada sin ansiedad, algo clave cuando se pasa gran parte del tiempo fuera de casa. Donde realmente sorprende es en la cámara frontal. La nueva cámara selfie permite tomar fotos horizontales sin necesidad de girar el teléfono, algo que parece menor hasta que lo pruebas. Para selfies grupales, videos o contenido rápido, esa libertad cambia la forma de usar el equipo. El encuadre se ajusta solo, la imagen es nítida y el resultado se siente mucho más natural, especialmente cuando se comparte el momento con otros. Las cámaras traseras, en tanto, brillan en primeros planos y distancias cortas. Detalles, retratos, comida o escenas urbanas cercanas se capturan con mucha fidelidad y buen manejo del color. Si lo que buscas es fotografiar objetos lejanos o hacer zoom agresivo, este no es el teléfono indicado. Pero cuando se trata de capturar lo que ocurre a un par de metros, responde con solidez y consistencia, sin complicar al usuario. Otro punto que suma en el día a día es la calidad de la pantalla. Se ve espectacular incluso bajo el sol, algo que en ciudades costeras no siempre está garantizado. Los desplazamientos son fluidos, los colores equilibrados y la experiencia visual acompaña tanto para ver contenido como para editar fotos o videos directamente desde el equipo. El audio también está a la altura. Los parlantes entregan un sonido claro y bien definido, suficiente para ver videos o escuchar música sin necesidad de audífonos en espacios pequeños.
A eso se suma la rapidez general del sistema: las aplicaciones abren al instante, no hay retrasos y todo se siente inmediato, una sensación que solo se logra cuando el procesador y el software están bien afinados. El iPhone Air no intenta ser el teléfono más extremo en cada apartado. Su propuesta es otra: ser liviano, rápido, cómodo y confiable. En una ciudad donde todo ocurre en movimiento, a distancias cortas y sin demasiadas pausas, esa forma de entender la tecnología termina siendo, paradójicamente, la más inteligente. O H ay teléfonos que uno nota en el bolsillo y otros que, derechamente, se olvidan. Con el iPhone Air me pasó lo segundo. Su delgadez extrema y lo li@ Prep prop kat Tue Apr 1 El iPhone Air no intenta ser el teléfono más extremo en cada apartado. Su propuesta es otra: ser liviano, rápido, cómodo y confiable.. El iPhone Air no intenta ser el teléfono más extremo en cada apartado. Su propuesta es otra: ser liviano, rápido, cómodo y confiable.