Autor: Ricardo Díaz Gobernador Regional
Columnas de Opinión: El futuro de la región
Columnas de Opinión: El futuro de la región uchas voces hoy se levantan -con razóndesde el descubriVImiento del maltrato histórico a la región. Lo curioso es que varias de esas voces vienen de quienes ocuparon cargos relevantes, tuvieron poder real para impulsar cambios y, aun así, hoy pretenden marcar la pauta como si recién hubieran descubierto el problema.
Un connotado empresario, ex presidente de un partido político, afirmó que en la región "se perdieron 50.000 millones de dólares" por falta de ejecución de proyectos. ¿ Sabe ese señor que el presupuesto del Gobierno Regional no sobrepasa los 115 millones de dólares y que el presupuesto sectorial de Obras Públicas en la región no supera los 500 millones? Las cifras importan: cuando se habla sin rigor se instala una caricatura y se culpa a la región de montos que simplemente no se gestionan desde la región.
Una diputada electa -ex intendenta y ex alcaldesasostiene que los recursos del royalty "se apilan" y no se usan porque los gobiernos regionales "no saben qué hacer". Pero omite lo esencial: la ley del royalty sí define destinos y prioridades. El debate serio no es inventar ignorancia ajena, sino acelerar capacidades, destrabar proyectos y asegurar que cada peso se traduzca en obras y oportunidades. Se suman columnas de ex intendentes que diagnostican "poco desarrollo territorial" mirando solo minería, como si Antofagasta fuera un mono-producto eterno. Y hace unos días, un consejero regional habló derechamente de "falta de futuro". Aquí va una afirmación simple: la Región de Antofagasta tiene futuro. Lo que falta, muchas veces, es conversación informada. Pareciera que hoy sale gratis ser ignorante: se dicen barbaridades sin fuentes y se confunde volumen con verdad.
Entonces, ¿dónde se ve el futuro de la región? En la Estrategia Regional de Innovación aparecen con claridad las áreas a impulsar: corredor bioceánico, nueva minería (más tecnológica y más encadenada al territorio), una industria energética moderna (hidrógeno verde y almacenamiento con baterías de litio), desarrollo turístico y agricultura en el desierto.
En la EMRA se fijan metas para equilibrar producción con bienestar: formación de capital humano avanzado (por ejemplo, formar más médicos especialistas con recursos del royalty), cerrar brechas en salud, educación y vivienda; mejorar el empleo local y proteger el medio ambiente con estándares serios y fiscalizables. Y en el plan de gobierno del GORE se define un rumbo: impulsar crecimien to con diversificación productiva, porque una región rica no puede depender de un solo motor. Poreso, a quienes hoy quieren "dar pauta", una invitación franca: partan informándose. La región tiene futuro y lo haremos entre todos. Para empezar, necesitamos opiniones informadas y propositivas. Autor: Ricardo Díaz Gobernador Regional. C Columna