El desafío de conectar universidades y empresas en Chile
El desafío de conectar universidades y empresas en Chile FELIPE LAGOS La velocidad con que avanza la inteligencia artificial comienza a exponer una fragilidad del ecosistema chileno de innovación aplicada: la débil conexión entre universidades, empresas y desarrollo tecnológico.
Este fue uno de los consensos alcanzados en el evento organizado por EY junto a “El Mercurio” en el marco del Hub de Competitividad Digital de Chile Tecnológico que reunió a consultores, académicos y el sector privado.
Una de las principales diferencias entre los ecosistemas presentes en Chile y Silicon Valley es que, en este último, “las barreras entre universidad e industria son muy tenues”, señaló Gabriel Weintraub, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y exprofesor de la Escuela de Negocios de Stanford.
Este círculo virtuoso entre investigación, docencia y desarrollo tecnológico argumentó consiste en profesores creando startups, alumnos levantando empresas e investigadores colaborando con negocios, quienes luego vuelven a la academia en un sistema que se retroalimenta continuamente. “Cuando esto funciona bien, la industria entrega problemas reales y la academia aporta expertise técnica y mirada de largo plazo”, sostuvo Weintraub. En un país como Chile, fortalecer esa conexión es muy relevante, agregó. El desafío es más urgente debido a la velocidad de los cambios tecnológicos. “Probablemente nunca en la historia un alumno que entra a la universidad se va a graduar en un mundo tan distinto al que encontró cuando entró como hoy”, afirmó. Para Weintraub, no se trata de publicar más papers, sino de desarrollar conocimiento aplicado sobre problemas reales de empresas y sector público.
El académico mencionó experiencias desarrolladas junto a Airbnb, donde académicos trabajaron en modelos estadísticos para evaluar decisiones de negocio a gran escala, y un proyecto realizado junto a Marcelo Olivares de la Universidad de Chile y ChileCompra para rediseñar convenios marco utilizando machine learning y procesamiento de lenguaje natural, lo que permitió ahorrar unos US$ 75 millones anuales al Estado. Weintraub añadió que el desafío también exige acercar la academia a problemas relevantes para las organizaciones. “Muchas veces queremos resolver el problema difícil más que el problema relevante”, aseguró. EL ADVENIMIENTO DEL “MINDSET” DIGITAL Otro tema tratado en el encuentro fue cómo la IA está alterando la formación profesional y las capacidades que hoy requieren las organizaciones.
Sebastián Gómez, subdirector de IA e Innovación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, advirtió que muchos cargos de entrada podrían verse progresivamente reemplazados por IA, obligando a formar profesionales con competencias más críticas y transversales. “La cadena laboral tradicional se está rompiendo”, indicó, proyectando que las universidades deberán preparar estudiantes capaces de trabajar en entornos tecnológicos que cambian constantemente.
Desde el mundo empresarial, Roberto Zazzali, gerente de Soluciones Digitales de Engie Chile, dijo que el desafío ya no pasa únicamente por contratar expertos técnicos, sino por contar con personas con mentalidad digital, capaces de identificar oportunidades de automatización, productividad y uso de datos dentro de las organizaciones. “Hoy, no nos interesa que alguien llegue siendo experto en Python o en una herramienta específica; lo que nos interesa es que tenga mindset digital”, recalcó.
DATOS Y CAPACIDAD DE CÓMPUTO Otro de los puntos que apareció repetidamente durante la conversación fue que el despliegue de IA no depende únicamente de modelos o aplicaciones, sino también de infraestructura, calidad de datos y capacidad de cómputo. Muchas organizaciones todavía enfrentan dificultades para ordenar, gobernar y conectar información crítica, especialmente en industrias con sistemas heredados y múltiples plataformas acumuladas durante años. Facundo Jamardo, socio de Ciberseguridad de EY Chile, destacó que “los datos son la base para poder construir algo realmente confiable.
Las organizaciones tienen que empezar por ahí, porque solo desde ahí van a poder capturar realmente todo el valor de estas tecnologías”. ¿A QUÉ VELOCIDAD AVANZAR? Sobre el ritmo del cambio, José Correa, vicerrector TI de la Universidad de Chile, planteó que parte del problema se encuentra en que aún existe poca evidencia sobre cómo formar profesionales y adaptar instituciones frente a una tecnología que cambia a gran velocidad.
“No es fácil saber qué va a pasar en seis años más”, admitió, precisando que universidades y empresas deben incorporar inteligencia artificial como herramienta, pero sin perder de vista que muchas de las decisiones todavía se están tomando en un escenario de alta incertidumbre. En esa línea, varios participantes coincidieron en que el desafío no pasa solo por acelerar, sino por construir capacidades que permitan experimentar, adaptarse y conectar mejor investigación, formación y desarrollo tecnológico. “Quizás la pregunta no debería ser tanto la velocidad; quizás la pregunta debería ser la posición que tenemos”, resumió Martín Cáceres, director Nodo IA de la Pontificia Universidad Católica de Chile. José Manuel Muñoz, gerente de Innovación y Transformación Digital de Empresas Carozzi, alertó que el avance también requiere construir bases tecnológicas e ir validando beneficios concretos dentro de la operación. “La lógica es ir creciendo en la medida en que vayamos generando beneficios”, aclaró. Por su parte, Patricio Cofré, socio en Consultoría en Datos, Analítica e IA de EY Chile, coincidió en que el principal riesgo actual puede ser inmovilizarse frente al ritmo del cambio. “Hoy, en muchas conversaciones con clientes, hay cierta parálisis: Esperemos GPT-6; No, mejor partamos con GPT-7; No, en GPT-8 sí partimos. No, parte al tiro”, fue su consejo.
“Probablemente nunca en la historia un alumno que entra a la universidad se va a graduar en un mundo tan distinto al que encontró cuando entró como hoy”. GABRIEL WEINTRAUB Académico de la Universidad de Chile. El país enfrenta el reto de generar conocimiento aplicado, formar talento y desarrollar capacidades tecnológicas propias en un mundo que cambia cada vez más rápido.
REUNIÓN DE ACADÉMICOS EXPERTOS EN IA Y SECTOR PRIVADO: ‘‘“Probablemente nunca en la historia un alumno que entra a la universidad se va a graduar en un mundo tan distinto al que encontró cuando entró como hoy”. GABRIEL WEINTRAUB Académico de la Universidad de Chile LA IRRUPCIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL está obligando a revisar cómo universidades, empresas y sector público se conectan para formar talento, desarrollar innovación aplicada y fortalecer capacidades tecnológicas en medio de un cambio acelerado.