Autor: Gustavo Balmaceda Hoyos Académico Facultad de Derecho, Universidad Finis Terrae
Crimen al descampado
8El reciente doble homicidio en Graneros y el estudio Nacional de Agricultura dan cuenta de un preocupante fenómeno: el desplazamiento del crimen organizado hacia zonas rurales, Para enfrentar esta amenaza creciente, es imperativo eliminar la dad normativa entre zonas urbanas y rurales. La legislación actual establece penas menores para delitos enáreas “no habitadas”, creando perverso para que organizaciones criminales operen en territorios rurales. Asimismo, debe incrementarse significativamente la dotación policial en las 263 comunas rurales del país, las que actualmente sufren una evidente desprotección frente a los centros urbanos. Se requiere también mejor equipamientoy capacitaciónespecílica paraoperar territorios y urge perfeccionar el sistema de emergencias rural. Los tiempos de respuesta actuales son inaceptables, como evidenció el caso de graneros. Resulta fundamental, además, fortalecerlos sistemas de inteligencia policial. La prevención debe primar sobre la reacción. Es necesarioimplementar programasdecooperación entrecomunidades rurales y fuerzas policiales, fomerr tando sistemas de alerta temprana y vi gilancia colaborativa que involucren activamentea los habitantes. El Estado no alas zonas rurales como territorios desegunda categoría en materia de seguridad. La protección efectiva de estas comunidades es un imperativo jurídico y ético, quedemanda una acción inmediata y contundente.