Editorial: Pescados podridos de Semana Santa
Editorial: Pescados podridos de Semana Santa C uando una región que concentra el segundo mayor peso demográfico y económico del país recibe en sus cargos públicos más sensibles a personas con credenciales cuestionables, mientras el responsable político de esa designación guarda silencio cómplice, el mensaje es inequívoco: Valparaíso sigue siendo el patio trasero de Santiago y a La Moneda no le importamos en lo absoluto. A más de tres semanas del cambio de mando, la Delegación Presidencial Regional no ha logrado instalar su gabinete completo, y lo que ha logrado instalar genera más dudas que certezas. Elseremi de Seguridad Pública, el ex coronel de Carabineros Hernán Silva, arrastra un sumario por presunta falsificación de firmas, una remoción del Congreso Nacional y una censura por incumplimiento de funciones básicas. Todo ello inequívocamente filtrado por la institución que lo cobijó por años y un guerrilla manifiesta desde la V Zona. La respuesta del Delegado Presidencial ha sido elocuente en su mutismo: borró elanuncio de la designación de sus redes sociales, sin explicación alguna. Ni confirmación ni desmentido. El limbo como política de comunicaciones. Santiago lo explicará.
Elcaso del seremi de Salud, Aldo Ibani, es aún más preocupante, considerando que gestiona el sistema sanitario de una región con brotes de dengue en Isla de Pascua, casos mortales de hanta en Limache e Hijuelas, listas de espera oncológicas y zonas de sacrificio ambiental en Ventanas.
Acusado por excompañeros universitarios de estafa y maltrato, con posgrados que no corresponderían a grados académicos reconocidos y sin la experiencia en gestión de red pública que demanda un cargo de esta envergadura, Ibani fue enviado esta semana a fiscalizar pescados para Semana Santa. Una postal que resume con cruel precisión la jerarquía con que se trata a esta región, entregada a los silos de poder, como bien escribe María José Arredondo en la contraportada de hoy.
El Colegio Médico de Valparaíso fue categórico: se esperaba a alguien con conocimiento de la red asistencial, liderazgo probado y capacidad para enfrentar desafios sanitarios complejos. ¿ Personas así no existen en la región? Ante todoesto, el Delegado Presidencial Regional no ha respondido. No ha dado la cara, no ha explicado los borrones digitales ni ha aclarado el futuro de sus seremis cuestionados. Gobierna desde el silencio, o peor, desde la indiferencia. Desde Santiago responderán el lunes. Noes por ser majaderos, pero la Región de Valparaíso merece algo más que los nombramientos que nadie quiso defender en la capital. Esto ya empieza a oler mal.. El gabinete regional acumula cuestionamientos en sus carteras más sensibles, mientras el DPR evita pronunciarse y la región paga los costos. E Editorial