PORTADA EL MERCURIO (SÁBADO) CHILE
PORTADA EL MERCURIO (SÁBADO) CHILE CORONEL MARIO BENÍTEZ: WILL GUIDARA: EL HOMBRE QUE INSPIRÓ lA SERIE “THE BEAR” PÁGINA 6 CONTESTA EL CUESTIONARO ESENCAL PÁGINA 3 LA vende racionada en dólares y el mar arrastra basura hacia las calles de La Habana, Reinaldo Escobar, periodista disidente cubano y cofundador de l4ymedio, además de marido de la bloguera Yoani Sánchez, describe cómo la crisis cubana llega a una etapa de desgaste extremo. POR MURIEL ALARCÓN Hasta dónde se puede aguantar? ¿ Hasta dónde se puede resistir con toda esta presión? Al teléfono, Reinaldo Escobar toma unos segundos para contestar. Periodista opositor, jefe de redacción del principal medio de comunicación de la disidencia cubana, l4ymedio, además de marido de la bloguera Yoani Sánchez, habla desde Camagüey, a 495 kilómetros de La Habana. Está unos días en la ciudad donde nació hace 79 años. Has introducido algo muy interesante dice. No me has preguntado hasta cuándo, sino hasta dónde. La diferencia es tremenda. tremenda.
Muchos me dicen: “áHasta cuándo va a ser esto?”. Pero la pregunta, en realidad, es hasta dónde va a llegar el deterioro; hasta dónde puede llegar el desmoronaiiento de una sociedad, de un país en el que no es que ya no haya café o cigarro... es que puede que ya no haya ni agua. En la mayor parte de las ciudades cubanas, explica Escobar, el agua se bombea desde acueductos que dependen de combustible y electricidad. Esa dependencia energética se volvió crítica tras la captura del expresidente venezohmo Nicolás Maduro en enero. Los envíos de petróleo venezolano, por décadas la principal fuente fuente de combustible para la isla, se interrumpieron casi por completo. completo. Cuba perdió así su respaldo histórico y otros proveedores detuvieron su envío ante el temor de sanciones por parte de EE.UU. En Cuba, añade Escobar, el combustible tiene dos destinos fundamentales: la producción de energía eléctrica “la mayor parte de la termoeléctrica cubana funciona con combustible” y el transporte. La consecuencia fue inmediata: son frecuentes los apagones. En Caniagüey pueden durar 15,17 o hasta 20 horas. “Y no un día, sino todos los días”. La electricidad llega fragmentada. “Hay un gran desánimo. Muchos restaurantes y cafeterías han cerrado”. En la provincia, agrega, el deterioro se siente más que en La Habana, donde los cortes se extienden entre cuatro y seis horas. El segundo impacto se percibió en el transporte.
La gasolina dejó de venderse en moneda nacional y ahora solo se compra en dólares a los que pocos tienen acceso, mediante un sistema hamado hamado “ticket”: una cola virtual donde los que se inscriben deben esperar que se hes indique qué día y en qué gasolinera pueden adquirir un máximo de 20 hitros. “Lo terrible es que cada día es más difícil encontrar”. El efecto se multiplica: taxis han triplicado sus tarifas. Camiones de basura ya no pueden ir a recolectar. CubaMax, CubaMax, una empresa con sede en EE.UU. que envía alimentos y otros productos básicos, suspendió sus envíos: su red de distribución distribución no tiene combustible para repartirlos. Hay menos patnillas policiales en has calles porque la bencina también escasea para vehículos oficiales. Sigue... LOS DESCARGOS DE UN OFICIAL DE GENDARMERÍA. PÁGINA 4 CAROLINA GUTIÉRREZ Mientras los apagones se extienden hasta por 20 horas, la bencina se ALEJANDRO TABILO: “ME GUSTARÍA VOLVER AL TOP 20” PÁGINA 5.