Editorial: Alarma laboral en Los Lagos
Editorial: Alarma laboral en Los Lagos n 6,8% de desocupación en la Región de Los Lagos no es solo un quiebre estadístico histórico. Son 7.371 puestos de trabajo destruidos en apenas un año.
Esta cifra materializa la desconU fianza que asfixia al aparato productivo sureño, donde el motor de la inversión opera a media máquina frente a un clima de incertidumbre paralizante para los habitantes de Puerto Montt y las otras 29 comunas del territorio. El desempleo escala mientras el debate legislativo naufraga en recriminaciones cruzadas que hoy carecen de sentido ante la urgencia de la falta de trabajo. Desde el oficialismo, la diputada republicana Claudia Reyes apunta directamente a la permisología y a normativas que frenan el desarrollo de la salmonicultura, una actividad que sostiene a miles de hogares en las provincias locales. En la vereda contraria, el diputado Héctor Ulloa (Ind.
PPD) advierte que el Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por el gobierno constituye una mala decisión que "está generando incertidumbre a la inversión". El resultado palpable de este fuego cruzado es una parálisis que golpea de frente al tejido social. Hoy se registran 28.967 cesantes, un escenario que empuja de manera drástica a las mujeres hacia el precario abismo de la informalidad laboral. La destrucción del trabajo asalariado formal y el fuerte desplome de vacantes en áreas como la administración pública dibujan un panorama sumamente hostil. El Ejecutivo, instalado hace dos meses, prometió dinamismo económico. Sin embargo, la inercia burocrática y la evidente falta de directrices claras mantienen las contrataciones congeladas en diversos sectores. Cuidar el medioambiente es un estándar irrenunciable, pero convertir la tramitación de proyectos en un laberinto insalvable termina ahogando el sustento de la zona. El momento exige madurez política absoluta. La Región de Los Lagos y el país no resisten ser utilizados como rehén de disputas ideológicas de cúpulas partidistas. Destrabar la inversión mediante reglas transparentes, procesos ágiles y certezas legislativas sólidas resulta vital para reactivar el mercado laboral.
De persistir la actual ceguera en el Congreso y en -neda, el costo económico y social lo seguirán pagando las familias.. La pérdida de 7.371 puestos de trabajo exige que el Ejecutivo y el Parlamento inyecten certezas a una economía estancada. E Editorial