Autor: Felipe O'Ryan
"Cuando recibimos la amenaza de EE.UU., quedamos atónitos"
"Cuando recibimos la amenaza de EE.UU., quedamos atónitos" E I exsubsecretario de Telecomunicaciones (Subtel) del Gobierno de Gabriel Boric, Claudio Araya (62), dice que ha estado dedicado a dormir desde que dejó el cargo. "Tengo dos nietas y ahora vengo a almorzar con una de ellas. Estoy tratando de recuperar un espacio para mí (. .. ) volver a tener una vida de ser humano", dice, sentado en un café cerca de Plaza Egaña. Donde menos debe haber dormido fue en la crisis que atravesó la pasada administración con el cable chino.
La Subtel le aprobó a la empresa China Mobile una concesión para construirlo, lo que provocó una sanción de EE.UU. (revocación de visas) para él, su jefe de gabinete y el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, además de una confusa e inconsistente respuesta comunicacional desde el Ejecutivo.
En esta entrevista, Araya detalla cómo se vivió todo el proceso de la aprobación del cable, qué pasó ese día crítico del 27 de enero en que se firmó la concesión, cómo fueron las "amenazas" que recibieron del gobierno de Trump, además de revelar nuevos antecedentes del caso y responder por algunos de los cuestionamientos que recibió por su militancia política y la relación con los chinos.
Es, después de todo, miembro del Partido Comunista hace 40 años. "Hubo presión política" La historia del llamado "cable chino", según Araya, se remonta a 2012, cuando en el primer Gobierno de Sebastián Piñera se instaló la idea de convertir a Chile en un hub digital regional. En ese diseño, explica, "una condición necesaria era la conectividad regional", y por eso comenzó a esbozarse la conveniencia de sumar cables submarinos en el Pacífico. La iniciativa tomó más forma en el segundo Gobierno de Michelle Bachelet. Araya relata que, con Pedro Huichalaf en la Subtel, se abrió un canal con China que derivó en un memorándum de entendimiento firmado en 2016 para explorar un cable transpacífico. Sin embargo, el proyecto solo avanzó de manera sustantiva en 2019, ya en el segundo mandato de Piñera, cuando un estudio encargado con apoyo de la CAF redefinió el trazado. Ese informe, elaborado por la consultora TMG, concluyó que "el trazado óptimo sería Chile-Australia, y no China". A partir de ahí, la empresa estatal Desarrollo País tomó la posta para empujar esa alternativa. Según Araya, el factor económico también fue decisivo: "El proyecto a China (. .. ) tenía un costo de US$600 millones. Con la ruta a Australia baja a US$400 o US$380 millones", hasta que luego apareció Google en 2023 con una oferta que reducía el aporte chileno a sólo US$25 millones. Con todo, Araya reconoce que el giro no fue sólo técnico.
Ante la presión que entonces ejercía EE.UU. por los vínculos tecnológicos con China, sostiene: "Yo Claudio Araya: E creo que sí hubo presión política", e incluso desliza que "puede que el resultado que dio esa consultora (TMG) haya sido digitado por esa presión política". Ya en el Gobierno de Gabriel Boric, China volvió a mostrar interés. Araya cuenta que en 2022 y 2023 hubo contactos con la embajada china y con ejecutivos de China Mobile, que buscaban impulsar otro cable junto a China Telecom y China Unicom.
Pero la definición oficial -asegurafue priorizar el proyecto Humboldt con Google. "El Presidente dijo 'que se haga lo que la ley establece" El 26 de noviembre de 2025, finalmente, China Mobile presentó a Subtel la solicitud de concesión para construir el cable. "Yo me enteré unos días después, cuando la gente de concesiones me avisó", recuerda Araya. -¿ Qué hicieron cuando se presentó la concesión? -Por parte del equipo técnico, esto se trató como cualquier concesión, pero también advertimos a Presidencia y Cancillería que la parte china había decidido avanzar con este proyecto. -¿ Cuándo se advierte esto a Cancillería y Presidencia? -Yo diría que dentro de la primera quincena de diciembre. Algunos días después de que recibimos la solicitud de concesión.
La cronología es más o menos así: se recibe la solicitud de concesión, yo me entero, se lo comento al ministro de Transportes, luego le pedimos una reunión a Cancillería donde estuvieron el canciller y el ministro (Muñoz), y se les plantea que hay una concesión en curso, y que nuestro marco regulatorio no rechaza FOTOS: RICHARD SALGADO Autor: Felipe O'Ryan.
El exsubsecretario de Telecomunicaciones quien estuvo al centro de la polémica por el cable chino narra paso a paso cómo se gestó la crisis, revelando nuevos antecedentes. "Cuando recibimos la amenaza de EE.UU., quedamos atónitos" concesiones. -¿ Cuándo fue esa reunión? -Primera quincena de diciembre, dos semanas después de que se presentó la concesión. Nosotros entendíamos que una solicitud de este tipo podría transformarse en un problema político. La Cancillería nos dice que esto efectivamente podría abrir un riesgo político, que es necesario conversar. Nosotros les decimos que según nuestro marco regulatorio, no rechazamos concesiones. No tengo memoria de que lo hayamos hecho. Entonces, después de esa reunión, siguieron habiendo conversaciones entre los ministros. Nosotros, en paralelo, avisamos a China Mobile que había antecedentes que no estaban en el proyecto técnico, y se les solicita que los reingresen. Esto es algo común en este tipo de procesos.
Y en paralelo, nosotros solicitamos pronunciamiento al Comando de Telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas, que es algo que la ley establece para cualquier otorgamiento de concesión. -Mientras sucedía todo esto, este caso obviamente llegó al Presidente. -Sí.
Esto llega al Presidente, y la respuesta que me transmite el ministro es que el Presidente dijo que se haga lo que la ley establece que hay que hacer, entendiendo el riesgo, entendiendo que esto podría significar que se pusiera en cuestión la Visa Waiver. Llevábamos un año negociando aranceles con EE.UU. también. Entonces evidentemente esto entrañaba un riesgo. -¿ Y siguieron con el proceso igual? -Lo que uno tiene que hacer con los riesgos es mitigarlos. Por lo tanto había que abrir conversaciones, explicar y aplicar otras instancias.
La autorización de la Subtel era una de muchas, y había instancias para que el Ministerio de Defensa se pronunciara sobre esto, y ellos podrían perfectamente haberle puesto un freno que nuestra regulación permitiera. -¿ Y el Comando de Telecomunicaciones respondió? -No. Y normalmente no responden (. .. ) La ley dice que transcurridos 20 días, se entiende que no hay objeción. Eso fue así y estos 20 días hábiles se cumplieron por ahí el 26 de enero, más o menos. Digo más o menos porque el 27 de enero es cuando ocurre lo importante.
Qué pasó el día que se firmó la concesión -¿ El 27 de enero fue cuando se firmó la concesión, no? -Primero, el agregado comercial de la Embajada de EE.UU. en Chile pide una reunión con mi jefe de gabinete (Guillermo Petersen), y ahí le transmite que EE.UU. no va a tolerar que se haga el cable a China. -¿ Cómo sabía EE.UU. que estaba pasando todo esto en el Gobierno? -Saben todo. -¿ Cómo? -Yo tengo dos hipótesis: una, es que intervienen comunicaciones, porque tienen capacidad técnica para hacerlo.
Dos, es que alguien del interior les cuenta. -Porque aún nada de esto era público, pero la Cancillería sí sabía. ¿ Pueden haber sabido por ahí? -Sí, puede haberle contado la Cancillería, así como también alguien interno de Subtel. -Entonces, de la Embajada de EE.UU. citan a su jefe de gabinete. -Le pidieron la reunión a Guillermo un par de semanas antes. habían preguntado y habían agendado para el 27 de enero. Y el mismo 27 de enero, o probablemente el 26, me llegó el decreto a mí.
El 27 de enero, eso sí, el ministro de Transportes firmó el decreto, en un momento en paralelo en que a nosotros nos estaban diciendo desde EE.UU. que no iban a tolerar el cable y que iba a haber sanciones individuales. Quedamos atónitos por la amenaza de EE.UU.
Ahí nos entregaron una información de ciberseguridad que nosotros enviamos a la ANCI, la Agencia Nacional de Ciberseguridad. -¿ Pero qué pasó primero? ¿ Se firma la concesión antes o después de que llegue la "amenaza" de la embajada? -Es que fue más o menos al mismo tiempo.
La reunión de Guillermo con el agregado comercial es a las 3 pm o 3.30 pm, y el ministro de Transportes firma a las 4 pm más o menos, pero sin saber que habíamos tenido esta conversación. Cuando yo conversó con Guillermo, creo que aún no estaba firmada la concesión, y nosotros le pedimos una reunión urgente al ministro, y esa reunión se realiza a las 5.30 pm.
Hubo un rango horario en que el ministro no sabía de esta reunión. -¿ Qué pasó con la ANCI? -Conversado esto con ellos, decidimos anular la firma del decreto, porque obviamente era una negligencia grave no tomar ninguna acción frente a una eventual amenaza.
Entonces lo más saludable era anularlo para que no fuera a ser que por un error administrativo ese decreto saliera hacia la Contraloría. -Pero si se anula esto por una amenaza de EE.UU., ¿ ese es un antecedente con que los chinos podrían judicializar este asunto, no? -Nosotros no dimos curso al decreto, o sea, no lo ingresamos a la Contraloría; para eso se produce la anulación, pero nosotros tampoco rechazamos la concesión.
La concesión sigue en trámite mientras no haya claridad con el Comando Conjunto y la ANCI, de si la amenaza que levanta la embajada es plausible o no. -Ok, pero lo que supimos en la prensa fue que esto lo había retirado su jefe de gabinete por un "error de tipeo". Obviamente fue una excusa, ¿no? -No podía poner "se retira por posibles problemas de seguridad nacional". -¿ Cuál es el procedimiento para actuar frente a una "amenaza" como esa? -Eso no está escrito en ninguna parte. Frente a un hecho inédito, lo que hicimos fue actuar de la manera más consistente posible, tratando de no generar nuevos flancos. Si yo ponía en el documento, que se iba a filtrar, y que finalmente ocurrió, que se anula por una eventual amenaza a la seguridad nacional, habría sido un escándalo mayor.
Y para anularlo, el funcionario que lo anula necesitaba un respaldo, y ese respaldo fue el de Guillermo Petersen, que pidió que se anulara por un error técnico. "No hay conversación partidaria en esto" -Se dijo durante esta polémica que este tipo de concesiones toman en general seis meses, pero que esta se demoró 60 días. Y se asoció esto con su cercanía política con China y el PC chino. ¿ Fue así? -Hay en Subtel solicitudes de concesión que tardaron 1.400 días y otras 25 o 40 días. Cuando se instaló este juicio, le pedí al área de Concesiones que fuera al sistema de gestión y me extrajera los 10 procesos que se entregaron más rápido, y entre esos 10 éste no estaba. No hay ninguna conversación partidaria en esto. En Concesiones de la Subtel, que yo sepa, no hay un militante comunista. -Pero usted es el subsecretario, usted puede pedirles que prioricen. ¿ No les pidió, "oigan, vean esto primero"? -No.
Sí conversamos con el jefe del área de Concesiones, pero no en una lógica política, sino de inversiones y del problema que se podía generar. -La matriz de China Mobile es una empresa estatal y usted viajó a ese país con todos los gastos pagados en 2023; y después de nuevo en 2024, pero ahí no con los gastos pagados. -Pero también fui a Japón invitado por ese gobierno con todos los gastos pagados en 2023. Entonces, yo entiendo que hay un sesgo de entrada y se busca formar una relación. Pero esos viajes a China no fueron por el cable submarino, fueron por el 5G y por una situación de estrés financiero que estaba viéndose en la industria en Chile.
En 2023 fuimos con la Fundación País Digital y en 2024 con la UDD. -Viendo todo esto en retrospectiva, ¿qué error cree que cometió? -Cometí un error grave, que fue dar una entrevista a «El Mercurio» bajo una situación familiar complicada, en un momento medio enredado. Me preguntaron "¿ qué fue lo que pasó?", yo les respondo que "no puedo decir que esto pasó por un problema de seguridad", y eso me bloqueó completamente. Lo que debí haber dicho es que había una alerta, y producto de eso, estábamos analizando si la alerta era plausible.
Debí haber dicho eso, o no haber dado una entrevista de frentón. -Después dijo que el decreto estaba "en la recta final", lo que generó todas estas inconsistencias en las versiones del Gobierno por este caso. -Sí, y al final, yo sabía que el decreto estaba anulado. Pero no quise hablar de una eventual amenaza de seguridad, me sentí acorralado y dije lo primero que pude. Y mi error trajo todas las consecuencias y generó más ruido. El error más grave ahí fui yo. Cometí un error grave, que fue dar una entrevista a «El Mercurio» bajo una situación familiar complicada". Yo tengo dos hipótesis. Una es que (EE.UU. ) intervienen comunicaciones, y la otra hipótesis es que alguien del interior les cuenta". Autor: Felipe O'Ryan. Cometí un error grave, que fue dar una entrevista a «El Mercurio» bajo una situación familiar complicada". Yo tengo dos hipótesis. Una es que (EE.UU. ) intervienen comunicaciones, y la otra hipótesis es que alguien del interior les cuenta".