Editorial: El verdadero homenaje Homenajear en vida,
Editorial: El verdadero homenaje Homenajear en vida, EDITORIAL En nuestras sociedades, solemos rendir homenajes póstumos a quienes dejaron huella en la cultura, la ciencia, el deporte o la vida comunitaria.
Sin embargo, ¿no es acaso más justo y humano reconocerlos mientras aún caminan entre nosotros? El reconocimiento en vida es un acto de gratitud que dignifica tanto a quien lo recibe como a quienes lo otorgan. Permite que la persona experimente la alegría de saber que su esfuerzo, talento y entrega han sido valorados. Demasiadas veces los aplausos llegan tarde, cuando la voz ya no puede escucharlos. Honrar en vida a las personas destacadas es también una forma de fortalecer el tejido social: inspira a las nuevas generaciones, refuerza la memoria colectiva y nos recuerda que el mérito no debe pasar desapercibido. No se trata solo de grandes figuras públicas; también de maestros, dirigentes vecinales, artistas locales o científicos que, desde la discreción, han transformado realidades. Reconocer en vida es sembrar esperanza. Es decirle a quienes han dedicado su existencia al bien común que su legado importa hoy, no solo mañana. Es un llamado a las instituciones, a los medios y a cada ciudadano: no esperemos la ausencia para valorar la presencia. Porque la gratitud, cuando se expresa a tiempo, se convierte en un acto de justicia y en un homenaje que ilumina la vida de todos..