Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
La molestia de los influencers por el bloqueo de internet: el nuevo frente interno de Putin
La molestia de los influencers por el bloqueo de internet: el nuevo frente interno de Putin Con la guerra en Ucrania ya en su quinto año y sin señales de terminar próximamente, además de una alicaída situación económica, el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, se enfrenta a un nuevo problema: las críticas de los influencers al bloqueo de internet en el país.
“Vladimir Vladimirovich, la gente te teme”, dijo la modelo rusa Victoria Bonya en una publicación en su cuenta de Instagram, que ya ha acumulado más de 31 millones de reproducciones, donde hizo una serie de críticas al gobierno.
Bonya, una conocida presentadora de televisión rusa que ahora vive en el extranjero, subrayó que apoya a Putin, pero afirmó que la población y hasta sus propios funcionarios tienen demasiado miedo como para decirle la verdad.
Otra popular influencer rusa de belleza, conocida como Aiza, quien también reside en el extranjero, usó sus redes sociales para respaldar a Bonya y afirmó que las últimas restricciones impuestas a Telegram supondrían un “duro golpe para la economía rusa”. En el registro, que posteriormente eliminó, la influencer también criticó a los parlamentarios. De manera inesperada, el sec r e t a r i o d e Prensa de Putin, Dmitri Peskov, respondió directamente a B o n y a.
“ H a c a p t a d o l a atención de la gente en redes sociales hacia t e m a s e n l o s que ya se está trabajando intensamente”, afirmó el portavoz del Kremlin durante una conferencia de prensa tras ser consultado por medios locales.
De todas formas, los cuestionamientos siguen aumentando y provienen incluso de cadenas de comida rápida, como es el caso de Vkusno i Tochka, que se hiz o c o n l a s p r o p i e d a d e s d e McDonalds tras el inicio de la guerra en Ucrania.
“La gente, sin recibir órdenes, recaudó más de quinientos millones de rublos (casi US$ 7 millones) para los afectados por las inundaciones de Daguestán, porque no podían ignorar la desgracia ajena, y lo hicieron a través de las redes sociales prohibidas que llevan años intentando presentar como peligrosas”, denunció.
L a c a d e n a hacía referencia a la censura generalizada de redes sociales como Faceb o o k, I n s t a g r a m y X, y más recientemente WhatsApp y Telegram. Actualmente, el gobierno de Putin int e n t a i m p u l s a r u n a n u e v a aplicación de mensajería respaldada por el Estado.
Grietas en el Kremlin Según reporta el diario El País, la oposición rusa sospecha que las críticas de ciertos influencers responderían a una disputa entre dos facciones del Kremlin: el sector político, liderado por Sergei Kiriyenko, que buscaría frenar a la facción del Servicio Federal de Seguridad (FSB), en su intento por controlar todos los mecanismos del Estado.
En un artículo para el Centro Rusia Eurasia de Carnegie, la analista política rusa Tatiana Stanovaya agregó también a los grupos de “tecnócratas con roles en el desarrollo de políticas económicas y grandes empresas que pagan importantes sumas de dinero en impuestos”. Según la experta, todos estos grupos estarían en contra de la censura en medios digitales impulsada por el FSB. Para Samuel Greene, profesor de política rusa del Kings College London, el fenómeno de los influencers como Bonya es síntoma de una falla en el propio diseño del Kremlin.
“Estos influencers son parte del ecosistema del gobierno; han cultivado estas relaciones por más de una década para gestionar la opinión pública donde la televisión ya no llega”, explica Greene a “El Mercurio”. SSERPDETAICOSSAEHT Según el académico, el conflicto surge porque “el aparato represivo (FSB) busca control total, ignorando las necesidades del ala política que debe enfrentar las elecciones parlam e n t a r i a s d e s e p t i e m b r e ”. “Los políticos necesitan ser un poco más flexibles y receptivos con los votantes porque dependen de ellos para mantener su poder de influencia en el sistema. Entonces consideran que el aparato de seguridad les n Censura cultural está estorbando”, señala. Descontento generalizado La población del país euroasiático se ha enfrentado a apagones regulares de internet móvil desde el año pasado.
El Kremlin ha justificado la medida como una forma de frustrar ataques de drones ucranianos y ha prometido que “tan pronto como esta medida deje de considerarse neAdemás de los apagones de internet y la restricción de varias redes sociales, las autoridades rusas también han puesto el foco en el sector cultural. Esta semana, el Ministerio de Cultura prohibió la transmisión de la tercera temporada de la serie de televisión “Método”, que narra la historia de un investigador que trabaja con un grupo de asesinos en serie. En su argumentación, las autoridades señalaron que la serie desacredita los valores tradicionales y promueve su negación.
Los creadores, por su parte, afirmaron que se trata de un trabajo de ficción que no pretende popularizar o romantizar a los criminales reales, recordando que la serie ha sido catalogada para mayores de 18 años. La medida fue respaldada por el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, quien aseguró que la decisión “es una prerrogativa del Ministerio de Cultura, que, por supuesto, supervisa el asunto. Nadie debería tener dudas al respecto”. La censura cultural en Rusia, según la agencia EFE, se ha intensificado en los últimos años con restricciones contra autores, obras y editoriales decididas por el Kremlin.
PAAIVOTOHPLOOPNILMERK cesaria, el servicio de internet se restablecerá por completo”. La frustración pública con las restricciones se ha manifestado en peticiones a la administración presidencial, una demanda colectiva contra el gobierno e intentos de protestas más grandes que fueron rápidamente reprimidos por las autoridades. Las manifestaciones contra el bloqueo a internet y las redes sociales se producen en un momento en que la aprobación de Putin presenta una sostenida caída. Según la encuestadora estatal VCIOM, la popularidad del mandatario está en un 65,6%, el nivel más bajo reportado por la empresa desde antes de la guerra en Ucrania. Ante esta situación, algunos expertos advierten que podrían avecinarse medidas más represivas.
Stanovaya afirma que lo más probable es que “la respuesta del FSB a las críticas públicas será más represión y un redoblamiento en sus esfuerzos de reestructurar el sistema para satisfacer sus propias necesidades”. Un ejemplo de aquello se produjo en marzo con el caso del bloguero prorruso Ilya Remeslo, quien publicó un manifiesto en su cuenta de Telegram calificando la guerra de Ucrania como “un callejón sin salida” y pidiendo que Putin fuera llevado a juicio. Un día después, se informó que había sido internado en un hospital psiquiátrico de San Petersburgo. En conversación con “El Mercurio”, Graeme Robertson, profesor de la Universidad de North Carolina y experto en regímenes totalitarios, destaca que, a diferencia de otras ocasiones, esta vez el descontento trasciende a las élites.
“Hay un descontento real con los cortes de internet, no solo entre las clases educadas que podrían preocuparse por los derechos humanos, sino entre un conjunto más amplio de rusos, incluidos los pequeños empresarios que normalmente evitarían la política. Esto es al menos potencialmente significativo”, comenta el experto. MÁS BAJO El último sondeo de VCIOF muestra que Putín tiene un 65,6% de aprobación, su nivel más bajo desde 2022. Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. La censura digital abrió un inesperado frente de conflicto entre el Kremlin y figuras del ecosistema digital. Expertos advierten de una posible disputa interna entre el aparato de seguridad y el ala política. En medio de mayores restricciones al acceso a redes sociales en Rusia MÁS BAJO El último sondeo de VCIOF muestra que Putín tiene un 65,6% de aprobación, su nivel más bajo desde 2022. PUTIN se enfrentaría a una disputa entre dos facciones del Kremlin. BONYA criticó las acciones del gobierno ruso.