Columnas de Opinión: Sobre historia, política y otras menudencias
Columnas de Opinión: Sobre historia, política y otras menudencias Como consecuencia de la crisis del petróleo, generada por la guerra en el medio oriente, el mundo y Chile, están sufriendo consecuencias muy difíciles. Ante ese escenario, el ministro de Hacienda y el Presidente Kast, deben adoptar decisiones, que claramente, no deben de ser nada fáciles.
El gobierno decidió modificar los Parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles [Mepco] lo que significa, que la gasolina sube en un 31,7% y el Diesel 61%. Con el ajuste, el alza de los combustibles, es sustancialmente mayor a lo que estábamos acostumbrados y puede calificarse de histórica. ¿Existían otras alternativas? Efectivamente, endeudar más al país, era una de ellas, pues Chile, carece de fondos para enfrentar esta emergencia. ¿Esto significa que Chile está en quiebra? Claramente no es así. ¿ Tenemos una compleja situación de equilibrio fiscal? Si. Es lo que heredamos del gobierno anterior. Esto lo confirma el Consejo Fiscal Autónomo, el Banco Central y otros expertos. Se gastaron los recursos del Fondo para la Estabilización Económico Social (FEES) Si. Es cierto. Los recursos del Litio, sí también. Todo eso es verdad. El Estado, en este momento, no tiene los recursos para enfrentar la emergencia. Entonces, ¿Aumentemos la deuda y después, en el futuro, veremos que podemos hacer ?. Otro gobierno pudo haber tomado ésta decisión. Sin embargo, existe cierto consenso, que el límite de endeudamiento, sería el 45% del PIB y ya estamos en el 41,7% y subiendo. El tema es cómo frenamos el aumento de la deuda. La propuesta Kast, de reducir el Un ajuste doloroso. .. pero necesario. gasto público, parece no ser suficiente.
El ministro Quiroz ha señalado, «me gustaría haber heredado una situación fiscal distinta, que hubiera permitido tomar una medida diferente». Ante la Guerra de Ucrania, la administración pasada, se vió en una situación parecida, pero; con una gran diferencia, el Gobierno de Piñera había dejado recursos suficientes en la caja fiscal. Ahora, esos recursos -ya lo dijimosno están.
Sostener el Mepco, para evitar esta alza histórica en que nos encontramos, significa para el erario público, entre 700 a 800 millones de dólares mensuales, recursos necesarios para la gestión de otras políticas públicas, como salud o vivienda y otras, que reclaman urgentes esfuerzos fiscales. Ni la guerra en el medio oriente, ni la falta de recursos, son responsabilidad del gobierno del presidente Kast.
Por ello, se llama a un esfuerzo de país, que todos esperamos que sea transitorio y breve y por ello, se establecieron un conjunto de medidas paliativas, orientadas a amortiguar los efectos del elevado precio del petróleo, a nivel de país. En primer lugar, se determinó congelar las tarifas del transporte público del sistema Red (Ex transantiago), hasta el 31 de diciembre de 2026. Así mismo se bajará el precio de la Parafina, al valor de febrero recién pasado y se mantendrá congelado, durante el otoño e invierno. Esto se materializa, a través de un Proyecto de Ley de discusión inmediata, que al momento de publicar esta columna, ya debiera estar aprobado por el Congreso Nacional. Ello implica, reponer el Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo (FEPP) con un costo de US$60 millones.
Para taxis colectivos se anunció una subvención de $100 mil mensuales, por hasta seis meses y el BancoEstado, abrirá una nueva línea de financiamiento, para que taxis y colectivos puedan acceder a un crédito preferencial para renovar la flota, promoviendo la electromovilidad. Con el precio del barril de petróleo, subiendo casi un 50% del valor que venía sosteniendo, el ajuste era inevitable.
No había otra opción, en el contexto actual de nuestra economía. ¿Hubiéramos preferido un ajuste más gradual? Si, es cierto, pero todos estos procesos, tienen a su vez, ventajas y desventajas. ¿Qué nos queda esperar? bueno, en primer término, que la guerra del medio oriente, termine lo más pronto posible. Ello permitirá recuperar la normalidad de los mercados y dar mayor tranquilidad al mundo y por cierto, a nuestro país. Chile, ya se está viendo afectado directamente, por el alza histórica de los combustibles e indirectamente, por el inevitable efecto inflacionario, del que no podremos escapar.
Es un hecho de la causa, que muchos, sino todos los bienes que requieren ser transportados, deberán subir de precio, pues el combustible, es un insumo clave en la arquitectura de los precios de los bienes y productos, que llegan hasta el consumidor.. Guido Sarabia Acuña