Cuidar: el origen profundamente humano de la enfermería
Cuidar: el origen profundamente humano de la enfermería Cada 12 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermería, una fecha que suele asociarse a hospitales, procedimientos clínicos, urgencias y cuidados técnicos. Sin embargo, antes de todo aquello, la enfermería nació de algo mucho más esencial: la necesidad profundamente humana de cuidar a otro. Mucho antes de existir universidades, protocolos o sistemas de salud, ya existía alguien acompañando el dolor, sosteniendo la fragilidad, calmando el miedo o ayudando a sobrevivir. La enfermería surge precisamente desde ese gesto humano fundamental: cuidar la vida cuando esta se vuelve vulnerable. La conmemoración del Día Internacional de la Enfermería cada 12 de mayo no es casual. La fecha corresponde al nacimiento de Florence Nightingale, considerada la madre de la enfermería moderna.
Durante la Guerra de Crimea, en el siglo XIX, Nightingale transformó profundamente la atención sanitaria al incorporar observación sistemática, higiene, organización del cuidado y formación profesional de enfermeras, demostrando que el cuidado podía sustentarse tanto en la ciencia como en una profunda sensibilidad humana. Su legado marcó el inicio de la profesionalización de la enfermería y consolidó una visión del cuidado centrada en la dignidad, el bienestar y la atención integral de las personas. Con el paso del tiempo, le este cuidado se profesionalizó, incorporó conocimiento científico, juicio clínico, investigación y desarrollo disciplinar. Hoy la enfermería es una profesión altamente compleja, capaz de desenvolverse en escenarios críticos, liderar procesos sanitarios, gestionar cuidados especializados y fundamentar cada una de sus acciones desde la evidencia científica. Sin embargo, incluso en medio del avance tecnológico y la sofisticación de los sistemas sanitarios, la esencia sigue siendo la misma: cuidar personas. Y quizás ahí reside uno de los mayores desafíos contemporáneos. Vivimos tiempos donde la atención en salud muchas veces se encuentra tensionada por la rapidez, la burocracia, los indicadores y la presión asistencial. En medio de monitores, registros y protocolos, existe el riesgo de olvidar que detrás de cada diagnóstico hay una historia, una familia, un temor y una experiencia humana única. Por eso hablar del cuidado es hablar de humanización, lo que no significa únicamente en "ser amables" o entregar una atención cordial. Significa reconocer la dignidad de cada persona, escuchar genuinamente, acompañar el sufrimiento y comprender que la relación con un paciente no puede reducirse solamente a procedimientos técnicos. Humanizar es recordar que la salud también necesita presencia, empatía y vínculo humano. La enfermería posee una riqueza disciplinar enorme precisamente porque integra ciencia y humanidad. El conocimiento técnico resulta indispensable, pero adquiere verdadero sentido cuando se pone al servicio de las personas con sensibilidad y compromiso humano. Allí radica una de las mayores fortalezas de la profesión: la capacidad de combinar competencia clínica con cercanía, razonamiento científico con compasión, y tecnología con cuidado auténtico. Es por esto que las nuevas generaciones de enfermeras y enfermeros tienen una misión especialmente relevante.
No solo deberán desenvolverse en sistemas sanitarios cada vez más complejos, sino también contribuir a sostener una enfermería más humana, más consciente de la dignidad de las personas y más cercana a las necesidades reales de las comunidades. Porque cuidar nunca ha sido únicamente hacer procedimientos. Cuidar es reconocer al otro en su vulnerabilidad y decidir acompañarlo con conocimiento, responsabilidad y humanidad. Este 12 de mayo, el reconocimiento no solo es para quienes ejercen una profesión esencial para la sociedad. También es para quienes continúan defendiendo, incluso en contextos difíciles, la dimensión más profundamente humana del cuidado. ¡ Feliz día de la enfermería!. Mg. Nadia Sandoval Mercado Doctoranda en Ciencias de la Educación Jefa de carrera de Enfermería Sede Victoria Mg. Nadia Sandoval Mercado Doctoranda en Ciencias de la Educación Jefa de carrera de Enfermería Sede Victoria