Autor: Sebastián Fuentes Académico Escuela de Química y Farmacia UNAB
COLUMNAS DE OPINIÓN: «Ozempic y redes sociales»
COLUMNAS DE OPINIÓN: «Ozempic y redes sociales» El caso de una influencer chilena que fue hospitalizada hospitalizada hace unas semanas por pancreatitis tras usar Ozempic Ozempic sin supervisión médica no es un hecho aislado ni inesperado. inesperado. Es la consecuencia visible de un fenómeno que combine presión estética, circulación acrílica de información información y una histórica cultura de automedicación en Chile. Ozempic contiene semaglutida, un fármaco desarrollado desarrollado y aprobado para el tratamiento de la diabetes meílitus meílitus tipo 2. Su eficacia en el control glicémico y la reducción reducción de eventos cardiovasculares está bien documentada documentada en estudios clínicos robustos.
Sin embargo, parte de esa evidencia, generada en poblaciones especificas y bajo estrictos criterios médicos, ha sido simplificada hasta hasta convertime en un mensaje engañoso: que sirve para bajar de peso en cualquier persona y sin mayores costos sanitarios. El problema no es el medicamento en si, sino su uso fuera de indicación. La semaglutida no es inocua: se asocia a efectos gastrointestinales relevantes, riesgo de pancreatitis pancreatitis y enfermedad biliar, pérdida de masa magra y recuperación de peso tras su suspensión. Estos riesgos aumentan cuando se utiliza sin evaluación ciínica, con dosis inapropiadas o adquirida por vías informales, como ocurre hoy a través de redes sociales y mensajería privada. privada. Además, este uso indiscriminado ha tenido consecuencias consecuencias colectivas. En Chile se registraron quiebres de stock que afectaron el acceso de personas con diabetes tipo 2, obligando al Eslado a autorizar importaciones extraordinarias. extraordinarias. Es un ejemplo concreto de cómo una tendencia tendencia mediática puede tensionar el sistema sanitario y desplazare quienes si cumplen con los criterios terapéuticos. terapéuticos. La discusión sobre Ozempic no debiera centrarse en prohibiciones ni en juicios morales sobre el peso comoreí.
Debiera enfocarse en algo más básico: el respeto por la evidencia, la regulación del mercado intormal de medicamentos medicamentos y la responsabilidad de no transformar tratamientos tratamientos farmacológicos complejos en soluciones rápidas para problemas que requieren abordajes integrales y de largo plazo. Sebastián Fuentes Académico Escuela de Ouimica y Farmacia UNAB «Ozempic y redes sociales».