Los guardianes DEL GATO ANDINO
T an grande es el valle del río Colorado (el territorio ubicado detrás de las montañas que vemos a diario desde la capital y que, junto con su vecino valle del río Olivares, abarca una superficie dos veces mayor que el Gran Santiago) que proponerse encontrar allí a un gato andino o Leopardus jacobita, uno de los felinos más crípticos y amenazados del planeta --se estima que en Chile quedan menos de 500 ejemplares--, es prácticamente una quimera. De hecho, hay especialistas que llevan décadas estudiándolo y que nunca han podido verlo en vivo y en directo. Y probablemente pasen una vida sin lograrlo. Por eso mismo, lo que ocurrió en este lugar el 22 de septiembre del año pasado fue tan excepcional.
Ese día, un grupo de montañistas avanzaba en auto por la ruta que se interna en el valle desde la localidad de El Alfalfal, en el Cajón del Maipo, cuando de pronto divisaron un grupo de animales que se desplazaban como si nada en pleno camino.
Al principio pensaron que eran zorros, especie bastante común en la zona, pero cuando afinaron la vista se dieron cuenta de su error: eran cuatro gatos andinos --al parecer una familia: macho, hembra, dos crías-que rápidamente subieron por los cerros y se perdieron entre las rocas.
A dos de ellos lograron fotografiarlos. "Nosotros nos enteramos por ellos y estábamos felices y sorprendidos, así que de inmediato nos propusimos hacer este grupo", explica Héctor Rojas, coordinador territorial de Guardianes del Gato Andino de San José de Maipo, una agrupación ciudadana local que se creó precisamente a raíz de este avistamiento y que desde entonces está investigando en terreno la presencia de este felino a través de la instalación de cámaras-trampa en distintos puntos del sector donde se avistó a aquella familia de gatos andinos. Un lugar de laderas escarpadas conocido como Plutón La Gloria, por el tipo de roca granítica que se encuentra allí, y que está cerca del puente Los Quillayes, sobre el río Colorado.
Para eso, se pusieron en contacto con Rodrigo Villalobos, veterinario especialista en conservación de felinos que lleva 20 años estudiando a estos animales en distintos lugares de Chile, para que los ayudara en la instalación de esas cámaras y en diversas técnicas de monitoreo. Y pronto tuvieron auspiciosos resultados: a la fecha, ya han logrado ocho registros de gatos andinos en distintos puntos, y cuatro de ellos en solo tres meses.
Las cámaras todavía siguen instaladas, a la espera de nuevos hallazgos. "Ellos son muy entusiastas, conocen el lugar y lo ocupan bastante para distintas actividades", dice Villalobos. "Todos querían no solo ayudar a la conservación de este felino por el grado de amenaza que tiene, sino para usarlo como una especie de bandera para la protección de todo el territorio. Por eso hicimos este grupo y es un proyecto innovador: es primera vez que se hace ciencia ciudadana enfocada en el gato andino.
La idea siempre ha sido capacitar a la gente que está aquí, montañistas, entusiastas, voluntarios, para que tengan las herramientas para detectar a esta especie, y una mirada más clara hacia la conservación del territorio". Hay gatos entre nosotros Desde que fuera descrito en 1870 por el naturalista Rodulfo Philippi en los cerros de La Dehesa, pasaron más de 150 años hasta que se volviera a tener noticias ciertas de la presencia de este felino en las montañas de Santiago.
Según cuenta Rodrigo Villalobos, fue en 2015, después de un reportaje que se publicó en "El Mercurio" sobre el hallazgo de un gato andino en la Región de Coquimbo, cuando un lector compartió un registro que él había hecho en Farellones, y que vino a ser el primero en décadas en la Región Metropolitana.
Desde entonces, las investigaciones han ido avanzando cerca de la capital, y en los últimos años ya se han logrado registros de esta especie en dos sectores del Cajón del Maipo (Cascada de las Ánimas y Valle de las Arenas), e incluso en plena ciudad, como los que se han realizado recientemente en el Parque Mahuida de La Reina. Pero hasta ahora, en el valle del Colorado no se sabía de su existencia. En la escasa literatura que hay sobre este lugar, solo se mencionaba la presencia de pumas y otras especies de fauna, como zorros y vizcachas, pero no de gatos andinos.
Sin embargo, según explica Héctor Rojas, arrieros de la zona sí aseguraban haberlos visto. "Hablando con don Miguel Ortega, de una de las familias históricas de arrieros de estos valles, él decía que hace 15 años en el sector del puente Los Quillayes hacia arriba era frecuente ver al `gato montés', como le llamaban, pero que de repente esos avistamientos se terminaron", dice Rojas. Por más que sea un lugar de difícil acceso, el valle del Colorado enfrenta múltiples retos, todos ellos asociados fundamentalmente a las actividades humanas.
En la zona existen grandes proyectos hidroeléctricos y diversas concesiones de exploración y explotación minera, como el de la empresa alemana Knauf, que buscaba la explotación de un yacimiento de yeso (mina Rubí) precisamente en la zona donde ocurrió el avistamiento de esta familia de gatos andinos.
De hecho, solo unos días después de que se produjera este primer hallazgo, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) decidió terminar la evaluación de Los guardianes DEL GATO ANDINO Los recientes registros de una población de gatos andinos en el valle del río Colorado, Cajón del Maipo, vuelve a atraer miradas sobre este inmenso territorio fiscal que, si bien ahora cuenta con un parque nacional para conservar sus glaciares, sigue desprotegido en sus zonas bajas, donde se concentra la mayor diversidad de flora y fauna. POR Sebastián Montalva Wainer. CRIS OR O Z C O CRIS OR O Z C O EN PELIGRO. Todos los registros de gato andino en el Colorado han sido bajo los 2.500 metros de altura. Es decir, no quedan protegidos dentro del nuevo Parque Nacional Glaciares de Santiago, que comienza a 3.600. CHILE HIKE BBC ESQUIVO. Se estima que no quedan más de 500 individuos de gato andino en Chile. Los guardianes DEL GATO ANDINO. - este proyecto, entre otras razones, porque no había información sobre la afectación de especies de flora endémica como el soldadito cordillerano (Tropaeolum rhomboideum) ni la presencia de gatos andinos.
El valle del Colorado es la misma zona donde desde 2019 la campaña ciudadana Queremos Parque impulsa la creación de una gran área protegida de 142 mil hectáreas, lo que hasta ahora solo se ha logrado parcialmente: en agosto recién pasado, el gobierno de Gabriel Boric oficializó la creación del nuevo Parque Nacional Glaciares de Santiago, pero este solo protegerá la parte alta de los valles del Colorado y Olivares, a partir de los 3.600 metros de altura. Sin embargo, ni los gatos andinos recién detectados ni casi ninguna de las otras especies de flora y fauna viven sobre esa cota.
Es más, todos los registros de Leopardus jacobita en el sector Plutón La Gloria han sido bajo los 2.500 metros de altura. "Al final, el objeto más importante de protección de este nuevo parque es el agua de los glaciares, pero no las especies que viven en ese hábitat", lamenta Rodrigo Villalobos. "El gato andino vive al menos mil metros más abajo, en los filos rocosos, no en los sectores más altos de la cordillera, porque allí no hay ni siquiera vegetación. Por eso estamos tratando de proteger todo el territorio.
Es cosa de lógica". Según datos de la Estrategia Regional para la Conservación de la Biodiversidad de la Región Metropolitana (2015-2024), en estos valles existen alrededor de 430 especies de flora y 135 de fauna, muchas de ellas en peligro de extinción, como el gato andino.
Por lo mismo, para los especialistas, proteger la cuenca completa es fundamental para conservar todo el ecosistema, no solo la flora y fauna, sino los glaciares mismos. "En los valles hay árboles y arbustos, más arriba solo arbustos y al final solo te encuentras con hierbas que crecen a ras de suelo, pero que son muy importantes", explica Lohengrin Cavieres, profesor de la Universidad de Concepción e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB). "A medida que la altura aumenta, las pendientes se hacen cada vez más pronunciadas, y la vegetación permite la estabilidad de esas laderas. Para que la nieve se acumule, necesita de un terreno estable, y eso se lo dan las plantas y la diversidad de especies. Mientras más diversa es la estructura, más estable es la ladera.
Ahí cobra mucha relevancia el resguardo de toda la cuenca de manera integral". Trabajo ciudadano Desde el primer registro de esta familia de felinos, la agrupación Guardianes del Gato Andino, con el apoyo del grupo conservacionista Seeking Andean Wild Cats y la Small Wild Cat Conservation Foundation, comenzó a instalar distintas cámaras-trampa en el sector Plutón La Gloria, que --según Rodrigo Villalobos-reúne todas las condiciones para ser hábitat de gatos andinos: es un sitio de laderas rocosas y escarpadas, y con abundancia de vizcachas, su alimento predilecto. En la tarea han participado alrededor de 16 personas, desde escaladores hasta entusiastas.
Todas de manera voluntaria. "No podemos negarle el acceso a nadie que quiera participar, pero tampoco podemos asumir que todos pueden llegar a cada uno de los sectores", explica Naio Pardo, guía de montaña y escaladora experta en el Cajón del Maipo. "Esta es una zona muy rocosa, con quebradas abruptas, pero no imposibles de subir. Lo primero que teníamos que hacer era un seguimiento de las posibles rutas por donde podría transitar el gato andino, para buscar las opciones más seguras para instalar las cámaras. Finalmente las categorizamos por sector: algunas están en sectores muy altos, solo para escaladores; otras en zonas para senderistas, y otras para las que se necesitan hasta dos días de caminata para llegar.
La idea es que todos los voluntarios pudieran participar de una u otra forma". Por años, el valle del río Colorado ha sido uno de los sitios favoritos de escaladores y montañistas, aunque el problema del acceso siempre ha estado latente.
Hoy, para ingresar a este lugar se debe tramitar un permiso online con Bienes Nacionales --el organismo que administra este territorio--, el cual permite pasar el portón que la empresa AES Andes tiene en El Alfalfal. "Esta es la cuna de la escalada tradicional de la Región Metropolitana y posee la mayor concentración de montañas altas de la capital; deportivamente tiene mucho potencial", agrega Naio Pardo. "Pero siempre ha estado esta limitante del acceso, con una logística engorrosa.
Nosotros como Guardianes del Gato Andino tenemos permiso para trabajar en todo este sector, pero el común de las personas no puede acceder". Aunque en la agrupación celebran la creación de un parque que proteja los glaciares de Santiago, dicen que la medida es insuficiente, porque los valles y las partes bajas, que es donde se concentra la mayor biodiversidad de especies, siguen desprotegidas.
Además, dicen, las amenazas no solo están dadas por la posible instalación de megaproyectos mineros, sino también por el uso mismo del territorio, que debe regularse. "Tanto escaladores como ganaderos a veces llevan perros y les decimos altiro que no lo hagan, porque los perros son depredadores del gato andino: no podemos meterlos en su hábitat", dice Rodrigo Villalobos. "Por eso tenemos que hacer un trabajo mano a mano con el ministerio e ir avanzando en un ordenamiento territorial que considere todos los componentes del ecosistema, tanto naturales como humanos y sociales.
Explicar por qué este lugar debería protegerse completamente como parque, pero siempre pensando en que hay gente viviendo ahí y que tienen que coexistir". Por su parte, Héctor Rojas y Naio Pardo esperan seguir haciendo nuevos hallazgos de especies para que, en definitiva, "no quede otra" que la conservación total del territorio. "No solo estamos velando por la protección del gato andino", dice Naio Pardo. "Aquí hay mariposas del chagual, estamos buscando lagartijas, alguna lilácea diferente que pueda aparecer.
El gato andino fue el que nos juntó, pero estamos atentos a cualquier especie que podamos visualizar y que nos ayude a evitar que se metan estos grandes proyectos en el valle". D MA TT MA YNARD GU ARDIANES DEL GA T O ANDINO TRABAJO. Alrededor de 16 voluntarios han participado en la instalación de cámaras-trampa. Algunos sectores están a dos días de caminata. MA TT MA YNARD P AZ DENOISE AQUÍ ESTÁ. Estos son algunos de los ejemplares que han aparecdo en el sector Plutón La Gloria. A la derecha, el primer registro, del 22 de septiembre de 2022. GU ARDIANES DEL GA T O ANDINO ANDINO Los guardianes DEL GATO ANDINO.