La pena inmensa del Guatón de Atletas de la Risa: “En la posta mi señora se iba apagando de a poquito”
La pena inmensa del Guatón de Atletas de la Risa: “En la posta mi señora se iba apagando de a poquito” Juan Carlos Donoso denuncia negligencia médica en la muerte de su esposa La pena inmensa del Guatón de Atletas de la Risa: “En la posta mi señora se iba apagando de a poquito” ISABSL Lr ATTE stáb, ,iiius dliiiLiildiidu inibonada inibonada y ella se dobló de dolor. Como si le hubieran enterrado una flecha en la espalda. Gritaba de dolor”. Juan Carlos Donoso (66) se quiebra. quiebra. El Guatón del trío humorístico Atletas Atletas de la Risa vive el momento más amargo de su vida. La madrugada de este miércoles, su esposa Myriam Salazar murió en el Hospital Asistencia Pública, ex Posta Posta Central. Una crisis de pancreatitis aguda -enfermedad que había tenido hace custro añoslos obligó a partir a la urgencia. Pocas horas después de su deceso, deceso, acompañado de sus tres hijos -Myriam, Juan Carlos y Sandyhizo una denuncia ante la PDI. Acusan al personal de la Posta Central de negligencia negligencia médica. “Les faltó empatía, humanidad, vocación. vocación. Eso le falta a la salud chilena. Estudian para ganar plata, no les interesa interesa atender bien. Nos tuvieron dos horas en la sala de espera. Mi señora gritaba y se retorcía de dolor y nadie nos ayudaba”, dice. Con su hija Myriam recuerda cómo fue esa larga noche del martes 7 en la Posta Central. La atención “deficiente” “deficiente” que recibieron. Los cambios de bou, cuando ya la hablan ingresado.
Las peticiones para que apagaran el aire acondicionado porque veía cómo su mujer “en la posta se iba apagando apagando de a poquito, le costaba respirar y nadie la ayudaba”. Luego la imagen que ninguno de los dos puede borrar de su mente: Sandy -TENS y estudiante de cuarto año de enfermeríahaciéndole RCP a su madre cuando se dio cuenta que habla sufrido un paro cardiorrespiratono. cardiorrespiratono. Nunca voy olvidar las manos de una enfermera sobre las de mi hija, tratando tratando de reanimar a mi señora. Nos echaron para afuera a todos. Nos pusimos a rezar. Le pedíamos a Dios que por favor no se la llevara”. Una funcionaria de la Funeraria Iván Martínez se acerca y le pide instrucciones. Son las 17 horas de este lueves. Donoso acaba de llegar en una carroza junto al ataúd de su esposa. Cuenta que el miércoles en la tarde, cuando llegaron a retirar el cuerpo de Myriam a la Posta Central, la enviaron al Servicio Médico Legal para hacerle las pericias correspondientes. correspondientes. La funcionaria le pregunta si tiene tiene una foto de Myriani para poner al lado de la urna. El le explica que su hija menor llevará una. “El cajón tiene tiene que estar cerrado. Mi señora no quería que la vieran asP, le indica. Juan Carlos retorna: “Estoy deshecho. deshecho. Se fue mi compañera de vida. La conocí a los 18 años, cuando volvl de hacer el servicio militar. Ella trabajaba trabajaba en el Minvu. Enganchamos Juan Carlos Donoso y su hqa mayor Myriam. mos destrozados como familia. Me interesa que se sepa que hubo una negligencia para que a nadie más le pase. Somos humildes, pero todos merecemos una atención digna”. “Ahora estamos con la adrenalina del golpe que recibimos, de hacer la denuncia. Después viene la soledad, soledad, la pena inmensa. Se me viene pesada la pista. Tirar para arriba a mi papá. Porque a él se le murió su Chinita. Ahora anda como un niño chico. Mi mamá siempre me dijo que si ella moría antes yo tenía que hacerme cargo del buque. Nosotros somos a la antigua, muy unidos, todo lo hacemos juntos.
Y eso se lo debemos debemos a ella”, afirma Myriam (45), la hija mayor que siempre ha vivido con sus padres y su hermana Sandy. ¿Cómo era su mamá? “Le gustaba vestirse bien, maquillarse, maquillarse, andar arregladita. Era muy regia, regia, una lady. Y era buena persona, generosa, pero lo hacía en silencio. Sacó a muchos niños de la droga. Les conversaba, los inscribla en el colegio nuevamente, era su apoderada. apoderada. Algunos le hicieron caso, otros no quisieron. Pero ella hacía el intento igual. Yo no me convenzo que ya no esté. Yo sabia que tenía varias patologías, que llegó mal al hospital, pero no estaba grave para que terminara así. Acá hubo mala atención. Mi mamá murió con dolor, eso no lo voy a oMdar. No la trataron con dignidad”. Myriam Salazar falleció en la Posta Central. “Mi señora gritaba y se retorcía de dolor y nadie nos ayudaba”, dice el humorista.. -