Columnas de Opinión: No te compares con los demás
Columnas de Opinión: No te compares con los demás Jorge Abasolo Periodista, Diplomado en Marketing Político y Miembro de la Sociedad de Historia y Geografía de Chile. jorgeeibar13@gmail.com o sustancial e imporL tante es compararte con quién eras tú anes. Cada día trata de mirar menos hacia el lado y ser la mejor versión de ti mismo Cierto. Era más fácil ser bueno en algo cuando había más gente viviendo en pequeñas comunidades rurales y en el mundo rural. Se podía ser el rey del baile del establecimiento, triunfar en algún concurso de poesía, ser un as en las matemáticas o una estrella de la selección de fútbol del liceo. Tan sólo había dos mecánicos y un par de maestros y especialidades médicas simplemente no existían. Había que trasladarse a otro lugar más grande e importante. En cuanto a oficios destacaban dos o tres maestros en cada uno de sus ámbitos. Estos tipos eran muy codiciados en el pueblo y tenían la oportunidad de disfrutar de la confianza plena de serotonina que suele acompañar al vencedor. Tal vez a eso se deba la sobrerrepresentación de gente nacida en pueblos pequeños entre los personajes más prominentes de la historia. Si eres uno entre un millón pero naciste en Santiago de Chile, entonces hay otros muchos como tú. Y lo lamentable es que ahora la No se trata de ser mejor que los demás, sino mejor de lo que ya eres familias. com mayoría de nosotros vivimos en ciudades. Es más, estamos conectados digitalmente a los siete mil millones de habitantes existentes en el mundo, de manera que nuestras jerarquías de logros alcanzan en la actualidad alturas vertiginosas. Da lo mismo que seas bueno en algo. .. o como contabilizas tus logros. Siempre habrá alguien por ahí que te hará quedar como un aficionado o novato.
No tocas nada de mal la guitarra, pero no serás Jimmy Page o un Paco de Lucía (aunque éste ya murió). Si tienes buena voz como barítono, debes tener en cuenta que existe un Plácido Domingo o un José Carreras.
Si tienes condiciones para cocinar, ten en cuenta que siempre habrá muchos prestigiosos chefs y la receta de tu madre para preparar cabezas de pescado con arroz, por mucho éxito que tenga en su pueblo, no causa gran impresión en estos tiempos de espuma de pomelo y helado de whisky con tabaco.
Siempre habrá un gerente que posee un auto al que uno no puede aspirar a comprar. .. o un empresario obsesivo con un reloj de carga automática más lujoso, guardado en un estuche de madera y acero. .. que es demasiado caro. ¿Qué piensas tú de todo esto? Tu trabajo es aburrido y lo puede hacer casi cualquiera, haciendo un curso de capacitación. Tus habilidades domésticas resultan reconocidas en tu pueblo, pero no son deslumbrantes.
Por no hacer gimnasia tienes más grasa acumulada que tus amigos, por lo que no te invitan a los partidos de tenis o baby-fútbol. ¿A quién le importa que seas elegido CORE cuando hay otra persona que desempeña el cargo de ministro? Dentro de nosotros hay una vocecilla que no cesa de hablarnos, un espíritu crítico que está "informado" de todo esto. Esta voz siempre está predispuesta a hacerse escuchar. Insiste en fustigar nuestros discretos logros, y en ciertas ocasiones, no es nada fácil hacerla callar. ¿Es bueno o malo todo esto? La verdad es que este tipo de críticas son necesarias.
Sobran artistas sin gusto, mandos medios que juegan con la paciencia de los usuarios, burócratas resentidos, periodistas y profesores soporíferos rebosantes de ideología, más que de conocimientos. ¡¡ Pero si hasta existen reguetoneros que desafinan !!.... Es el gran error de la época exitista actual. El hecho de compararse con nuestros vecinos o gente que conocemos en nuestro hábitat termina por decepcionarnos. Siempre habrá mejores y peores personas que nosotros.