Un acusado improbable de un fraude millonario
Un acusado improbable de un fraude millonario --Es un tipo muy inteligente. Podía crear un proyecto completo y facturarlo solo. Es una persona muy comercial y técnica, sabe un montón de administración de empresas. --Siempre me pareció un profesional inteligente e íntegro. Ignacio y Lorena --solicitaron resguardar sus verdaderas identidades-se refieren a Paulo Vio, de 48 años. Sus descripciones corresponden a la relación laboral que tenían en S2S Chile, una empresa dedicada al desarrollo de servicios y soluciones tecnológicas. En ella, Paulo Vio era gerente general. --Una buenísima persona y jefe. Ni siquiera te hinchaba las pelotas por el horario, nada de nada. Además, siempre hacía cosas para ayudar a los funcionarios --agrega Ignacio. En S2S Chile, Paulo Vio era reconocido por ser generoso, amable, confiado y tener altos conocimientos sobre negocios en informática. Por su rol, él solía ser el encargado de sumar nuevos clientes a la empresa.
En el pasado, S2S Chile trabajó en proyectos digitales con la Subsecretaría del Ministerio de Minería, el Servicio Nacional de Menores (Sename) y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). Sin embargo, el foco de la compañía se centraba en entregar servicios a instituciones financieras. El BancoEstado era uno de sus principales clientes. Esa faceta fue la que presenciaron Ignacio y Lorena. Después de años trabajando juntos, ambos creían conocer a Paulo Vio. No tenían dudas de su profesionalismo y de sus buenas intenciones. Una situación que cambió en julio de 2024, cuando se descubrió que S2S Chile estaba involucrada en un delito con el BancoEstado. --Me enteré por la prensa. Fue una sorpresa. En buen chileno, quedé "¡ plop! " --recuerda Lorena.
Según la querella, presentada por la institución bancaria en el 7 o Juzgado de Garantía de Santiago, Paulo Vio --a través de su empresa S2S Chile-recibió más de 5.580 millones de pesos por pagos injustificados, entre 2021 y 2024. Delito que habría cometido junto a otras cuatro personas, entre ellas, dos exfuncionarios del BancoEstado. En menos de 24 horas, la imagen de Paulo Vio cambió radicalmente. De ser un reconocido gerente, se convirtió en una persona imputada por fraude informático, lavado de activos y asociación ilícita. Un hec h o q u e s o r p r e n d i ó a t o d o s s u s excompañeros y socios de S2S Chile. Nadie pensó que un profesional de sus características podría estar relacionado a un delito de tal magnitud. --Todos ponían las manos al fuego por él. ¿Por qué lo hizo? No lo sé. Era algo impensado en él --comenta Ignacio. Paulo Vio estudió Ingeniería Civil Industrial y tiene un magíster en Dirección Informática. En 2011, gracias a un proyecto en el BancoEstado, conoció a sus futuros socios: Manuel Álvarez y Alfredo Poblete.
Ambos son ingenieros con más de 30 años de experiencia en el sistema Mainframe IBM, una especie de servidor que se utiliza para almacenar y procesar datos a gran velocidad, junto con ejecutar millones de instrucciones simultáneamente. Junto a ellos, Paulo Vio formó S2S Chile. Su nombre se debe a "Soft to Soft", que significa la creación de softwares para ejecutar tareas masivas de construcción y modificación de los sistemas que mantienen las empresas.
Al momento de constituir la compañía, Álvarez y Poblete asumieron como consultores séniors y Paulo quedó con el cargo de gerente general, enfocado en labores logísticas, operativas y administrativas, ya que no contaba con la misma experiencia informática que sus pares.
A sus socios de avanzada edad, Paulo Vio los apodó de forma cariñosa como "los viejos". "Ellos (Manuel Álvarez y Alfredo Poblete) son una eminencia en sus áreas, deben existir pocas personas en Chile que tengan los mismos conocimientos. Paulo dijo `voy a hacer una empresa con los viejos porque son secos'. Ambos renunciaron a sus trabajos y usaron sus ahorros para formar S2S. Paulo vio una oportunidad con ellos de obtener más ganancias con su propia empresa --dice Ignacio. Luego de crear S2S Chile, la empresa firmó su primer contrato con el BancoEstado. En esa ocasión, el servicio estaba enfocado en migrar y actualizar el motor de una base de datos. Gracias al exitoso resultado, S2S Chile quedó posicionado como un proveedor tecnológico permanente en el banco.
Entre las decenas de trabajos realizados, la compañía formó parte de algunos proyectos como "Bolsillo familiar electrónico", "Servicio de alerta de vencimiento de tarjetas de débito" y "Servicio de soporte y contingencia de redes externas". Es decir, S2S Chile facilitaba el personal capacitado para las tareas requeridas y ofrecía soluciones o mejoras informáticas a los programas de IBM que utilizaba la institución financiera. --Paulo traía las licitaciones y sus socios programaban. Él veía las bases técnicas y sin ningún problema armaba la propuesta. Generalmente eran contratos que bordeaban las 5.000 UF y Paulo siempre se adjudicaba los del BancoEstado. La empresa trató de entrar en otros bancos, pero nunca fue posible --explica Ignacio. --¿ Por qué? --Por un tema de contactos. Es difícil firmar un contrato con bancos más grandes, como el Scotiabank o HSBC, ya que la mayoría de los proyectos requiere una boleta de garantía, en caso de que no se cumplan los servicios. Lo que suele ser el 5 o 10 por ciento del total de lo pactado. S2S Chile era una empresa de nicho, trabajaban cerca de 15 personas. No podía aceptar muchos proyectos porque colapsábamos o no teníamos el respaldo financiero para la boleta. Así que el BancoEstado era nuestro único y gran cliente. Con el paso de los años, Paulo Vio formó una amistad con Manuel Álvarez y Alfredo Poblete. Incluso, públicamente solía decir que los consideraba como sus padres.
Pese a que Paulo era el encargado de concretar los proyectos en la empresa, cuando necesitaba apoyo u orientación con algún tema más relacionado a la programación, solía acudir a sus socios. --Le decía: "Manuel, mejor anda conmigo a la reunión porque tengo que hablar de cosas más técnicas". Ellos eran como una familia. Eran sus amigos, iban a comer a sus casas y sus familias se conocían. Era imposible que sospecharan de él --agrega Ignacio. Por la confianza que mantenía con sus socios, Paulo Vio era el único representante de S2S Chile que asistía a las reuniones con el BancoEstado. Allí solía relacionarse con los gerentes de los proyectos, del área de TI o de Abastecimiento. En más de una ocasión, Ignacio lo acompañó a esas reuniones. Confiesa que siempre se sorprendía de la inteligencia y los conocimientos de su compañero. --Llamaba la atención porque era de muy bajo perfil. A pesar de que su roce era de gerente a gerente, no era ostentoso, pero sí muy elegante. Llegaba a las reuniones con su MacBook, usaba guantes de cuero y se vestía impecable: con la camisa bien planchada y los zapatos lustrados. Jamás se equivocaba. Preparaba la mejor presentación y te podía vender cualquier cosa porque tenía un gran desplante, todo lo explicaba de forma correcta. --Era como un personaje de una película. --Sí. Decíamos que se parecía a Christian Grey. Era introvertido, su único círculo eran sus "viejos" (sus socios) y su familia. No era de salir a fiestas o de llegar con caña a trabajar. De hecho, era deportista, comía sano y se cuidaba bastante. En esa época, por su cargo de gerente general, Paulo Vio recibía un sueldo mensual cercano a los 5 millones de pesos. Su único ingreso monetario. Cada vez que firmaba un proyecto con el BancoEstado, él no recibía ninguna comisión. Sin embargo, sus excompañeros recuerdan que deseaba que S2S Chile creciera más. --En ese sentido, era ambicioso porque quería surgir, que la empresa ganara más plata. Decía: "Tenemos que crecer, equipo. Lograr más contratos, buscar nuevos clientes, entrar en otros bancos". Si la empresa crecía, él también --comenta Ignacio. --¿ Cómo era Paulo Vio con el resto de los empleados de S2S Chile? --Una excelente persona. Si podía ayudarte, lo hacía. Para fin de año realizaba almuerzos con todos o pagaba para que nos fuéramos un fin de semana a Rosa Agustina. También ayudaba con dinero a fundaciones. A comienzos de 2020, Ignacio recuerda que Paulo Vio estaba gestionando un nuevo proyecto con la institución financiera.
A diferencia de otras veces, ahora las reuniones se realizaron con Francisco del Pino, jefe de proyectos de la Gerencia de División de Operaciones y Sistemas del BancoEstado. --Paulo lo trataba de "Pancho". Se notaba que había confianza y cercanía. Francisco (del Pino) le comentó que tenía un proyecto donde S2S Chile podía hacerse cargo. Le mandó las bases y le pidió que estuviera atento porque pronto se abriría la licitación. Francisco no era como Paulo. Daba la sensación de una persona mentirosa. Cuando lo conocí, lo primero que pensé fue "este hueón es medio chanta". Tiempo después, S2S Chile se adjudicó un nuevo contrato con el BancoEstado. En esta ocasión, el proyecto tuvo una duración de tres años y se enfocó en entregar servicios de continuidad operacional (atender emergencias) y procesos de corrección especial que solicitaba el banco en sus sistemas informáticos. Al terminar el plazo estimado, el contrato se renovó por tres años más.
Sin embargo, el segundo período del proyecto no alcanzó a cumplir un año de funcionamiento, antes de que se viera interrumpido por un hecho que descubrió el mismo BancoEstado: Paulo Vio, a través de S2S Chile, había recibido transferencias injustificadas por más de 5.580 millones de pesos. El 9 de julio de 2024, el área de Contraloría Interna del BancoEstado recibió una denuncia por un descuadre contable en una de sus cuentas, por un total cercano a los 6.100 millones de pesos. Según el informe realizado, al que tuvo acceso Sábado, el problema radicaba en pagos efectuados a dos cuentas externas por medio de un "inyector", un sistema del banco que procesa múltiples operaciones de manera automática. Mientras se investigaba lo sucedido, el BancoEstado le solicitó a Luis Aranda, jefe del Departamento de Procesos, Sistemas y Tecnología, cooperar con el proceso para esclarecer el descuadre de dinero. Al revisar los pagos realizados con el "inyector", Aranda descubrió el destino de las transferencias. Una cuenta correspondía a la empresa S2S Chile y la otra a Leidy Ferrer, de nacionalidad colombiana. Ella trabajaba como socia en una de las empresas que creó la esposa de Francisco del Pino, jefe de proyectos en el banco. Para Luis Aranda, ambos nombres eran conocidos. En 2021, el funcionario había realizado el mismo procedimiento, ocultando en el sistema la justificación del pago a las cuentas. Un proceso que, en esa ocasión, efectuó en conjunto con Francisco del Pino.
En su declaración, incluida en la investigación interna del banco, Luis Aranda explicó que "Francisco del Pino me propuso la forma de sacar dinero, a raíz de la falta de dinero de ambos (... ). Me señaló que tenía una cuenta para inyectar montos y sacar el dinero. Él conocía todo el proceso para subir el archivo y que, en una oportunidad, le inyectó a la cuenta de Leidy Ferrer la suma de 90 millones de pesos. Recibí aproximadamente 30 millones de pesos que me depositaron en una cuenta que tenía en el Banco Itaú y Scotiabank. Después insistió con volver a realizar lo mismo, le dije que no, pero insistió porque quería realizar algo más grande. Ahí apareció el nombre de la empresa S2S Chile. Recibí aproximadamente 50 millones de pesos más". Luis Aranda reconoció haber realizado fraudes en 2021, pero desconocía lo sucedido con las transferencias hechas posteriormente.
Tras enterarse del descuadre de los 6.100 millones de pesos, Aranda asegura en su declaración que se contactó con Francisco del Pino para preguntarle sobre los movimientos efectuados, quien le confesó ser el autor de las "inyecciones" de dinero en ambas cuentas. Días más tarde, Luis Aranda se autodenunció e informó del fraude a las autoridades del BancoEstado. Con la información recopilada, la institución descubrió cómo Francisco del Pino realizaba las operaciones. En palabras simples, introducía un archivo en una carpeta digital del banco y este, de forma automática, efectuaba pagos y transferencias donde él indicaba. Ese procedimiento, Francisco del Pino lo realizó, en reiteradas ocasiones, entre octubre de 2021 y julio de 2024. Durante ese tiempo, S2S Chile recibió más de 5.580 millones de pesos. En ella, Paulo Vio era el único integrante de la empresa que manejaba la cuenta de los pagos. El resto del dinero, cerca de 580 millones de pesos, Francisco lo transfirió a Leidy Ferrer, la socia de su esposa.
A través de un comunicado, BancoEstado explicó a Sábado que los responsables fueron desvinculados y que se presentó una querella criminal por fraude informático, lavado de activos y asociación ilícita. "BancoEstado canceló, de forma inmediata, el contrato con la empresa involucrada. En complemento, se tomaron medidas adicionales para reforzar los sistemas y procesos, asegurando que situaciones de esta naturaleza no vuelvan a ocurrir. Se ha actuado con rapidez y firmeza y se continuará adelante con la misma determinación. Cabe subrayar que los recursos y datos de los clientes --personas naturales, empresas e instituciones-no han sido afectados.
Los fondos y la información están completamente protegidos y se activaron los seguros correspondientes para salvaguardar el patrimonio del banco". A comienzos de octubre de 2024, S2S Chile se querelló contra Paulo Vio por el delito de administración desleal.
En el documento, presentado en el 7 o Juzgado de Garantía de Santiago, la empresa detalla que se enteró de lo sucedido a raíz de una reunión que solicitó el BancoEstado, el mismo día que la institución presentó la querella criminal. En esa ocasión, asistieron Paulo Vio y su socio Manuel Álvarez y los integrantes del área legal del banco notificaron a los socios del fraude. "En dicha reunión, el Sr. Álvarez recibió toda esta información con total sorpresa, pues no conocía nada de lo que allí se estaba ventilando. Cada situación que los asesores legales del BancoEstado le enrostraron al Sr. Vio, este las reconocía como ciertas". "Desde el 2011, S2S Chile se había consolidado como una empresa líder en materia tecnológica e informática en relación a diversos sistemas operativos computacionales. Sin embargo, todo terminó en el tacho de la basura en razón del comportamiento del Sr.
Vio, quien abusó no solo de las facultades que se le otorgaron como gerente general y administrador de la empresa, sino que también de la confianza que habían depositado en él, tras más de 10 años de trabajo en conjunto", detalla la querella presentada por la empresa. Actualmente, Paulo Vio, Francisco del Pino, Leidy Ferrer, Luis Aranda y otro exfuncionario del BancoEstado se encuentran formalizados por los delitos de fraude informático, lavado de activos y asociación ilícita. El fiscal Marcelo Carrasco, de la Fiscalía de Alta Complejidad Centro Norte, explica que la investigación todavía se encuentra en curso porque "aún no tenemos trazado todo el dinero. Son muchas cuentas, ya que el dinero lo recibían dos beneficiarios externos (S2S Chile y Leidy Ferrer) y luego se producían varias transferencias hacia otras cuentas y bancos. Por lo tanto, junto a la Brigada de Delitos Económicos, estamos trazando el dinero.
Pretendemos formalizar a más personas". Con el dinero obtenido en el fraude, Paulo Vio invirtió más de $300 millones en fondos mutuos, se compró tres autos --dos BMW modelo Z4 del año 2024 y una camioneta Ford Bronco del 2023-avaluados en más de $100 millones. También adquirió tres propiedades --dos en Puerto Montt y otra en Talagante-por un valor cercano a los $250 millones.
Francisco del Pino, por su parte, compró cinco vehículos avaluados en más de $100 millones, invirtió $200 millones en fondos mutuos y creó una inmobiliaria. --Nos hemos centrado en tratar de rescatar parte del dinero sustraído. En instrumentos financieros, congelamos cerca de $900 millones. Entre los bienes raíces y los vehículos, al momento de liquidarlos, se podrán rescatar unos $300 o $400 millones más. Suena mucha plata, pero en realidad es el 20 o 25 por ciento de los más de $6.000 millones que sacaron. No sabemos si podremos lograr más --agrega el fiscal. Ignacio, el extrabajador de S2S Chile, cuando se enteró del fraude que involucra a Paulo Vio, dice que con sus compañeros se plantearon la misma pregunta: "¿ Por qué lo hizo?". --Nos sorprendimos. Incluso nos preocupamos por él y sus otros socios. Ellos fueron los más perjudicados. Ahora, sus carreras están manchadas y la empresa que tenían se destruyó. Nadie entiende qué pasó. Paulo tenía su vida armada, una casa, familia y ganaba plata. Era improbable que se convirtiera en un ladrón. Pero al final, yo creo que le ganó la ambición.
En octubre de 2024, BancoEstado presentó una querella por los delitos de fraude informático, lavado de activos y asociación ilícita contra cinco personas. ¿El motivo? Por cuatro años, más de 6.000 millones fueron transferidos, sin justificación, a dos cuentas externas. Entre los formalizados están Paulo Vio y S2S Chile, una empresa que entregaba servicios y soluciones tecnológicas a la entidad financiera. Esta es la historia de cómo un gerente general, reconocido por su profesionalismo, terminó involucrado en uno de los delitos informáticos más grandes del año pasado. POR MATÍAS SÁNCHEZ JIMÉNEZ FRAN CISC O J A VIER OLEA En menos de 24 horas, la imagen de Paulo Vio cambió radicalmente. De ser un reconocido gerente y sin problemas económicos, se convirtió en imputado por fraude informático, lavado de activos y asociación ilícita. S2S CHILE Un acusado improbable DE UN FRAUDE MILLONARIO.