COLUMNAS DE OPINIÓN: Educación Técnico-Profesional
COLUMNAS DE OPINIÓN: Educación Técnico-Profesional Columna Christian Lazcano Director de Investigación, Centro de Innovaciónen Liderazgo Educativo (CILED) Facultad de Educación UDD Educación Técnico-Profesional ¡ entras miles de estudiantes en Chile comienzan proM yectar su ingreso al mundo de la educación superior y del trabajo, el país se prepara también para un nuevo ciclo político, con un gobierno entrante que definirá prioridades y énfasis en materias educativas.
Es un momento propicio y necesario para revisar qué entendemos por desarrollo, qué trayectorias ofrecemos a nuestros jóvenes y qué lugar le asignamos, de una vez por todas, a la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP) en ese proyecto.
La EMTP noes subsistema marginal: hoy, el 35% de losjóvenes de 30 y 49 medio estudia en este segmento educativo -cerca de 160 mil estudiantes, en su mayoría provenientes de contextos vulnerables distribuidos en 934 establecimientos alo largo del país. Concentra, además, 35 especialidades y 17 menciones, y moviliza el trabajo de unos 50 mil docentes. Sin embargo, sigue siendo una modalidad de la que sabemos poco, con políticas inestables y apoyos quecambianal ritmo del ciclo político. Mientras discutimos reformas, miles de jóvenes se gradúan cada año sin garantías detrayectorias claras, dearticulación conla educación superior técnico profesional nide actualización frente a los cambios del mundo productivo.
Los directores y directoras deliceos TP representan apenas el 11% de los líderes escolares del país, pero conducen establecimientos que atienden a comunidades con necesidades incluso mayotos que atienden a comunidades con necesidades incluso mayores que la de liceos científico humanista.
Sólo el 41% de estos cargos está en manos de mujeres versus un 74% en la modalidad no TP; y enfrentan el desafío de sostener, además de la gestión pedagógica y administrativa, el vínculo con empresas y gremios. "Tampocoes indiferente quiénes sonlos estudiantes quesejuegan el futuro en estosliceos: un 54% son hombres y un 46% mujeres, muchas veces empujadas hacia especialidades con menores proyecciones salariales. Desaprovechar la Enseñanza Media TP significa reproducir inequidades, limitar la diversificación de la matrícula y reducir la capacidad del país para responder a sectores productivos que hoy declaran falta de técnicos calificados. Si queremos un país que "cree valor" y no sólo lo consuma, la Enseñanza Media TP debería estar en el corazón de cualquier pro'grama de gobierno.
Eso implica comprometer una visión de Estado estable parala modalidad; asegurar financiamiento y actualización curricular con participación real del sector productivo; fortalecer laalternancia y las prácticas en contextos laborales; mejorarla articulación con la educación superior TP; y ofrecer formación especializada para los equipos directivos, reduciendo la burocracia que hoy les impidelliderar el aprendizaje. Con un nuevo gobierno a punto de iniciar su mandato, el debate educativo vuelvea instalarsecon fuerza. La preguntas siseguiremos tratando la Educación Técnico-Profesional como una alternativa secundaria o si, esta vez, la asumiremoscomo una pieza estratégica del desarrollo del país.. -