Profesores de distintas generaciones rindieron homenaje a la maestra normalista Ema Dantagnan Bastías
Profesores de distintas generaciones rindieron homenaje a la maestra normalista Ema Dantagnan Bastías en Copiapó C on un acto marcado por la memoria y el reconocimiento, docentes de distintas generaciones se reunieron para rendir homenaje a la profesora normalista Ema Regina Dantagnan Bastías, destacada educadora nacida el 7 de septiembre de 1937, cuyo legado pedagógico y humano dejó una huella profunda en la educación local. La actividad tuvo como propósito relevar su trayectoria docente y el impacto formativo que mantuvo a lo largo de décadas en diversas comunidades educativas de Copiapó. Ema Dantagnan Bastías falleció el 12 de diciembre de 2025, dejando tras de sí una extensa historia de vocación, compromiso y servicio público.
Su nombre está asociado a una generación de profesoras normalistas cuya labor trascendió el aula y se proyecto en la formación integral de niñas, niños y jóvenes, así como en el trabajo colaborativo con colegas y comunidades escolares. Su historia personal estuvo marcada tempranamente por la adversidad.
Quedó huérfana de madre a los dos años y de padre a los catorce, etapa en la que cursaba su segundo año en la Escuela Normal de La Serena, institución a la que ingresó en 1954. Durante su formación destacó de manera sobresaliente, obteniendo el primer lugar de su promoción y la primera licencia, además de ser reconocida por la mejor práctica docente.
Paralelamente, desarrolló UNIVERS DAD DE ATACAMA una activa vida estudiantil, siendo capitana del equipo de básquetbol de su escuela normal, con el que obtuvo campeonatos nacionales en dos años consecutivos, y fue elegida por sus compañeras como la mejor compañera de su generación. En 1959 regresó a Copiapó, enfrentando una nueva pérdida familiar al fallecer su abuela cuando ella tenía 21 años. En la capital regional se integró a la escuela del Buen Pastor, donde inició una destacada carrera profesional que la posicionó entre sus pares por su rigor pedagógico y compromiso con la enseñanza. Posteriormente ejerció en otros establecimientos de la ciudad, entre ellos la escuela Abraham Sepúlveda y el Saint Luis School, donde llegó a liderar la Unidad Técnico Pedagógica, recibiendo diversos reconocimientos de colegas, estudiantes y apoderados.
Durante el homenaje se destacó que su labor docente se caracterizó por un enfoque formativo que iba más allá de los contenidos curriculares, privilegiando el acompañamiento, la perseverancia y el desarrollo de la confianza personal en sus estudiantes. Quienes participaron en la actividad coincidieron en que su enseñanza se sostuvo en el ejemplo cotidiano, la paciencia y una profunda vocación de servicio, rasgos que marcaron a generaciones completas. En el plano personal, fue madre de seis hijos, de los cuales dos fallecieron al nacer y una hija murió a los 14 años. También enfrentó la pérdida de su hermano Luis Dantagnan en un accidente. Estuvo casada con Harold Dantagnan, quien falleció hace casi tres años. Actualmente, su familia está conformada por tres hijos vivos -Patricio, Maryorie y Cristhian-, una hermana de 91 años y nueve sobrinos por línea materna. El encuentro realizado en su honor buscó relevar no solo su trayectoria profesional, sino también el valor de las profesoras normalistas en la historia educativa local y regional.
Para quienes participaron, Ema Dantagnan Bastías representó un orgullo para la ciudad que la vio nacer y ejercer su vocación, destacando su capacidad de resiliencia y su permanente compromiso con la educación pública, sin buscar reconocimiento personal ni protagonismo. El legado de la maestra permanece vivo en las comunidades educativas donde trabajó y en las generaciones de docentes y estudiantes que hoy reconocen en su historia un referente ético y pedagógico. Su figura se instala, así como parte de la memoria colectiva de Copiapó, asociada a una forma de ejercer la docencia basada en la humanidad, la constancia y el compromiso con la formación de personas..