Autor: Marcelo Somarriva
Columnas de Opinión: Chilotear
Columnas de Opinión: Chilotear e cumplen 200 años de la anexión del archipiélago de Chiloé a la República de Chile. Es una efeméride compleja S ya que no fue la independencia de Chiloé, que entonces no integraba el Reino de Chile porque tenía una relación directa con Perú. Chile tampoco era entonces una república con un territorio consolidado como la conocemos hoy; de hecho, el país llegaba apenas hasta Concepción. Pero el archipiélago de Chiloé tenía una posición geopolítica estratégica desde la perspectiva de los imperios de entonces. Estaba a la vuelta del estrecho de Magallanes y el Cabo de Hornos y durante siglos fue visitado y depredado con regularidad por piratas holandeses e ingleses.
La conexión directa del archipiélago con Perú no supuso que su situación fuese más privilegiada, sino que, tal como puede leerse en las cartas enviadas por algunos de sus gobernadores hacia España, siempre le faltó de todo y estuvo muy expuesto.
Hacia fines del siglo XVIII se envió una expedición para verificar si no había un establecimiento de ingleses radicado hacia el sur de la Isla Grande y luego, durante la independencia, hubo quienes, como Antonio José de Irisarri a quien el gobierno de Bernardo O'Higgins envió como diplomático a París y Londres, propusieron ofrecer Chiloé a los británicos a cambio del reconocimiento y otras ventajas económicas. Tal vez por haber oscilado entre el centro y la periferia, es que Chiloé siempre ha mantenido una relativa autonomía respecto del resto del territorio. Alguien dijo alguna vez, y me parece con toda razón, que este archipiélago era uno de los pocos lugares de Chile con una verdadera identidad propia, con su cultura, tradiciones, gastronomía, etc. Todo esto ha resultado ser un atractivo irresistible para los citadinos que cada vez más llegan a estas islas a pasar el verano o con ánimo de asentarse. El verbo "chilotear" es un neologismo que puede agrupar las distintas actitudes de estos afuerinos. Trae además inserta una dimensión inmobiliaria muy importante: el loteo o la ambición de la segunda vivienda austral.
Las actitudes del afuerino santiaguino pueden ser innumerables, pero se observan los extremos de los ademanes del veterano que ataviado con una indumentaria patagónica se ufana de conocer cada secreto de estas islas y los del afuerino más reciente, a quien el otro mortifica por todo lo que ignora. Los recién llegados tienden a romantizar en exceso al archipiélago y sus habitantes. Buscan magia por todos lados y hasta se dan baños de bosque. Entre medio de estos excesos hay muchísimas actitudes más razonables. Sin ánimo prescriptivo identifico algunas tendencias que podrían explicar el valor de chilotear.
La disposición a veranear con lluvia y mala conexión -lejos de los políticos y la farándula -. La posibilidad de que muchas de las actividades del día giren alrededor de la comida o a implementar una logística para aprovechar la variedad de recursos comestibles que ofrece este lugar. La alternativa de unas vacaciones con un equipaje donde haya más libros que ropa y donde los hijos se entretengan lejos de uno sin correr mayores peligros.
Esto a mí me parece suficiente. "Tal vez por haber oscilado entre el centro y la periferia, es que Chiloé siempre ha mantenido una relativa autonomía respecto del resto del territorio". Autor: Marcelo Somarriva. "Tal vez por haber oscilado entre el centro y la periferia, es que Chiloé siempre ha mantenido una relativa autonomía respecto del resto del territorio".