Autor: Eduardo Muñoz Director Administración Pública, Universidad de Valparaíso
Columnas de Opinión: Tecnología pública para fortalecer la democracia
Columnas de Opinión: Tecnología pública para fortalecer la democracia a transformación digital del Estado no se juega sólo en la tecnología, sino en la calidad de la democracia.
Cada trámite digital redefine la relación entre instituciones y ciudadanía: pueL de acercar derechos, simplificar la vida cotidiana y hacer más transparente la acción pública; pero también levantar nuevas barreras si olvida a quienes tienen menos conectividad o alfabetización digital, o conocimiento de sus derechos. La pregunta de fondo no es cuánto se digitaliza, sino para quiénes, con qué reglas y con qué propósito.
Valparaíso será la sede de la XX Conferencia Anual INPAE 2026, organizada por la Escuela de Administración Pública de la Universidad de Valparaíso y la Red Interamericana de Escuelas de Gobierno y Administración Pública, en torno a "los desafios de la transformación digital para elbuen gobierno, la democracia y la formación de lo público". No será sólo una conversación sobre plataformas o trámites en línea, sino sobre cómo funcionan las instituciones, cómo resguardan derechos, cómo usan los datos y cómo construyen confianza pública. Bien utilizada, la tecnología puede reducir tiempos de espera, mejorar la coordinación entre servicios, ampliar elacceso a prestaciones y facilitar la rendición de cuentas. Sin embargo, cuando se diseña mal, no falla sólo un sistema: se profundizan brechas, se automatizan sesgos y se vuelven opacas decisiones que deberían ser explicables. La transformación digital deja de ser un asunto técnico y pasa a ser una cuestión democrática. Por eso conviene despejar una falsa disyuntiva: modernizar el Estado no significa debilitarlo. Un Estado ahuecado o minimizado puede comprar tecnología o contratar plataformas, pero difícilmente podrá conducir una transformación orientada al interés general y al bienestar de las personas. Lo que se requiere es lo contrario: dirección estratégica, conocimiento técnico, ética pública y capacidad para gobernar la innovación sin renunciar a la responsabilidad democrática. Esta discusión adquiere sentido especial desde Valparaíso, Región que vive cotidianamente los desafíos de la coordinación pública, la movilidad, la seguridad, el patrimonio, la relación ciudad-puerto y la desigualdad territorial. Pensar el Estado digital desde aquí obliga a mirar más allá de soluciones estandarizadas y reconocer que lo público ocurre en territorios concretos, con problemas que exigen presencia institucional y diálogo. Que una universidad estatal y regional impulse este debate no es menor. La Universidad de Valparaíso, y su Escuela de Administración Pública, tiene la responsabilidad de formar profesionales capaces de servir al país con rigor, vocación democrática y compromiso territorial. La tecnología puede acelerar procesos, pero sólo instituciones sólidas sostienen derechos y bienestar. De eso trata la transformación digital: no de digitalizar por inercia, sino de fortalecer la democracia en la vida cotidiana. Autor: Eduardo Muñoz Director Administración Pública, Universidad de Valparaíso. C Columna