Autor: Ricardo Becerra Inostroza, Sociedad Histórica y Patrimonial de Osorno
El sueño de Mackenna en Pilauco que floreció en el cerro Santa Lucía
El sueño de Mackenna en Pilauco que floreció en el cerro Santa Lucía uando algún osornino C viaje a Santiago y visite el cerro Santa Lucía, tiene que acordarse de nuestras colinas de Pilauco a propósito de la siguiente historia. Juan Mackenna O'Reilly-superintendente de la repoblación de Osorno entre 1797 y 1809, nombrado por el gobernador Ambrosio O'Higginsdeseaba "hacer ciudad" en Osorno. A su accionar en el ámbito agropecuario, obras viales y emprendimiento familiar en los primeros años, también sus desvelos estuvieron centrados en transformar urbanísticamente a este poblado. Fue así como implementó planes de mejoramiento de viviendas y la construcción de nuevas edificaciones para la administración pública. Incentivó elaseo y ornato, incorporando un sistema de recolección de basuras, siendo la Plaza Mayor una de las favorecidas.
A Juan Mackenna O'Reilly le llamaba poderosamente la atención que Osorno, teniendo el privilegio de estar rodeado de un exuberante paisaje natural y bañado por dos ríos (De las Damas y Las Caonas) no existiesen espacios públicos para el esparcimiento y recreación.
A su memoria se le venía el recuerdo de su natal Chogher, en Irlanda, cuyos hermosos parques y jardines constituían un sello distintivo de esa ciudad y por qué no convertir a Osorno en la Chogher versión chilena.
En una primera instancia, avizoró que las lomas de Pilauco, colindantes al actual puente al final de calle Freire, en la orilla norte del río De las Damas, cumplían las condiciones geomorfológicas para convertirlas en un atractivo parque. Estando Juan Mackenna en la materialización de esa iniciativa, recibió una misiva del Cabildo de Santiago donde le comunicaron que lo necesitaban urgentemente para supervisar la realización de obras públicas y evaluar la situación militar. Juan Mackenna contestó positivamente esa petición, pensando que estaría un tiempo prudente en el norte, para retornar a Osorno y seguir haciendo ciudad. Cuando estaba preparando su vuelta al sur, Bernardo O'Higgins Riquelme le solicitó encarecidamente que se involucrara en el incipiente proceso de emancipación nacional.
Juan Mackenna O'Reilly sentía una entrañable amistad hacia Bernardo O'Higgins, lo propio con su padre Ambrosio, y ante el inminente conflicto armado con la Corona Española decidió posponer su viaje a Osorno y colocar su experiencia militar al servicio de la causa independentista. A pesar de los esfuerzos y valentía demostrada en los campos de batalla, los patriotas fueron vencidos por los españoles, cuya derrota fue sellada en la plaza de Armas de Rancagua, en octubre de 1814. Juan Mackenna, como muchos otros que habían abrazado la causa independentista, en marcha forzada buscaron refugio allende Los Andes. Su constante rivalidad con la familia de José Miguel Carreray Verdugo le provocó insospechadas consecuencias.
En el barrio de La Boca, Buenos Aires, Juan Mackenna O'Reilly protagonizó el 21 de noviembre de 1814 un duelo con Luis Carrera y Verdugo, hermano de José Luis Carrera y Verdugo, y el desenlace fue el fallecimien to de Juan Mackenna O'Reilly, el artífice del renacer y posterior desarrollo de Osorno. Aquella infortunada noticia provocó la natural congoja en los osorninos, porque perdían a quien había emprendido con infatigable tenacidad y total dedicación a su prójimo "hacer ciudad" a Osorno. SU NIETO BENJAMÍN Juan Mackenna O'Really, casado con Josefina Vicuña Larraín, dejó como descendencia a Félix, Carmen y Juan.
Su hija Carmen contrajo matrimonio con Félix Vicuña Aguirre y uno de sus hijos nació el 25 de agosto de 1831, llamado Benjamín Vicuña Mackenna, quien desde temprana edad demostró interés por las más diversas expresiones artísticas, siendo el primer chileno que se dedicó y logró vivir económicamente de la literatura.
En sus años de juventud fue un fervoroso defensor de las ideas liberales, al igual que su progenitor, y al fracasar la Revolución Liberal de 1851, fue condenado a muerte, logrando huir vestido de mujer a la ciudad de La Serena, para después exiliarse en Estados Unidos. Al retornar a Chile se involucró en la Revolución de 1859, siendo nuevamente derrotado y desterrado, radicándose en Inglaterra y Francia.
Benjamín Vicuña Mackenna volvió a su país natal y las ideas liberales que con tanto ardor defendía, se proyectaban ahora en el ámbito político como una real alternativa de gobierno, iniciando así una galopante carrera política que lo llevó a ser designado candidato a la Presidencia de la República. Benjamín Vicuña Mackenna fue un gran admirador de su abuelo materno, Juan Mackenna O'Reilly, de quien escribió una biografía.
IMPULSOR DE PARQUES En 1872, el entonces Presidente de la República, Federico Errázuriz Zañartu, lo nombró como Intendente de Santiago, cargo en el que impulsó la transformación de los espacios públicos y del Cerro Santa Lucía, su obra más emblemática, convirtiendo un abandonado peñasco en el parque favorito de la sociedad santiaguina de esos años. Vicuña Mackenna, en su estadía en los Estados Unidos y Europa, conoció y observó con admiración las tendencias que se imponían en el aspecto urbanístico, donde se marcaba nítidamente el verdor de la naturaleza.
Una de las urbes que visitó fue París, en Francia, donde entre 1853 y 1870 se ejecutó una remodelación urbana en la cual los parques públicos estaban entre las prioridades, apareciendo así el Bois de Boulogne, el Bois de Vincennes y el Parc de Buttes, entre otros.
Benjamín Vicuña Mackenna, al interiorizarse de esos hermosos parques públicos que engalanaban el paisaje de las principales capitales de Europa, se preguntaba ¿ por qué no incorporarlos también en Chile ?. Ciertamente que su ideal de parque estaba influenciado por dos corrientes que lideraban el modo de hacer ciudad en el mundo occidental, la francesa e inglesa. "Racionalista yafrancesado estaba de acuerdo con la idea de que los parques son el mejor ornato de una ciudad, especialmente si en ellos había templos culturales, quioscos de música, ruinas románticas o pagodas misteriosas.
También concordaba con el concepto de que los parques son los mejores pulmones de una ciudad, allí donde los obreros luego de una semana de aires malsanos y brutalmente contaminados, podían salir a respirar, sentir la brisa yel sol en la piel, purificarse en cuerpo y alma.
Asimismo, a la francesa, era un creyente en la necesidad de contar con parques donde los artistas y las bellezas, en primer lugar, se encuentran y veían, dando un ritmo original a la vida de la ciudad". 1 A su predilección por lo francés también: ". .. era anglófilo y sus años viviendo en las islas le dejaron una huella inolvidable; no olvidemos que su abuelo, Juan Mackenna, fue en su juventud el modelo que inspiró sus primeras ideas; lo que hizo su abuelo para 'hacer ciudad' en Osorno, en titánica tarea de once años, no lo olvidó jamás". 2 Así, la tendencia francesa e inglesa y su admiración a Juan Mackenna O'Reilly, constituyeron los sólidos fundamentos para convertirse en el padre de los parques urbanos en Chile, siendo el cerro Santa Lucía su más apreciado aporte de hacer ciudad. A cientos de kilómetros de distancia, en el paralelo 40, las lomas de Pilauco siguen a la espera de transformarse en hermosos parques. Lamentablemente, la historia se escribió de una manera distinta a la deseada. Su mentor nunca más observó el verdor de Pilauco y sólo quedó el sueño de un visionario. En todo caso, a modo de consuelo, el cerro Santa Lucía debemos sentirlo como nuestro, porque fue inspirado en un hijo adoptivo de estas tierras. 03 1. Citado en Patrimonio Cultural. Tronco central de un proyecto de desarrollo social y cultural. Autor: Miguel Laborde Duronea. Nº47. Año XII. Otoño 2008. Pág. 12.2. Ob. Cit. Pág. 12. Autor: Ricardo Becerra Inostroza, Sociedad Histórica y Patrimonial de Osorno.
El superintendente de la repoblación proyecto construir un lugar de esparcimiento público en las colinas de la orilla norte del río De las Damas, similar a los parques y jardines que había en su natal Chogher, en Irlanda. No obstante, el proyecto quedó truncado, ya que fue destinado a la zona central y falleció en Buenos Aires. Su nieto, Benjamín Vicuña Mackenna, como intendente de Santiago, concretó, en parte, aquel deseo, pero en un peñasco de la capital. BENJAMÍN VICUÑA MACKENNA CREÓ PASEOS EN EL CERRO SANTA LUCÍA. JUAN MACKENNA PROYECTO PARQUES EN LAS COLINAS DE PILAUCO.