Autor: Rafael Rodríguez, gerente general de Fundación San Carlos de Maipo
CARTAS
CARTAS ¿ Celebramos o conmemoramos? Señora Directora: Cada Día del Estudiante surge una pregunta incómoda: ¿ celebramos o conmemoramos? La respuesta no parece estar en los discursos ni en las actividades escolares, sino en los resultados que, año tras año, muestran una deuda persistente con millones de niños y niñas del país. En los últimos 15 años, Chile ha destinado más recursos, programas y esfuerzos a mejorar la educación. Sin embargo, los resultados de lectura en el SIMCE de cuarto básico permanecen prácticamente estancados. El dato más preocupante no es solo el promedio nacional, sino la enorme distancia entre quienes logran comprender lo que leen y quienes no. En promedio, apenas un 40% de los estudiantes alcanza niveles adecuados de comprensión lectora, muy lejos del 80% que sí logran sostener muchos establecimientos particulares privados. Más grave aún: no más de 15 de las 5 mil escuelas públicas básicas en todo Chile consiguieron mantener resultados comparables a los colegios privados durante dos años consecutivos. Como Fundación San Carlos de Maipo, vemos que -inclusolas experiencias exitosas siguen siendo excepcionales, difíciles de sostener y de replicar en el resto del país. Por eso, este Día del Estudiante quizás no debiera ser solo una celebración de la dedicación de los estudiantes, sino también una conmemoración de un desafío que acompaña a Chile desde su origen republicano. Hace más de 200 años, en una de las primeras actas de constitución de la nación, ya se señalaba que una de las tareas fundamentales del país era enseñar a leer a su población. Dos siglos después, seguimos enfrentando la misma urgencia. Porque mientras un niño no comprenda lo que lee, las promesas de igualdad y meritocracia seguirán siendo imposibles de alcanzar. Inflación persistente Señora Directora: El IPC de abril confirmó que la inflación seguirá presente por más tiempo del que se esperaba hace algunos meses. El alza de 1,3%, aunque menor a las proyecciones más pesimistas, evidencia que la convergencia inflacionaria será más lenta y continuará afectando el costo de vida de las familias. Para mayo, resulta plausible proyectar un IPC cercano a 0,5%, acompañado de presiones estacionales en alimentos como tomates, lechugas y algunas frutas de invierno. Si bien los combustibles continúan influyendo sobre costos de transporte y distribución, parte importante del efecto inicial del petróleo ya se habría reflejado en abril. Bajo este escenario, la inflación a 12 meses podría mantenerse en torno a 4,5% hacia fines de año. El escenario más probable sigue siendo una TPM estable en 4,5% durante los próximos meses. Sin embargo, la Reunión de Política Monetaria de junio estará fuertemente marcada por la evolución del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel y sus efectos sobre energía, petróleo y expectativas inflacionarias. Si el conflicto se intensifica, podría comenzar a incorporarse la posibilidad de un alza de 25 puntos base durante la segunda mitad del año. Más que un problema puntual, el actual escenario refleja cómo la incertidumbre internacional continúa condicionando las proyecciones económicas de Chile y afectando directamente las expectativas de hogares y empresas. Boris Pastén, director de Ingeniería en Negocios Internacionales UNAB Autor: Rafael Rodríguez, gerente general de Fundación San Carlos de Maipo. Boris Pastén, director de Ingeniería en Negocios Internacionales UNAB