Makoto Suzuki Sone: el profesional que le devolvió la sonrisa a los caleranos por más de medio siglo
Makoto Suzuki Sone: el profesional que le devolvió la sonrisa a los caleranos por más de medio siglo Una larguísima bitacora familiar tiene a su haber Makoto Roberto Suzuki Sone. Su historia trasciende las décadas y alcanza ya más de un siglo. Es nieto de Suegoro Sone, ingeniero agrónomo de la Universidad de Tokio y un enorme innovador de la agricultura chilena. "Llegó a Chile en los años 20 del siglo pasado. Se instaló cerca de Lontué. Indagó acerca del cultivo del arroz que se hacía acá.
Había problemas de agua y era imposible cultivarlo como en Japón". Creó una variedad especial de semillas de arroz con la que se podía cultivar el arroz sin la enorme cantidad de agua que se ocupaba en Japón. "Tuvo éxito -dice su nictoy aún hay plantas que se cultivan en Chile sin el agua que se requería en su país natal. También trajo los cultivos bajo invernaderos y el cultivo del clavel. También fue el creador de una sandía sin pepas, una modificación genética que tuvo bastante éxito en su tiempo". En 1934, Suegoro Sone regresó a Japón. Allí, en Tokio, conoció al joven estudiante de ingeniería Tsueguo Suzuki y lo animó a venir a Chile a trabajar, en la agricultura. Lo encontró con ánimo de salir de su país, debido a la situación que, por esos años, se vivía en Japón. Era el único hombre de la familia. Residió un tiempo con él, en la casa que la familia Soncarrendaba a Francisco Havliczeck en La Palmilla de La Cruz. Tsueguo Suzuki se casó con Satoko (Ana María) la hija mayor de Suegoro Sonc. De la relación matrimonial nacieron 10 hermanos. Cinco hombres y cinco mujeres. Makoto ("sincero" o "verdad") Roberto Suzuki Sone nació en 1947 y era el quinto de los hijos Suzuki-Sonc. Su infancia fue crucina, cerca del río y en el fondo poniente de la Parada 16 del Camino Troncal en la calle Tucapel. Allí, los Suzuki (que se traduce como "bosque o árbol de campanas") aún mantienen una verde parcela a cargo de dos de las hermanas. EL DOCTOR MAKOTO SUZUKI La infancia de Makoto Suzuki Sone estuvo muy ligada a su abuelo. "El hablaba poco castellano y yo lo iba a ver a su casa en La Palmilla.
Tenía muy buena salud y falleció, en Hijuelas, a los 85 años, donde vivía su hijo Juan Sone, que fue alcalde de esa comuna y era otro innovador, que cultivó claveles bajo invernaderos, bulbos y otras plantas para exportación. Hasta tuvo la inquietud de criar conejos angora para lana". Fruto de sus desvelos es el actual Grupo Hijuelas, gran empresa agrícola de nuestro país. Makoto Suzuki estudió en el Instituto "Rafael Ariztía" desde el primer año de preparatorias hasta sexto año de humanidades. Recuerda su caminata diaria de 10 minutos entre la parcela familiar y el Camino Troncal para tomar el microbús. También dice que no sintió algún tipo de molestia por su condición de japonés y que cursó, en 1965, el último bachillerato que se dio en Chile. Ya tenía a su haber una vocación por la biología y, en especial, por la salud. Ingresó a la Universidad de Concepción, en el área de matemáticas con el afán de cambiarse luego al área biológica. No pudo y, al año siguiente, decidió dar la nueva Prueba de Aptitud Académica. Confiesa que el puntaje no le dio para Medicina, pero sí para Odontología en la Universidad de Chile de Santiago. Uno de sus hermanos le aseguró que la carrera de dentista le gustaría. Al final del año ya sabía que era una carrera cara, pero que lo que estudiaba era lo suyo.
ANTES QUE EL AGUA TUVIERA FLÚOR Eran tiempos de extracciones al por mayor, especialmente en el área de la salud pública. "Había compañeros -cuenta Makoto Suzukique trabajaban en la Posta de Santiago que sólo en una mañana extraían 50 muelas. No existían muchos recursos para hacer otros trabajos.
Tampoco había mucha conciencia de la importancia de la higiene dental, de una alimentación sana y sin exceso de azúcares, entre otras cosas". Cuando se tituló de odontólogo, en 1974, se instaló junto a un compañero en una clínica privada en Santiago.
Un llamado de un directivo de la empresa Cemento Melón (Rodolfo Pinedo) lo trajo a La Calera. "Necesitaban un odontólogo -recuerda Makoto Suzukiporque la dentista a cargo se había casado o tenido guagua y tenían que reemplazarla. La empresa me daba una casa, un buen sueldo y una tranquilidad que no se vivía en Santiago. Como era un trabajo de media jornada, instalé mi clínica, en 1975, en un edificio que construía Nazar Chahuán, en la calle Prat.
Han sido 50 años de ejercicio de mi profesión". RECREANDO SONRISAS El doctor Makoto Suzuki cuenta que el primer equipo que tuvo en su clínica era usado y de muchos años. "En esos tiempos se debían tratar muchas caries; enfermedades de las encías; y la falta de piezas dentales. Una vez tuve que extraer-cuando trabajaba para Cemento Melónlos dientes delanteros a una niñita de 15 años. También había que hacer bastantes prótesis ante la pérdida de la dentadura. Alrededor de los años 80s se comenzó a agregar flúor al agua potable, lo que mejoró bastante la salud dental de los caleranos". El conocido odontólogo recuerda que hubo varios colegas en la ciudad. Su mcmoria da fe del trabajo del 'Nano' Eltit; del doctor Eltit; la doctora Claudina Castro; el doctor Anaya, que trabajaba para Ferrocarriles.
También los había en el hospital y en otras empresas. "No eran muchos tampoco, no como ahora que parecen ser más dentistas de los que se necesitan, lo que hace muy difícil desarrollar este trabajo con la tranquilidad que se precisa. "Yo -agregaviví mi profesión de otra manera y, en gran parte se lo debo a La Calera: ver crecer a los hijos, ir a almorzar a la casa, conocer el nombre de mucha gente, es una de las mayores gracias que he recibido en mi vida. Todo eso ha tenido en mí una enorme importancia". El doctor Suzuki, luego de medio siglo de ejercicio de su profesión en La Calera, decidió retirarse. Ahora, a los 79 años, espera tener más tiempo para su familia -su esposa Isabel Thielemann, sus hijos María Francisca y Cristóbal Roberto y sus cuatro nietos.
Vive en el inicio de la avenida O'Higgins de La Calera donde, por estos días, disfruta de otros elementos de la vida que lo han acompañado en gran parte de su vida: escucha a Beethoven, Mozart y otros clásicos; toca guitarra y canta canciones tradicionales chilenas y boleros. Recuerda de hecho, que alguna vez, consiguió un segundo lugar en un Festival de la Canción Universitaria.
También disfruta bajo el amparo de los árboles de su casa (que componen un pequeño "bosque de campanas") o fotografiando las flores -quizás algunas de ellas crecieron de la mano de su abuelo Suegoro, de su padre Tseguo o de su tío Juan Soney otras obras de la naturaleza que se muestran en todo el caluroso esplendor del verano de 2026 tras los vidrios de sus ventanas.. Descendiente de una familia de pioneros japoneses que destacaron en la alta esfera de la agricultura, atendió -hasta hace unos díasla salud bucal de los habitantes de la ciudad El doctor Makoto Suzuki Sone, en su uniforme de odontólogo, profesión que desempeñó por más de medio siglo en La Calera. Makoto Roberto Suzuki Sone, dentista, rotario, amante de la música y fotógrafo de la naturaleza, ha sido un profesional muy destacado entre los caleranos.