La educación superior en La Araucanía alcanza el mayor nivel histórico y reconfigura su mapa formativo en una década
La educación superior en La Araucanía alcanza el mayor nivel histórico y reconfigura su mapa formativo en una década Educación. 3 11.11. \ KS UNIVERSIDAD IP C a educación superior en La Araucanía cerró 2025 con una cifra inédita: 59.293 estudiantes matriculados en universidades, insL titutos profesionales y centros de formación técnica, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Educación.
El registro no solo marca el punto más alto de la última década, sino que confirma una expansión sostenida del sistema, con más de 5.300 alumnos adicionales respecto de 2015, cuando la matrícula total alcanzaba los 53.936 estudiantes. Este crecimiento se inscribe en un proceso más amplio que ha vivido Chile en los últimos diez años.
Desde mediados de la década pasada, el sistema de educación superior ha estado marcado por una fuerte expansión del acceso, impulsada en gran medida por la implemen1 E tación de la política de gratuidad, que comenzó en 2016 y que progresivamente amplió la cobertura de estudiantes beneficiados.
A esto se suma una mayor regulación del sistema tras la creación de la institucionalidad derivada de la reforma educacional, con la instalación de la Subsecretaría y la Superintendencia de Educación Superior, así como nuevos estándares de acreditación que han presionado por mayores niveles de calidad. En paralelo, el país ha experimentado cambios en las preferencias formativas.
Si bien históricamente la educación técnico-profesional concentró una parte importante de la matrícula, en los últimos años se ha observado una tendencia hacia la universitarización del sistema, con un crecimiento más dinámico de las universidades en CFT. La región alcanzó en 2025 su mayor matrícula en educación superior, en un contexto de expansión del sistema a nivel nacional y de cambios en las trayectorias formativas. El crecimiento, liderado por las universidades y acompañado por una reconfiguración de la educación técnico-profesional (CFT e IP), refleja nuevas preferencias y desafíos para el desarrollo regional. En este escenario, las áreas de salud y tecnología lideran en los tres tipos de instituciones, según datos del Consejo Nacional de