Columnas de Opinión: Ampliar la red de bancos de leche materna
Columnas de Opinión: Ampliar la red de bancos de leche materna Como matrona y académica del área de neonatología con enfoque en salud mental perinatal quiero invitar a reflexionar sobre la donación de la leche materna, su valor y el desafío que aún tenemos como país.
A nivel internacional, las recomendaciones son claras en afirmar que el mejor alimento para un recién nacido es siempre la leche de su propia madre; en segundo lugar, la leche materna donada; y en último término la fórmula artificial. Este orden no es arbitrario, sino que responde a la evidencia científica sobre beneficios nutricionales, inmunológicos y emocionales. Este es un acto por el que es necesario agradecer profundamente a las madres donantes. Su gesto representa altruismo, generosidad y amor en su forma más concreta, porque cada gota de leche puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para un recién nacido prematuro o enfermo. La evidencia demuestra que la leche materna, ya sea propia o donada, reduce de manera importante complicaciones graves como la enterocolitis necrotizante, una enfermedad de alta mortalidad en recién nacidos prematuros. Asimismo, protege contra infecciones y favorece el desarrollo integral del niño o niña.
Además, en el contexto de salud mental perinatal, para madres que han vivido una muerte gestacional o neonatal, donar leche puede transformarse en una experiencia reparadora, permitienClaudia Fernández Cantillana Académica de Obstetricia Universidad Andrés Bello do resignificar el dolor y otorgar sentido a su maternidad a través del cuidado de otros. En Chile, el Banco de Leche Materna del Hospital Sótero del Río es un ejemplo concreto del impacto de esta práctica. En diez años ha beneficiado a más de 1.800 recién nacidos, recolectar más de 8.400 litros de leche materna y contar con más de 1.100 madres donantes. Sin embargo, es el único banco de leche materna con que cuenta nuestro país, lo que limita el acceso a este recurso vital para muchos recién nacidos. Otros países sudamericanos cuentan con redes de bancos de leche humana. Brasil posee la red más grande del mundo, con cientos de bancos y centros de recolección, habiendo beneficiado a más de 4 millones de recién nacidos. Argentina tiene alrededor de 10 bancos de leche humana, que benefician a miles de recién nacidos cada año. En Chile, la legislación reconoce que toda madre tiene derecho a amamantar y también a donar su leche de manera voluntaria, lo que posiciona esta práctica como un acto solidario y un derecho protegido. Sin embargo, la brecha entre este reconocimien to y la disponibilidad real de bancos de leche evidencia una deuda en salud pública. Hoy, el desafío es fortalecer una red nacional de bancos de leche materna que garantice equidad en el acceso, especialmente para recién nacidos prematuros y de alto riesgo en todo el país.. COLUMNA