Autor: RAMÓN LOBOS VASQUEZ MEDICO GERIATRA Y PALIATIVISTA
Columnas de Opinión: Antes que el Alzheimer se haga presente
Columnas de Opinión: Antes que el Alzheimer se haga presente H ace dos semanas escribiamos sobre la enfermedad de Alzheimer, la más frecuente y conocida de las enfermedades degenerativas en las personas mayores. Conocida y temida. Su diagnóstico es una sentencia que impacta no sólo a la persona mayor que lo recibe, si no que tambien a su entorno o circulo social que le rodea. No es la única forma de deteriorarse o demenciarse, pero es la más frecuente y la más conocida por todos. Es un trastorno neurológico degenerativo que afecta fundamentalmente a la memoria y al pensamiento, lo que lo lleva a influir sobre aspectos esenciales y necesarios en el diario vivir, especialmente en las personas mayores. Los sintomas iniciales de la enfermedad pueden ser difíciles de reconocer y también pueden ocurrir en otras condiciones de salud o sociales. De ahi, la importancia de la evaluación continua y periódica de las personas mayores en sus centros de salud. Existen exámenes funcionales que comprenden la memoria como aspecto central de la evaluación, junto a la funcionalidad de cada mayor.
Tambien hay en los hospitales Unidades de Memoria que evaluan interdisciplinariamente a aquellas personas mayores que van presentando un deterioro más avanzado o más rápido en su evolución; asi se determina qué tipo de deterioro presenta y qué estrategias de estimulación deben implementarse en el corto y mediano plazo, lo que incluye el donde y cómo seguir controlándose.
O sea, se establece una guia de qué hacer. ¿Cuándo preocuparnos como familia o como persona mayor, al aparecer estos sintomas? Es importante recordar y estar atentos que ellos inicialmente presentan problemas de memoria a corto plazo, o sea, de olvidos de cosas recientes, de lo que se hizo hace algún rato; que se comió, qué visitas recibió. Un olvido que es consistente ya que es como si no hubiese ocurrido. Debe ser mas preocupante si hay desorientaciones en tiempo y espacio, como desconocer su casa y querer salir, para volver a ese otro lugar que considera su casa. También se manifiesta al despertarse en la noche y hacer como si fuera de dia o hacer rutinas de otros horarios en esos momentos. Lo central es que quien está en esa desorientación la vive intensamente. Está convencido que no es su casa y debe volver, insiste en tomar onces a las 4 de la mañana. No hay como convencerlo de lo contrario, por eso el entorno debe aprender a manejar y enfrentar estas situaciones.
Esto mismo los lleva a tener dificultades para planificar o bien organizar las diversas tareas para cada día, por ello caen en la repetición de rutinas que profundizan esta incapacidad de hacer cada dia distintas actividades. También los vuelve apáticos y planos en la realización de conductas sociales. Se van enclaustrando y quedando más en casa o peor, cada vez más en cama. Ambas situaciones son complejas y dificiles de afrontar.
En esta etapa de sintomas iniciales es la más efectiva de actuar tanto en el diagnóstico cle la enfermedad, como en la planificación de tareas y rutinas diarias a realizar en alimentación, ejercicio fisico y mental y una agenda social que lo saque de las rutinas de casa.
Por ello, es importante que se cuente con la asesoria profesional que permita que ellos tengan una adecuada intervención, que debe ser personalizada según el perfil de salud de cada persona mayor y de la existencia de las redles sociales que deben actuar para con ellos. Este es el mejor momento para hacerlos activos y participativos en nuestras comunidades de mayores. Algunos lo hacen intuitivamente y desarrolan por propia iniciativa sus controles de salud y se auto promueve una variada oferta de desarrollo social y participación. El rol del Estado es trabajar para que esto sea una conducta aprendida y que muchos la desarrollen en forma fácil y guiada. De ali la importancia de la educación para el envejecimiento, que debiera estar realizandose para la población mayor de 40 años. Que vayan viendo aspectos esenciales de su propio envejecimiento y vayan proveyendo las herramientas para un mejor futuro. Cuando se inician los sintomas obviamente es tarde para hacer grandes cambios, pero igualmente se debe planificar y actuar para que el envejecimiento y deterioro sea el más adecuado y menos complejo de abordar. Siempre es bueno actuar, por tarde que sea, igual significaran cambios a un envejecimiento en que no se hace nada y solo se espera que ocurra.
Esa conducta es la peor y la más dañina para los mayores. ¿Cuándo empezar a planificar el envejecimien to? Ojalá lo más tempranamente posible: nutriendose adecuadamente, realizando actividad física continua y activación mental permanente, que va más allá de hacer nuestro trabajo habitual y sus desafios. Tomar nuevos desafios y hacer permanente gimnasia mental, es esencial; asi como es primordial mantenemos socialmente activos y participativos en nuestra comunidad. Movernos socialmente es muy esencial. Para un buen envejecimiento y prevención de los deterioros el momento de actuar es hoy. Autor: RAMÓN LOBOS VASQUEZ MEDICO GERIATRA Y PALIATIVISTA.