Autor: IGNACIO MOLINA
"Cuando el viento manda, ningún país puede controlar el fuego"
"Cuando el viento manda, ningún país puede controlar el fuego" ATON I menos 19 personas fallecidas, A cientos de personas sin hogar, decenas de focos activos, evacuaciones, despliegue militar y toque de queda desde las siete de la tarde. Chile enfrenta un momento crítico en la temporada de incendios forestales y el especialista español José Ramón González está en el país.
Fue jefe de Prevención de Incendios Forestales en España, primer director del Centro Nacional de Educación Ambiental y ha dedicado más de 20 años de su vida a la extinción, la prevención y la educación ambiental. Conaf lo invitó a dar charlas centradas en la prevención temprana y el primer ataque frente a incendios forestales. Este es su diagnóstico técnico de lo que ocurre en nuestro país: 1.
No todos los incendios se pueden apagar El fuego no siempre admite una respuesta directa. "Las condiciones meteorológicas van a definir muchísimo el momento en el que un incendio está fuera de la capacidad de control", explica. Cuando el viento es alto, la humedad baja y la temperatura no cede, la estrategia cambia. "Tenemos que reconocer que hay que sacrificar una zona concreta para garantizar el resto", afirma. Insistir en apagar un foco puede aumentar el riesgo y el daño. 2. Evacuar no siempre es lo más seguro "A veces, si el perímetro de la zona urbana está protegido, lo mejor es que no salga nadie", dice. La decisión depende del lugar y del momento. El objetivo es evitar daños mayores cuando el fuego pasa cerca de áreas habitadas. 3. Ningún país resiste la simultaneidad "Si tenemos en un sitio 20 incendios simultáneos, nadie hace magia”, señala. Recuerda que en España, con menos focos, se quemaron cientos de miles de hectáreas en una sola temporada. En Chile, la geografía agrava el problema. "Es un país muy alargado. Lograr que se incorporen medios que están a bastante distancia no es inmediato", sostiene. 4.
El clima fija el minuto en que el fuego se vuelve inabordable El punto de no retorno aparece cuando las condiciones impiden un CEDIDA trabajo seguro. "Con viento fuerte, altas temperaturas y baja humedad, el incendio se vuelve inabordable", explica. Incluso de noche, cuando suele bajar la temperatura, el fuego puede no dar respiro. En ese escenario, el ataque directo deja de ser opción. 5. El incendio crece porque la prioridad pasa a ser la gente "Lo primero en una emergencia siempre son las personas y luego son sus bienes", dice. Esa decisión tiene un costo operativo: "El incendio crece en dimensión porque las prioridades cambian". No es una falla, sino una elección para evitar pérdidas humanas. González no oculta el impacto emocional del momento. Llega a Chile en plena emergencia, cuando el foco del trabajo suele estar fuera de temporada. "La tristeza es muy grande", reconoce.
Piensa en quienes están en primera línea. "Ver y comprobar cómo compañeros nuestros, a 10.000 kilómetros de distancia de España, ahora mismo están sufriendo las consecuencias de un trabajo intenso, complicado y que además genera frustración", confiesa. La tarea continúa pese a todo: "Hay que seguir trabajando hasta lograr acabar con el monstruo que tienes delante". Autor: IGNACIO MOLINA. El ingeniero forestal, de paso por el país, entrega cinco claves para entender cómo se decide combatir los focos. José Ramón González, exjefe de Prevención de Incendios Forestales en España, desmenuza la emergencia El fuego avanzó en 12 horas. Así se veía en Penco. "Hay que trabajar hasta lograr acabar con el monstruo que tienes delante" dice González.