EDITORIAL: Reparos del CFA al manejo fiscal
EDITORIAL: Reparos del CFA al manejo fiscal U na crítica visión del manejo fiscal de la administración del PresidenteBoric ha trazado el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) en su "Informe sobre el desvío de la meta de Balance Estructural de 2025" publicado esta semana.
Según el último Informe de Finanzas Públicas de la Dipres, el balance estructural del año pasado cerró en -3,6% del PIB, una desviación de 2,5 puntos porcentuales en relación con el objetivo original del Gobierno (-1,1% del PIB) y de 2 puntos respecto de la meta vigente de -1,6% del PIB ajustada en 2025.
El organismo estableció que la principal causa de la desviación fueron los "errores reiterados y significativos" en la proyección de ingresos tributarios, combinado con modificaciones en el nivel de los ajustes cíclicos, producto de cambios en el precio del cobre y en el PIB efectivo; un ajuste insuficiente del gasto a través del año, y la "escasa efectividad" de las medidas correctivas propuestas por el Ejecutivo.
Los datos evidencian que las autoridades no atendieron las observaciones de los economistas y del propio CFA, que a lo largo de 2025 advirtieron que había una sobreestimación de los ingresos, en particular de la recaudación de los contribuyentes no-mineros.
Los "Es difícil de comprender que, a la luz de las alertas, no se adoptara a tiempo un enfoque más restrictivo del gasto". menores ingresos, en comparación con los proyectados, equivalieron el año pasado a un 2% del PIB (más de US$ 7 mil millones). En este sentido, el Consejo reiteró que existe un problema con el rendimiento esperado de la Ley de Cumplimiento Tributario, promulgada en 2024, y que aspira a recaudar en régimen hacia 2028 unos US$ 4.500 millones.
Si bien hay una discusión técnica acerca de las capacidades recaudatorias del Estado, más allá del error en las proyecciones de Hacienda -el exministro Mario Marcel ha escrito que entre 2018 y 2025 el rendimiento del impuesto a la renta ha disminuido en más de US$ 2 mil millones-, diversos expertos han puesto también el foco en la falta de habilidad o voluntad del Gobierno en la contención del gasto.
Es difícil de comprender que, a la luz de las alertas y la curva de recaudación durante el año, no se adoptara a tiempo un enfoque más restrictivo del gasto; las señales parecen apuntar a que no existió la decisión o la convicción política de actuar en esa dirección.
Aunque ciertamente la principal responsabilidad respecto del incumplimiento de la regla fiscal corresponda al Ejecutivo, el Congreso también ha fallado en el control presupuestario -todo conduce a que no dispone de las herramientas para hacerlo-, a la vez que sus miembros ejercen presiones de incremento del gasto, a menudo por intereses sectoriales.
La próxima administración, junto con asegurar la reactivación de la economía, deberá acometer recortes significativos del gasto que permitan reducir el desequilibrio de los balances efectivo y estructural; con todo, este propósito requerirá actuar en áreas que muevan la aguja en términos de un ajuste. Un programa exigente de recortes, por cierto, demandará amplios acuerdos legislativos.
En este contexto, el CFA ha planteado cuatro pilares para retomar una senda de consolidación fiscal: crecimiento económico, reducir la evasión y la elusión tributaria, generar nuevas fuentes de ingresos estructurales y mejorar la eficiencia del gasto o introducir ajustes. Dicha agenda es un punto de referencia que el futuro gobierno, y la política en general, deben considerar..