Autor: DANIELA TORAN
"Me quemé, me quemé, hubo una explosión: cuida a mi hijo"
"Me quemé, me quemé, hubo una explosión: cuida a mi hijo" Sexplosión, mientras inegundos después de la tentaba escapar de la bola de fuego que se expandía por más de 150 metros en Renca, Isidora Larenas Oyarzún tomó su teléfono y marcó el número del padre de su hijo. Tenía 23 años y estaba gravemente herida. "Me quemé, hubo una explosión", alcanzó a decirle, según relata su hermano Miguel. Antes de cortar, le pidió algo más: que cuidara al pequeño de dos años. Tras permanecer casi un mes hospitalizada en estado crítico con el 80% de su cuerpo quemado, la joven madre falleció en la Clínica Indisa, convirtiéndose en la víctima número 14 del siniestro. La tragedia ocurrió la mañana del 19 de febrero, cuando un camión de la empresa Gasco que transitaba por General Velásquez perdió el control, se volcó y provocó una fuga de gas. La posterior explosión alcanzó a personas, vehículos y empresas de alrededor. Isidora estaba justo en ese lugar. La joven conducía un pequeño camión de reparto y había llegado hasta la bodega de una empresa donde debía retirar mercadería. Según relata su hermano, Miguel Muñoz, el vehículo se encontraba en el acceso del lugar, cerca de la caseta de seguridad donde también murió un guardia. CEDIDA "Ella iba manejando la camioneta, un camioncito tres cuartos, y la jefa iba de peoneta. Se habían bajado cuando vieron una nube, pero no sabían qué era. Isidora estaba al lado de la caseta cuando ocurrió la explosión", cuenta. "Isidora corrió, como todos, y en eso llegó donde la jefa que se había bajado antes y la encontró en el camino corriendo. Mientras corría se acordó del número del papá de su hijo y lo llamó. Le dijo 'me quemé, me quemé, hubo una explosión, cuida a mi hijo', le suplicó. Dentro de todo ese shock ella logró llamar", relata. Durante las semanas siguientes su familia mantuvo la esperanza. Según cuenta su hermano, Isidora permaneció consciente durante parte de su hospitalización y alcanzó a comunicarse con sus cercanos. "Abrió sus ojos. Movía sus bracitos, que tenía vendados. Yo le preguntaba cómo estaba y me respondía con la cabeza, con sí o no. Nos logró ver a todos", recuerda.
Su pequeño hijo no pudo visitarla debido a los protocolos médicos y a su corta edad, pero sus familiares le mostraron videos y fotografías para que supiera que estaba bien. "Cuando vio los videos se le cayeron sus lagrimitas, pero quedó más tranquila", relata Muñoz. La joven era originaria de El Tabo, pero gran parte de su vida vivió en Cartagena, donde estudió y donde era conocida por vecinos y amigos. Sin embargo, hace seis meses había había dejado la Quinta Región para instalarse en Santiago con un objetivo claro: conseguir estabilidad para criar a su hijo de dos años. Y hace dos semanas había comenzado a trabajar en el reparto. "Ella acá en Santiago estaba con su tía, que era su tutora. Le dio el apoyo siempre porque Isidora tuvo una vida muy difícil. Nosotros perdimos a nuestros padres en el año 2020. Primero murió el papá y a los meses la mamá tuvo un cáncer fulminante. Quedamos solos. Por eso nos fuimos a Cartagena. Ella tenía 16 o 17 años. Eso le afectó mucho", cuenta su hermano. El impacto emocional fue profundo y marcó su adolescencia. "Imagínense que dos días antes del accidente le habían dado el alta psicológica. La verdad es que esto ha sido súper duro. Fue mucho para una persona, para una chica tan buena como ella", agrega. A pesar de todo, Isidora siguió adelante. Formó su propia familia y tuvo a su hijo, que se transformó en el centro de su vida. La investigación sobre las responsabilidades del accidente está a cargo de la Fiscalía y podría extenderse por hasta dos años, según le informaron a Miguel. Para su hermano, el mensaje que quieren transmitir es claro: "Queremos que la recuerden como lo que fue: una luchadora y una excelente madre", dice. Autor: DANIELA TORAN.
Hermano de Isidora Oyarzun pide "que la recuerden como lo que fue: una luchadora y una excelente madre". Falleció repartidora que alcanzó a llamar al papá de su hijo tras la explosión del camión Gasco Isidora tenía 23 años.