Autor: José Miguel Ortega cronica@diariollanquihue.cl
Dillehay y Pino acusan "ciencia mala" en estudio que reduce la antigüedad de Monte Verde
Dillehay y Pino acusan "ciencia mala" en estudio que reduce la antigüedad de Monte Verde os investigadores Tom L pilehay y Mario Pino rechazaron el estudio publicado esta semana en la revista Science, el que cuestiona la antigüedad del sitio arqueológico Monte Verde. Los científicos acusaron falencias metodológicas en la investigación y anunciaron una respuesta en la revista Nature, además de oficiar al Consejo de Monumentos Nacionales por intervenciones irregulares en el terreno.
Tras la publicación del estudio "Una datación del Holoceno medio para Monte Verde desafía la cronología de la colonización humana de Sudamérica", liderado por Todd Surovell, de la Universidad de Wyoming, junto a los académicos César Méndez, Juan Luis García y Claudio Latorre, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, surgieron diversas críticas que apuntan a debilidades metodológicas y conclusiones "precipitadas". Los principales especialistas en el sitio, el arqueólogo y antropólogo Tom Dillehay, quien encabezó las primeras excavaciones entre 1977 y 1986, y el geólogo Mario Pino, cuestionaron la validez del trabajo.
Pino afirmó que Surovell "es famoso por tratar de derribar los sitios antiguos americanos": y agregó que el estudio busca generar impacto mediático, "y hacerse famoso un rato (. .. ). Pero en dos meses más, va a estar en la basura". Por su parte, Dillehay sostuvo que el equipo investigador carece de conocimiento del contexto local: "No tienen experiencia en el sur", lo que, a su juicio, se refleja en una incorrecta interpretación de la estratigrafía y geología del estero Chinchihuapi. "Es imposible tomar la estratigrafia de zonas afuera del sitio e imponerlo adentro, y sacar la conclusión que ellos tienen", indicó. El arqueólogo también desmintió una de las afirmaciones del estudio, que sostiene que el sitio Monte Verde II habría sido destruido: "Esto no es verdad.
La mayor parte del sitio ha sido excavado, pero yo estuve excavando en Monte Verde 2 en octubre y noviembre pasado, el sitio está intacto". PROCESO CUESTIONADO Pino extendió sus cuestionamientos al sistema de publicación científica y al proceso de revisión del artículo: "La situación es que la revista científica es un negocio.
A la revista científica le conviene que se origine barullo, porque aumenta sus índices de impacto". Asimismo, criticó a quienes evaluaron el estudio: "Nosotros sabemos quiénes revisaron la publicación: son personas que, o están ya jubiladas, o son acérrimos detractores de Monte Verde". El geólogo aseguró haber recibido comentarios de investigadores internacionales que manifiestan sorpresa por la difusión del estudio: "No se entiende cómo una publicación tan mala, con conclusiones tan apresuradas y sin fundamento, puede llegar a dar vuelta al mundo a través de YouTube, Instagram, TikTok, revistas y diarios". A su juicio, la investigación "tiene errores garrafales". Dillehay fue aún más categórico respecto de los resultados presentados: "No tengo ninguna confianza en los datos que han producido ellos. No solamente es ciencia mala, muchas fabricaciones. Punto.
No tengo que decir nada más". Consultado por los principales errores, Pino apuntó a la interpretación estratigráfica: "El más grave es no haber entendido la estratigrafía de Monte Verde porque fueron en secreto (. .. ) se fueron a buscar lo que ellos quisieron, e hicieron una extrapolación que es incorrecta.
Una extrapolación que es incorrecta para otorgarle, indirectamente, a Monte Verde esa edad tan joven". Uno de los ejes del estudio liderado por Surovell es la identificación de una capa de ceniza en la secuencia estratigráfica, a la que los autores atribuyen una antigüedad de 11.000 años. Esto implicaría que los restos del sitio no podrían ser más antiguos que esa fecha. ANÁLISIS ESTRATIGRÁFICO Frente a esta hipótesis, Pino señaló que ya se encuentran analizando las muestras: "Y se supone que tiene 11.000 años.
Entonces ellos interpretan que yo nunca vi la ceniza, y que el sitio Monte Verde está encima de la ceniza, y por eso tiene esa edad reciente, y eso está absolutamente errado". Añadió que "la ceniza no se puede fechar. No hay un método para fechar cenizas.
Entonces, las edades de la ceniza son indirectas, depende de lo que tengas arriba, lo que tengas abajo”. El geólogo también cuestionó el uso de terminología en la publicación: sostuvo que el equipo "inventó una nueva nomenclatura", en lugar de utilizar clasificaciones ya establecidas, lo que dificulta la comprensión del estudio. "Es un paper que solo lo puede entender un especialista geólogo o un especialista arqueólogo y hay mucha información que no sirve de nada, y que obstruye los datos principales", afirmó. Pino ejemplificó estas inconsistencias en la descripción de terrazas geológicas. "Conceptualmente tienen un problema. Porque una terraza es una planicie de origen fluvial, de origen marino, incluso puede ser de origen eólico que tiene un resalto dependiente en uno de sus lados. Y ese resalto dependiente ocurre cuando o se levanta el continente o se hunde el agua. Esas dos posibilidades.
Y hablan de la terraza cuatro que no existe, porque esa terraza cuatro es el depósito histórico del Chinchihuapi". Asimismo, Pino acusó la inclusión de elementos inexistentes en la representación del sitio: "Al lado norte del Chinchihuapi, el dibujo muestra esta concentración de madera, y eso no existe. Sencillamente no existe.
Entonces hay una parte que está inventada". Ante estos cuestionamientos, Pino y Dillehay anunciaron que preparan una respuesta: "La parte científica la vamos a replicar en una publicación en la revista Nature". ACCIONES INSTITUCIONALES Dillehay adelantó que el nuevo trabajo buscará refutar las conclusiones del estudio: "Estamos trabajando con un equipo grande.
Vamos a mostrar claramente las mentiras, las fabricaciones, y los grandes errores de ellos". Ambos investigadores descartaron publicar en la misma revista donde apareció el artículo original: "No queremos usar Science porque se comportó, nosotros pensamos, de una manera -un tantono académica", puntualizó Pino.
Además, informaron el envío de un oficio al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), junto a autoridades regionales y académicas, para solicitar aclaraciones sobre eventuales irregularidades en el acceso al sitio: "Para que nos respondan, porque nosotros ya habíamos advertido meses atrás al Consejo de Monumentos Nacionales que estaban pasando cosas raras en Monte Verde". Pino recordó que el lugar es un monumento histórico y que cualquier intervención requiere permisos específicos, lo que, según indicó, no habría ocurrido. DEBATE El académico de la Escuela de Arqueología UACh, Dr. Simón Sierralta, valoró que el estudio abra nuevas discusiones.
Señaló que "discute ciertos aspectos de lo que es el sitio con datos nuevos", lo que calificó como "algo bien novedoso". A su juicio, el artículo instala un debate postergado sobre la formación del yacimiento: "Otro punto de vista que hay que considerar", el cual podría fortalecerse en el ámbito científico.
No obstante, precisó que el análisis aborda solo una parte del sitio y que existen otros elementos, como restos de madera interpretados como artefactos humanos, con dataciones cercanas a los 14.500 años, lo que abre "otra discusión que se va a tener que abordar". Finalmente, Sierralta expresó su expectativa de que la controversia contribuya al avance del conocimiento. Añadió que este debate puede acercar la ciencia a la ciudadanía, al exponer argumentos a favor y en contra dentro del ámbito académico.
Pese a la polémica, subrayó que Monte Verde "no deja de ser un espacio relevante". C3 Kuschel: dueño del terreno duda de nuevo estudio · El senador Carlos Kuschel (RN), propietario del terreno donde se emplaza el sitio, también manifestó sus dudas respecto del estudio. Señaló que, tras conversar con Dillehay, cree que el nuevo trabajo está equivocado.
El parlamentario argumentó que la evidencia sobre la extinción de la megafauna no respalda las nuevas fechas propuestas: indicó que los hallazgos de gonfoterios, mastodontes y paleolamas en Monte Verde y otros puntos del sur de Chile son consistentes con una desaparición ocurrida entre 10 y 12 mil años.
En ese contexto, consideró contradictorio que la investigación plantee una antigüedad más reciente, en torno a los 6.000 u 8.000 años, lo que, a su juicio, se aleja del consenso científico. "No tengo ninguna confianza en los datos que han producido ellos. No solamente es ciencia mala, muchas fabricaciones. Punto. " Tom Dillehay, arqueólogo Autor: José Miguel Ortega cronica@diariollanquihue.cl. POLÉMICA. Los investigadores originales del yacimiento acusaron errores metodológicos graves. Anunciaron que responderán en la revista Nature y pedirán explicaciones al CMN. Kuschel: dueño del terreno duda de nuevo estudio · El senador Carlos Kuschel (RN), propietario del terreno donde se emplaza el sitio, también manifestó sus dudas respecto del estudio. Señaló que, tras conversar con Dillehay, cree que el nuevo trabajo está equivocado.
El parlamentario argumentó que la evidencia sobre la extinción de la megafauna no respalda las nuevas fechas propuestas: indicó que los hallazgos de gonfoterios, mastodontes y paleolamas en Monte Verde y otros puntos del sur de Chile son consistentes con una desaparición ocurrida entre 10 y 12 mil años.
En ese contexto, consideró contradictorio que la investigación plantee una antigüedad más reciente, en torno a los 6.000 u 8.000 años, lo que, a su juicio, se aleja del consenso científico. - "No tengo ninguna confianza en los datos que han producido ellos. No solamente es ciencia mala, muchas fabricaciones. Punto. " Tom Dillehay, arqueólogo TOM DILLEHAY CONFIRMÓ QUE EL SITIO MONTE VERDE SIGUE INTACTO Y RESTÓ VALIDEZ AL TRABAJO PRESENTADO ESTA SEMANA EN SCIENCE.