Agresión a ministra en la U. Austral alerta a rectores y autoridades por violencia que “comienza a escaparse de las manos”
Agresión a ministra en la U.
Austral alerta a rectores y autoridades por violencia que “comienza a escaparse de las manos” MACARENA CERDA MORALES Los hechos ocurridos en la Universidad Austral de Valdivia, donde la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, fue agredida por estudiantes, no dejaron indiferentes a los rectores de otras casas de estudio y autoridades del sistema, quienes observan con preocupación la conducta de los involucrados y la evolución del clima de violencia a nivel país.
Y es que el episodio se enmarca en un contexto de crecientes actos hostiles en el ámbito escolar, fenómeno que tras este hito ha comenzado a inquietar por su rápida expansión a los planteles universitarios, y abre la interrogante de cómo podría seguir escalando en caso de no abordarse de manera adecuada.
A raíz de los hechos, la subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés, condenó la agresión y remarcó que “hacemos un llamado a todos los espacios educativos, a sus autoridades, directivos y estudiantes a recuperar el respeto como base mínima de convivencia.
No permitiremos que la violencia se normalice en los espacios donde se debe formar el futuro de Chile”. Puntualizó, además, que “la violencia contra cualquier persona nos degrada a todos y, cuando además se dirige contra una autoridad, erosiona de manera patente la convivencia democrática”. “Cuando la violencia reemplaza el diálogo” El recién asumido rector de la U. San Sebastián que también cuenta con una sede en Valdivia, Carlos Williamson, describe el hecho como “un mal síntoma que está afectando a nuestra educación escolar y universitaria. Son pocos, pero muy influyentes”. Y fue tajante al señalar que “basta de soluciones cosméticas.
Vamos a las raíces de un fenómeno que comienza a escaparse de las manos”. En la misma línea, el titular de la U. del Desarrollo, Federico Valdés, califica la situación como un hecho “grave e inaceptable”, y advierte que “si no se ponen límites claros ahora, se abre la puerta a que la violencia se instale como una forma legítima de expresión en espacios que están llamados, precisamente, a lo contrario (... ). Cuando la violencia reemplaza al diálogo, la universidad deja de ser universiZEÁBEPILEF dad. Lo ocurrido es grave y exige una respuesta firme”. La rectora de la U. Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Solange Tenorio, expresa que “ninguna diferencia justifica la violencia, ni física ni verbal.
Como sociedad, tenemos el deber de resguardar el diálogo, el respeto y el entendimiento OIRUCREMLE como base de la convivencia democrática”. E n l a m i s m a l í n e a, J u a n Eduardo Vargas, quien encabeza la U.
Finis Terrae, señala que “la situación es en extremo preocupante, porque cuando la violencia empieza a normalizarse, se debilita la convivencia y el diálogo, que son esenciales en ZERÉPANERACAM una universidad y en la vida democrática.
En este sentido, si no existen claras consecuencias, estos hechos pueden volverse más frecuentes; pero si las instituciones actúan con decisión, será posible encauzar estas situaciones y fortalecer la convivencia”. También la rectora Marisol Durán, de la U.
Tecnológica MeEFE tropolitana (UTEM), indica que “cuando la violencia irrumpe, no solo se daña a quien la sufre, sino que se debilita el sentido mismo de comunidad que debemos resguardar (). Educar también es enseñar a convivir.
Y en nuestras universidades, la violencia no tiene cabida”. En tanto, Emilio Rodríguez, presidente del Consejo de Rectores (CRUCh), plantea que “manifestamos nuestro más profundo rechazo e instamos también a las comunidades universitarias, que tienen un rol fundamental en el desarrollo y la generación de una convivencia social armónica, a que asumamos el desafío que significa trabajar en un marco de diversidad, con respeto por las distintas opiniones, posiciones, siendo, por cierto, nuestras instituciones las llamadas a ser de alguna manera garantes del desarrollo social, cívico, en todas sus dimensiones”. Además, el rector de la U.
Técnica Federico Santa María y presidente de la Red G9, Juan Yuz, enfatiza que “debemos seguir velando por mantener entornos en que el respeto mutuo, el razonamiento y la discusión de alto nivel sean las bases de nuestra convivencia social”. Consecuencias “nefastas” El exministro de Educación Raúl Figueroa dice que “la normalización de la violencia tiene consecuencias nefastas.
Erosiona la convivencia, debilita las instituciones y termina instalando un clima de hostilidad en el que el diálogo pierde espacio, y ese es un camino que como sociedad no nos podemos permitir (... ). Cuando esto se normaliza en cualquier espacio, no solo daña a las personas, sino que es el debate el que se empobrece y la formación de futuras generaciones se ve seriamente afectada también”. Asimismo, la exministra de Ciencias Aisén Etcheverry afirma que, “sin importar las medidas que tome el ministerio, siempre, siempre tiene que haber respeto, y jamás se puede aceptar agresiones como las que se vieron”. Como sociedad, tenemos el deber de resguardar el diálogo, el respeto y el entendimiento como base de la convivencia democrática”.. ................................................................ SOLANGE TENORIO RECTORA UMCE Basta de soluciones cosméticas. Vamos a las raíces de un fenómeno que comienza a escaparse de las manos”.. ................................................................ CARLOS WILLIAMSON RECTOR U. SAN SEBASTIÁN Cuando la violencia empieza a normalizarse, se debilita la convivencia y el diálogo, que son esenciales en una universidad”.. ................................................................ JUAN EDUARDO VARGAS RECTOR U. FINIS TERRAE Sin importar las medidas que tome el ministerio, siempre, siempre tiene que haber respeto, y jamás se puede aceptar agresiones como las que se vieron”.. ................................................................ AISÉN ETCHEVERRY EXMINISTRA DE CIENCIA. Gobierno y el mundo académico condenan lo ocurrido y tildan el hecho de “grave”, junto con coincidir en la necesidad de frenar la normalización de este tipo de ataques.
Advierten sobre efectos negativos para la convivencia y la democracia: ‘‘Como sociedad, tenemos el deber de resguardar el diálogo, el respeto y el entendimiento como base de la convivencia democrática”.. ................................................................ SOLANGE TENORIO RECTORA UMCE ‘‘Basta de soluciones cosméticas. Vamos a las raíces de un fenómeno que comienza a escaparse de las manos”.. ................................................................ CARLOS WILLIAMSON RECTOR U. SAN SEBASTIÁN ‘‘Cuando la violencia empieza a normalizarse, se debilita la convivencia y el diálogo, que son esenciales en una universidad”.. ................................................................ JUAN EDUARDO VARGAS RECTOR U. FINIS TERRAE ‘‘Sin importar las medidas que tome el ministerio, siempre, siempre tiene que haber respeto, y jamás se puede aceptar agresiones como las que se vieron”.. ................................................................ AISÉN ETCHEVERRY EXMINISTRA DE CIENCIA